República Democrática del Congo

UNICEF y sus aliados trabajan para romper el ciclo de la desnutrición y las enfermedades en la República Democrática del Congo

Por Cornelia Walther

KALEMIE, República Democrática del Congo, 5 de agosto de 2011. Para la población de Kalemie, que vive en las orillas del Lago Tanganica, el agua del lago es un elemento vital pero también supone peligros, especialmente para los niños.

VÍDEO (en inglés): Claude Colart, de UNICEF, informa sobre los esfuerzos en la República Democrática del Congo para luchar contra la desnutrición y la inseguridad alimentaria.

 

Todos los  días, las mujeres y los niños vienen aquí a buscar agua para cocinar y beber. Otros vienen a lavarse. El lago sirve como punto de abastecimiento de agua, letrina, baño y patio de recreo.

“Sí, es posible beber el agua. La usamos para todo”, dice Olivier, de 8 años, con un gesto serio. Él y su familia viven a poca distancia del lago. Por las mañanas y las tardes, ayuda a su madre y sus hermanas a buscar agua.

La necesidad de tratar el agua

Sin embargo, si no se depura, el agua del lago puede provocar diarrea y otras enfermedades. Debido a este peligro, UNICEF y otras organizaciones se han unido para establecer puntos de cloración del agua a lo largo de la ribera.

Imagen del UNICEF
© UNICEF DR Congo/2011/Walther
Un voluntario de la comunidad utiliza cloro para depurar el agua que Olivier, de 8 años, ha obtenido para su familia en Kalemie (República Democrática República Democráticadel Congo).

El objetivo es asegurar que cada recipiente de agua procedente del lago contenga algunas gotas de cloro. Al matar las bacterias y los parásitos, la cloración reduce las enfermedades diarreicas y, por tanto, representa un paso adelante en la lucha por la supervivencia infantil.

El siguiente paso tiene que ver con el régimen alimentario de los niños. A pesar del paisaje exuberante de la República Democrática del Congo, su gente come principalmente alimentos básicos como mandioca, que son pobres en vitaminas esenciales. Esto debilita el sistema inmunológico –especialmente entre los niños pequeños– lo que, a su vez, se traduce en una disminución de la resistencia contra las infecciones y enfermedades.

La baja resistencia a la enfermedad, junto con la desnutrición, son dos causas importantes de mortalidad infantil.

La falta de nutrientes

“Muchas madres no saben nada acerca de la necesidad de proteínas o vitaminas cuando cocinan para su familia”, dice el Representante de Nutrición de la República Democrática del Congo, Simeón Nanama. “Hemos encontrado que la dieta local a menudo carece de micronutrientes esenciales, como el hierro, el zinc y las vitaminas que se requieren para un crecimiento y desarrollo adecuados de los niños”.

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© UNICEF DR Congo/2011/Walther
En el centro de alimentación terapéutica de un hospital de Kalemie (República Democrática del Congo) un niño con desnutrición grave espera para recibir tratamiento.

Un adulto puede vivir sin algunos de estos nutrientes pero estos son esenciales para el crecimiento y el desarrollo de los lactantes y los niños pequeños, según Nanama. Para ellos, la leche materna es la mejor fuente de nutrición pero las madres no siempre la ven con buenos ojos.

“A pesar de que la lactancia materna es gratuita y apropiada para los niños”, dice Nanama, “hay varios factores que impiden su práctica generalizada, incluidas las creencias tradicionales”.

Sistemas de salud frágiles

En la República Democrática del Congo, el riesgo omnipresente de la enfermedad y la falta generalizada de conocimientos sobre higiene y nutrición suponen un ambiente peligroso para los niños. A esto se añade un sistema nacional de salud frágil, que no tiene suficiente personal médico, infraestructura ni material.

La situación en Kalemie es un ejemplo de los efectos de estos factores combinados. Desde el comienzo del año, en la zona se han producido varios casos de poliomielitis, cólera y sarampión.

Imagen del UNICEF
© UNICEF DR Congo/2011/Walther
Las madres de la República Democrática del Congo están concienciadas sobre la necesidad de un régimen alimentario equilibrado y la importancia de la lactancia materna exclusiva para los bebés y los niños pequeños.

Y la lucha por una nutrición adecuada es aún más difícil debido al precio cada vez mayor de los alimentos. “La comida se ha vuelto muy cara, sobre todo el pescado”, dice Mariam Madileme, mujer de 45 años que tiene cinco bocas que alimentar en su casa. “Sé que mis hijos necesitan una buena alimentación para crecer y ser fuertes, pero cada vez es más difícil comprar lo suficiente”.

Garantizar “una vida sana”

Un círculo vicioso de desnutrición, reducción de la inmunidad, servicios inadecuados de salud e inseguridad alimentaria está poniendo en peligro la supervivencia y el desarrollo futuro de los niños y niñas de Kalemie.

“Incluso si un niño supera los peligros de la infancia, la falta de nutrientes durante sus primeros años de vida no se puede recuperar”, explica , Pierrette Vu Thi, Representante de UNICEF en la República Democrática del Congo. “El desarrollo físico y mental estará afectado para siempre, lo que reduce el rendimiento en la escuela y el trabajo, así como la resistencia a las enfermedades. Debemos asegurar que todos los niños y niñas tengan la oportunidad de disfrutar de una vida saludable”.


 

 

Alianza de UNICEF y la Unión Europea

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