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Comunicado de prensa

Bellamy exhorta a los dirigentes africanos a que utilicen el bienestar de la infancia como medida del progreso

La Jefa del UNICEF participa en el debate a alto nivel que se desarrolla en la Cumbre Económica Africana

DURBAN / GINEBRA, 11 de junio de 2003 – La Directora Ejecutiva del UNICEF pidió hoy a los dirigentes de África que participan en la cumbre económica de Durban que adopten las normas orientadas hacia la infancia como una medida de progreso para todo el continente.

Con el argumento de que el mejor indicador en materia de desarrollo para predecir de la manera más precisa el futuro es el bienestar de los ciudadanos más jóvenes de un país, la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy, pidió a los países africanos que concentren sus limitados recursos en inversiones destinadas a la salud, la educación, la igualdad y la protección de la infancia. También les exhortó a que no se muestren remisos a la hora de comparar sus progresos con los indicadores de otros países de un nivel económico similar.

“Todos estamos de acuerdo en que, para sostener el progreso humano, un gobierno debe invertir en su infancia”, dijo Bellamy a los dirigentes que participan en la Cumbre Económica Africana. “Hacerlo es un imperativo moral y económico. Por ello, el bienestar de vuestra niñez debe convertirse en la norma más importante para medir vuestros logros individuales como dirigentes”.

Bellamy presentó su propuesta a los asistentes a la Cumbre en un Libro Blanco de 50 páginas titulado, “El nuevo rostro de la NEPAD” – una referencia a la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD), un movimiento fundado el año pasado por los dirigentes africanos con el objetivo de asumir una responsabilidad por el destino del continente en el plano local.

Bellamy expresó su apoyo a una propuesta de la NEPAD que propone un sistema anual de “examen de homólogos”, e indicó que el UNICEF y otros organismos de las Naciones Unidas están dispuestos a prestar asistencia para la preparación de estos exámenes proporcionando los datos estadísticos uniformes necesarios para medir el progreso de las naciones.

De hecho, Bellamy hizo referencia al informe anual del UNICEF “El Progreso de las Naciones” como un modelo para el examen entre homólogos y la comparación entre los diferentes países que intenta establecer la NEPAD. Durante los años 1990, esta publicación internacional del UNICEF utilizó indicadores como la supervivencia infantil, la nutrición infantil y los niveles de cobertura de la educación primaria para medir el “progreso” relativo de los países.

Al comparar la situación “real” de indicadores como la mortalidad infantil, la desnutrición y el rendimiento escolar con los niveles “esperados” basados en el ingreso nacional per cápita, el informe del UNICEF definió “brechas nacionales en el rendimiento”. Bellamy dijo que, como parte importante del examen entre homólogos de la NEPAD, se podría utilizar un enfoque similar.

“Este proceso permitiría a los dirigentes analizar hasta dónde los países ‘deberían’ haber llegado en lo que atañe al desarrollo humano y podría impulsar un debate sobre las medidas que es preciso tomar para tener éxito en el logro de las marcas establecidas”, dijo Bellamy. “Hay muchas maneras de medir el progreso, pero las medidas centradas en la infancia son las más contundentes”, aseguró.

El UNICEF señaló que los países africanos que se encuentran actualmente en una escala de ingresos per cápita similar (de 200 a 300 dólares) presentan sin embargo amplias diferencias en las tasas de mortalidad infantil (que oscilan desde 75 muertes por cada 1.000 nacidos vivos hasta 202 por cada 1.000); en el porcentaje de escolares que llegan a quinto grado (desde 24% hasta 84%); y en el porcentaje de menores de cinco años que están desnutridos (desde 16% hasta 33%).

Bellamy observó que los países en esta escala de ingresos a veces presentan buenos resultados en un indicador relacionado con la infancia y no tan buenos en otros. “Pero el progreso real no depende tan sólo de uno o dos indicadores infantiles, sino de un progreso constante en toda la gama del bienestar infantil”, dijo. “Esto es lo que deben tratar de conseguir las naciones de África, porque se trata de la única vía hacia el desarrollo económico”.

Los indicadores que se utilizan para el análisis de la brecha nacional establecidos por el UNICEF tienen la ventaja de ser buenos indicadores del desarrollo humano en su conjunto; de ser relativamente fáciles de medir; y de estar directamente relacionados con las metas mundiales que acordaron las naciones durante la Cumbre del Milenio de 2000, conocidos como los Objetivos de Desarrollo para el Milenio.

Si no se alcanzan progresos en África, el UNICEF dijo que el mundo no puede alcanzar estas metas: aunque en África solamente vive un 12% de la población del mundo, es donde se produce un 43% de las muertes infantiles y un 50% de la mortalidad derivada de la maternidad. En África se encuentra un 70% de las personas que viven con el VIH/SIDA y un 90% de los niños y niñas huérfanos a causa del SIDA, una cifra asombrosa.

“Ningún continente con unos indicadores tan desfavorables del bienestar infantil puede lograr un desarrollo o una estabilidad reales”, declaró Bellamy. “Sólo mediante una mejora en las perspectivas de la niñez podremos dejar atrás la pobreza hacia un verdadero progreso para África”.

Algunas de las actividades urgentes que Bellamy consideró esenciales para el progreso de África:

  • Eliminar completamente la poliomielitis y la enfermedad del gusano de Guinea;
  • Aumentar la cobertura de los programas básicos de inmunización;
  • Hacer retroceder el paludismo, con un hincapié especial en la distribución a gran escala de los mosquiteros impregnados con insecticida;
  • Combatir el déficit en micronutrientes como la anemia, la carencia de yodo y de vitamina A mediante el enriquecimiento de los alimentos y la administración de suplementos;
  • Ampliar los servicios de agua potable y saneamiento, y asegurar que todas las escuelas de África tengan letrinas separadas para niñas y niños;
  • Respetar los derechos de los huérfanos y otros niños y niñas vulnerables a un nivel de vida adecuado, atención de la salud, escolarización y protección contra la explotación.

“Puede que parezcan desafíos de enormes proporciones”, dijo Bellamy. “Pero en alguna parte de África se está abordando ahora mismo de manera eficaz alguno de estos objetivos. La idea es trabajar juntos para establecer un progreso eficaz y a gran escala en todo el continente. Por ello, el UNICEF es uno de los principales aliados de esta brillante idea que significa la NEPAD. La esperanza de África descansa en una buena capacidad de liderazgo”.

Entre los miembros de la NEPAD se encuentran la Unión Africana y la Cumbre Económica Africana.

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Si desea obtener más información, sírvase dirigirse a:

Heidi Larson
Sección de Medios de Comunicación del UNICEF
Durban (+1-646) 207-5179

Alfred Ironside
Sección de Medios de Comunicación del UNICEF
Nueva York (+1-212) 326-7261


 

 

 

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