Burundi

El número de muertos aumenta y los niños y niñas abandonan las escuelas de Burundi a medida que se agrava la crisis alimentaria

Imagen del UNICEF
© UNICEF Burundi/2007/Ntahondi
Una mujer embarazada, Florence Niyonkuru, con sus dos hijos, que están desnutridos como consecuencia de la crisis de alimentos que afecta a Burundi.

Por Rachel Bonham Carter

NUEVA YORK, EEUU, 14 de febrero de 2007 – El hambre y las inundaciones que sacuden Burundi han causado la muerte de algunos niños y niñas, han impedido el acceso de otros a la escuela y han dejado a muchos más sin hogar. Los informes después de una reciente visita a seis provincias muestran un número de víctimas cada vez mayor como consecuencia de la crisis.

La gente está muriendo debido a varias causas: algunas de ellas han sufrido palizas por robar cosechas, mientras que otras se han envenenado al comer hojas y raíces desconocidas. Otros, simplemente, se mueren de hambre o se han ahogado en las inundaciones.

Las mujeres están vendiendo ropa y otras propiedades para mantener a sus hijos vivos, y algunas familias han vendido sus tierras o los tejados y otras partes de sus casas para ser utilizados como leña.

“La mayoría de las familias han perdido hasta un 50% o un 60% de sus ingresos debido a que no pueden trabajar sus tierras”, dice el Oficial de Comunicaciones de UNICEF en Burundi, Olalekan Ajia. “Sus cultivos se han anegado, sus casas están destruidas y ellos se encuentran internamente desplazados o han comenzado a huir hacia la frontera con Tanzanía”.

Un aumento en los precios de los alimentos

Las familias en las zonas afectadas carecen de reservas de alimentos y en la mayoría de los hogares se come solamente una vez al día. Se han perdido los cultivos plantados en agosto debido a una sequía inusualmente dura. Cuando se reanudaron las lluvias a finales de septiembre y los agricultores comenzaron a plantar de nuevo, las lluvias se transformaron en torrentes e inundaciones, y barrieron las cosechas y sumergieron las tierras de cultivo.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Burundi/2007/Moundabe
La escuela primaria de Bweru, dañada por las inundaciones en Burundi, está siendo reconstruida por los padres de los estudiantes.

Por lo menos un 60% de los habitantes de Burundi viven con menos de un dólar al día, pero el precio de las habichuelas –su fuente de proteínas más barata– casi se ha duplicado. Un kilo de habichuelas, que en enero de 2006 costaba 450 francos de Burundi (alrededor de 45 centavos de dólar), cuesta ahora alrededor de 750 francos.

Además de provocar el hambre, las inundaciones han destruido miles de hogares y cientos de escuelas, así como puentes y carreteras. Se calcula que 13.475 personas han quedado sin hogar, y solamente en una provincia 908 niños y niñas han tenido que abandonar la escuela.

Asistencia para 2 millones

El Programa Mundial de Alimentos ha coordinado el llamamiento de los organismos de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales a la comunidad internacional para que proporcione asistencia alimentaria para 2 millones de personas –casi una tercera parte de la población– hasta la próxima cosecha, que está prevista para finales de este año. UNICEF presta asistencia a 20 centros de alimentación terapéutica y 128 centros de alimentación suplementaria con leche y Plumpy’nut, una pasta de maní rica en vitaminas.

Según el Sr. Ajia, otra de las principales actividades de UNICEF es ofrecer apoyo psicosocial y actividades de recreación a los niños y niñas que han dejado de ir a la escuela, “y asegurar que reanuden las clases lo antes posible”.

UNICEF y sus aliados han suministrado también artículos no alimentarios, entre ellos:

  • 12.000 bidones de 10 litros
  • 500 cajas de jabón
  •  Tabletas para la depuración de agua para 1.300 hogares
  • 2.600 mantas, 1.675 envolturas y 350 láminas de plástico para tiendas de campaña de emergencia.

UNICEF espera evitar que se produzcan brotes de enfermedades como la diarrea y el cólera, y ha distribuido mosquiteros tratados con insecticida para evitar el paludismo. También está ayudando a las comunidades a reconstruir sus escuelas proporcionándoles materiales para construir tejados.

Entre tanto, en colaboración con el Gobierno de Burundi, otras organizaciones de las Naciones Unidas y ONG aliadas, UNICEF trabaja para calcular las necesidades que se requieren de los donantes para abordar esta crisis cada vez mayor.


 

 

Audio

14 de febrero de 2007:
El Oficial de comunicaciones de UNICEF Olalekan Ajia analiza la situación tras las inundaciones y las actividades de socorro de UNICEF en Burundi.

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