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Comunicado de prensa

El paludismo sigue siendo una amenaza que cuesta la vida de 3000 niñas y niños africanos todos los días

Nairobi/Ginebra/Nueva York, 25 de abril de 2003 - El Africa Malaria Report, un informe sobre el paludismo en África presentado hoy por la Organización Mundial de la Salud y el UNICEF, informa que la mortalidad derivada del paludismo sigue siendo escandalosamente elevada, con más de 3.000 niñas y niños africanos que mueren todos los días. También señala que los nuevos medicamentos que han demostrado su eficacia contra el paludismo no están aún disponibles para la mayoría de las personas que los necesitan y que solamente una reducida proporción de los niños y niñas en situación de riesgo de contraen la enfermedad están protegidos por los mosquiteros impregnados de insecticida, que son muy eficaces. El informe, presentado oficialmente por el Presidente de Kenya, Mwai Kibaki, en conmemoración del Día africano del paludismo, ofrece un panorama general de la lucha que se lleva a cabo en todo el continente contra la enfermedad y llama la atención de la opinión pública sobre la urgente necesidad de que las personas que corren un mayor peligro de contraer la enfermedad reciban un tratamiento antipalúdico eficaz.

“La iniciativa Hacer retroceder el paludismo ha logrado progresos notables desde que se inició en 1998, pero tenemos que aumentar las actividades para combatir una enfermedad devastadora que amenaza con retrasar el desarrollo de muchos países africanos”, asegura la Dra. Gro Harlem Brundtland, Directora General de la OMS. “El paludismo sigue asolando la región de África. Mediante un aumento en la escala de las actividades, podemos invertir esta tendencia”.

Alrededor de un 20% de la población mundial, la mayoría en los países más pobres, corre peligro de contraer el paludismo. Esta enfermedad provoca trastornos agudos en más de 300 millones de personas y por lo menos un millón de muertes anuales. Un 90% de estas muertes se producen en África subsahariana, y la mayoría de las muertes se dan entre los menores de cinco años.

“El paludismo mata a un niño africano cada 30 segundos, y sigue siendo una de las amenazas más importantes a la salud de las mujeres embarazadas y de sus recién nacidos”, dijo Carlos Bellamy, Directora Ejecutiva del UNICEF. “Tenemos los conocimientos y las posibilidades para alcanzar la meta de reducir la carga mundial del paludismo a la mitad para 2010, pero necesitamos una mayor inversión y un mayor compromiso político”.

El Africa Malaria Report exhorta a la comunidad internacional a impulsar nuevas medidas a través de:

  • Un aumento en la inversión mundial para apoyar la puesta en práctica de programas para la lucha contra el paludismo en los países endémicos;
  • Acordar una mayor prioridad al paludismo en los programas sanitarios de los países endémicos;
  • Alentar una mayor participación del sector privado en la producción y distribución nacional de medicamentos antipalúdicos de calidad, y de mosquiteros impregnados con insecticida;
  • Asegurar la disponibilidad de una nueva generación de medicamentos antipalúdicos combinados, destinados a las poblaciones en peligro;
  • El Africa Malaria Report reconoce las medidas que se han tomado en todo el mundo para afianzar los progresos obtenidos en varios países donde se han adoptado estrategias rentables para luchar contra la enfermedad, siempre con un mayor hincapié en los más vulnerables, es decir, las mujeres y los niños de corta edad.

Las buenas noticias son que los mosquiteros impregnados con insecticidas ofrecen una protección considerable contra el paludismo. La utilización apropiada de estos mosquiteros, combinada con un tratamiento rápido contra el paludismo en la comunidad, pueden reducir la transmisión de la enfermedad hasta en un 60% y la tasa general de mortalidad infantil en por lo menos una quinta parte.

En Tanzanía, un proyecto piloto comunitario que ya lleva tres años en marcha ha servido para aumentar de un 10% a un 50% la proporción de recién nacidos que duermen bajo mosquiteros impregnados con insecticidas, así como para reducir la tasa de mortalidad infantil en más de un 25%. De igual modo, un programa comunitario en Zambia logró una cobertura neta de más de un 60% de los individuos en peligro.

Los trabajadores comunitarios de salud y las madres de los niños de corta edad en más de 10 distritos de Uganda han recibido capacitación para reconocer los síntomas del paludismo y procurar tratamiento inmediato como parte de un enfoque de gestión del paludismo orientado hacia el hogar. Este enfoque alienta la participación activa de vendedores de medicamentos locales y la industria farmacéutica en la lucha contra el paludismo. Los primeros resultados sugieren un declive definitivo en el número de casos de paludismo entre los menores de cinco años. Este enfoque orientado hacia el hogar se ha comenzado a aplicar ya en Ghana y en Nigeria.

Antecedentes sobre el programa Hacer retroceder el paludismo

El programa Hacer retroceder el paludismo se inició en 1998 con el objetivo declarado de reducir a la mitad la carga mundial del paludismo en 2010. Las organizaciones fundadoras –el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el UNICEF, el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud– acordaron compartir sus conocimientos técnicos y sus recursos en una actividad concertada para abordar el problema del paludismo en todo el mundo, con un especial hincapié en África.

Desde el inicio del programa, los gastos de la comunidad internacional contra el paludismo se han triplicado, y la cifra actual es de 200 millones de dólares al año. En más de 30 países africanos donde la enfermedad es endémica se han formulado planes estratégicos integrales para luchar contra el paludismo, y mediante el Fondo Mundial para la lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y Paludismo se ha conseguido asegurar recursos adicionales para poner en práctica estos planes.

La iniciativa Hacer retroceder el paludismo se ha transformado en una alianza mundial que incluye a los países donde el paludismo es endémico, los donantes bilaterales y multilaterales, el sector privado y las ONG, y ha conseguido concienciar a la población mundial sobre el problema del paludismo, generar mayores recursos y alcanzar un consenso sobre los instrumentos y las intervenciones prioritarias necesarias para controlar la enfermedad.

En la Cumbre de Abuja en Nigeria, celebrada el 25 de abril de 2000, 44 dirigentes africanos reafirmaron su compromiso para hacer retroceder el paludismo y establecer metas provisionales para África. Exhortaron a otros dirigentes mundiales a que se unieran en esta campaña para reconocer la importancia de la lucha contra el paludismo, considerando que se trata una enfermedad derivada de la pobreza.

Después de la cumbre de Abuja, el 25 de abril fue declarado “Día africano del paludismo”, y una resolución posterior de las Naciones Unidas declaró el decenio de 2001 a 2010 como el “Decenio para hacer retroceder el paludismo, especialmente en África”, y consideró el problema del paludismo como uno de los temas más importantes entre los Objetivos de Desarrollo para el Milenio, una iniciativa de las Naciones Unidas.

De los 44 países que firmaron la Declaración de Abuja en 2000, 25 países donde el paludismo es endémico en África han presentado propuestas al Fondo Mundial para la lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y el Paludismo para recibir fondos a fin de ampliar la escala de sus planes de lucha contra la enfermedad.

En 18 países donde el paludismo es endémico se han reducido o eliminado los impuestos y las tarifas que pesaban sobre los productos antipalúdicos, inclusive los mosquiteros y los insecticidas, con lo que se ha ampliado la disponibilidad de estos productos.

“El Africa Malaria Report revela que la alianza establecida para hacer retroceder el paludismo ha aumentado su apoyo a los países donde el paludismo es endémico para luchar contra la enfermedad”, indicó el Dr. Nafo Traoré, Secretario Ejecutivo de la Secretaría de Alianzas de la iniciativa. “La alianza internacional se encuentra en un momento culminante; es necesario sostener y superar el apoyo que se ha conseguido alcanzar hasta la fecha. Nuestro desafío es cumplir con los compromisos que hicimos hace cinco años y no defraudar a otra generación de niños y niñas africanos. Esto sería inaceptable”.

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Si desea obtener más información, sírvase dirigirse a:

Pru Smith, Secretaría de la Alianza Hacer retroceder el paludismo, +41 22 791 4586
Mohammad Jalloh, Medios de comunicación del UNICEF, +1 212 326 7416,
Victor Chinyama, Oficina del UNICEF en Nairobi, + 254-2-622218,


 

 

 

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