Nutrición

Liberar el potencial de los niños

Una buena nutrición es la base de la supervivencia, la salud y el desarrollo infantil. Los niños bien alimentados están mejor preparados para crecer y aprender, para participar en las comunidades y colaborar con ellas, así como para resistir posibles enfermedades, desastres y otras crisis globales.

Sin embargo, para los millones de niños que padecen malnutrición, la realidad es dura. Cada año, alrededor de tres millones de niños mueren a causa de esta enfermedad. Para muchos otros, la malnutrición crónica acaba desembocando en retrasos en el crecimiento, un problema irreversible que, literalmente, atrofia el crecimiento físico y cognitivo de los niños.

La buena noticia es que podemos cambiarlo.

Durante los primeros 1.000 días del periodo de gestación de una mujer hasta el segundo cumpleaños de un niño existe un amplio abanico de oportunidades para prevenir la desnutrición y sus consecuencias. UNICEF centra sus acciones en ese periodo crítico, y utiliza intervenciones ampliamente aceptadas y basadas en datos empíricos, entre las que se incluyen el apoyo a la lactancia materna, alimentos complementarios apropiados para niños mayores de seis meses, así como suplementos con micronutrientes para abordar las deficiencias en niños y mujeres. Esas inversiones en nutrición –especialmente en los primeros años de vida– pueden brindar resultados significativos para los niños, sus familias y sus comunidades.

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Nutrición y desarrollo

Un mecanismo de financiación para erradicar la malnutrición

Informe anual sobre nutrición 2014