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Nutrición

Proteger, promover y apoyar la lactancia materna

Entrevista con la Dra. Miriam Labbok, Asesora Superior sobre alimentación y atención a los lactantes y los niños de corta edad del UNICEF

P:  ¿Por qué es importante la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses de vida?
Labbok: La lactancia materna proporciona una amplia variedad de beneficios y es de gran importancia para la supervivencia, la salud, la nutrición y el desarrollo infantil. Además, ayuda al espaciamiento de los nacimientos y al mantenimiento de la salud materna. Los lactantes que son amamantados en los primeros meses de vida tienen como mínimo seis veces más probabilidades de sobrevivir que los que no lo son, ya que la leche materna reduce de manera considerable la tasa de mortalidad por enfermedades infecciosas como la diarrea y las infecciones agudas de las vías respiratorias, dos de las principales causas de muertes infantiles en el mundo.
La leche materna contiene todos los micronutrimentos y los nutrientes que necesitan los lactantes para crecer durante los primeros seis meses de vida. Por otra parte, la interacción que se da entre la madre y su bebé cuando ésta lo amamanta tiene repercusiones positivas durante toda la vida, tanto en lo que respecta a la conducta, la expresión oral y la interacción social como en lo que se refiere a la salud, ya que reduce las enfermedades crónicas como la diabetes y el cáncer. Por último, si una mujer infectada con el VIH aplica la lactancia materna exclusiva con su bebé, los riesgos de que el lactante contraiga el virus por vía de la leche materna se reducen de manera considerable.

P: ¿Por qué los sucedáneos de la leche materna no son una opción aceptable?
Labbok: En primer lugar, los sucedáneos sólo reemplazan la mayor parte de los componentes nutricionales de la leche materna en el mejor de los casos. La leche materna va cambiando según la hora del día, la duración de la toma y la edad del lactante. Por otra parte, la leche materna contiene sustancias que contribuyen a la inmunidad pasiva, y cuando los lactantes son amamantados reciben de su madre células vivas activas que ayudan a combatir las enfermedades. 
En segundo lugar, el aparato digestivo del bebé tiene dificultades para absorber sustancias extrañas durante los primeros meses de vida. Basta con una ración de un sucedáneo de la leche materna u otro alimento para causar pequeñas laceraciones en el aparato digestivo que pueden demorar semanas en curarse. En el mejor de los casos, los sucedáneos afectan a las células vivas y las bacterias normales que habitan en el sistema digestivo y ayudan a la digestión. Además, el acto de amamantar en sí mismo estimula el crecimiento adecuado de la boca y la mandíbula, así como la secreción de hormonas que ayudan a la digestión y provocan sensación de saciedad.
Por último, la leche materna contiene cientos de sustancias que no se pueden incorporar en los sucedáneos; desde bifudus activo, que favorece el crecimiento del aparato digestivo, y ácidos grasos de cadena larga, que contribuyen al crecimiento del cerebro, hasta hormonas y enzimas que favorecen el desarrollo. Se ha demostrado que las personas adultas que fueron amamantadas durante la niñez obtienen mejores resultados en distintas pruebas de inteligencia y conducta. Asimismo, no existe ninguna investigación que indique ventaja alguna de la alimentación con sucedáneos respecto de la lactancia materna. 

P: ¿Cuáles son las normas y las conductas óptimas para la alimentación?
Labbok: La Organización Mundial de la Salud y el UNICEF recomiendan la lactancia materna como alimentación exclusiva durante los primeros seis meses de vida, y que se prolongue hasta los dos años o más acompañada de alimentos complementarios. Cuando se incorporan dichos alimentos, la madre debe amamantar primero a su bebé y luego ofrecérselos en pequeñas cantidades. Los alimentos complementarios deben ser ricos en micronutrimentos, especialmente hierro, y deben contener muchas proteínas y calorías.
La incorporación de los alimentos complementarios debe ser un proceso metódico y sostenido, ya que el estómago de un lactante es muy pequeño. Por lo tanto, dicho proceso debe comenzar con la incorporación de una a tres porciones diarias de alimentos además de la leche materna, y aumentar gradualmente hasta alcanzar las cinco porciones diarias cuando el lactante cumpla el primer año de vida. Si se cuenta la leche materna por un lado y las porciones de alimentos complementarios por otro, la madre de un lactante de seis meses de edad deberá alimentarlo un promedio de 10 a 12 veces por día. Ese promedio irá disminuyendo gradualmente hasta llegar a las cinco a siete veces por día a medida que el estómago crece y el lactante se acerca a los dos años de vida. El proceso de destete sostenido también es importante para la madre, dado que su organismo experimentará transiciones a medida que recupera el calcio y los nutrientes.
P: ¿Qué consecuencias tiene la lactancia materna para la salud de la madre?
Labbok: La lactancia materna favorece la salud de la madre en el periodo inmediatamente posterior al alumbramiento, porque ayuda a que el útero se contraiga más rápidamente, y así reduce las pérdidas de sangre. Para muchos especialistas, ésa es la etapa final del alumbramiento. En el corto plazo, la lactancia materna retrasa el retorno de la fertilidad, mientras que a largo plazo disminuye los riesgos de contraer cáncer de mamas, de útero y de ovario. Una vez que la lactancia se ha establecido, las mujeres con frecuencia se sienten muy bien anímicamente, ya que tienen mayores niveles de prolactina (una hormona relajante) y de oxitocina (una hormona afiliativa).

P: ¿Cuáles son las labores que lleva a cabo el UNICEF para fomentar, proteger y apoyar la lactancia materna?
Labbok: El UNICEF lleva a cabo dos programas: la Iniciativa para hospitales amigos de los niños y el Código Internacional para la Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna. Si bien las tasas de lactancia materna temprana son elevadas (más de un 90% de las mujeres amamantan inicialmente a sus hijos), la proporción de madres que mantienen la lactancia exclusiva y posteriormente siguen amamantando a sus hijos por períodos prolongados puede descender de manera abrupta en algunos contextos.
El principal problema está constituido por las presiones comerciales y sociales para interrumpir la lactancia, las cuales se ven agravadas en muchas ocasiones por las recomendaciones médicas inexactas del personal sanitario que carece de capacitación y aptitudes para el apoyo de la lactancia materna.
A fin de contrarrestar la intensa comercialización y promoción de los sucedáneos de la leche materna por parte de sus fabricantes, el UNICEF colabora con legisladores y abogados en diversos países para respaldar las leyes que contemplan al Código de Comercialización. La Iniciativa para hospitales amigos de los niños se puso en marcha en 1991 y se ha ampliado para incorporar una serie de evaluaciones y talleres de capacitación. Como consecuencia de esto, más de 19.000 hospitales de todo el mundo ya recibieron la designación de hospitales amigos de los niños. 
Las presiones sociales son más complejas y varían según el lugar donde viva la madre. Las mujeres luchan por los derechos relativos a la maternidad y emplean otros métodos para continuar con las prácticas óptimas de alimentación de sus hijos, y poder contrarrestar así las presiones cada vez más fuertes para que regresen al trabajo y se separen de sus bebés.