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Declaración del Director Ejecutivo de UNICEF sobre la situación en el Kirguistán meridional

NUEVA YORK, 26 de julio de 2011 - Pese a que la situación política en el Kirguistán meridional se ha calmado, no ocurre lo mismo con las vidas de los niños y niñas de esa región. En la medida en que las noticias sobre ellos van desapareciendo de las primeras planas, corremos peligro de relegar también su seguridad a un segundo plano.

No podemos permitir que esto suceda con los 100.000 niños desplazados por la violencia. Ni podemos permitir que suceda con los 400.000 niños que deberían iniciar el año escolar en septiembre, pero cuyas escuelas han sufrido daños o han quedado completamente destruidas.

Hasta hoy, UNICEF sólo ha recaudado un 40% de los 11,8 millones de dólares que se necesitan para esos niños y niñas.

Y hasta ahora, UNICEF ha enviado a la región por vía aérea unas 200 toneladas de suministros, ha distribuido conjuntos de materiales de agua y saneamiento a las familias desplazadas y ha entregado materiales y equipos para la atención de la salud maternoinfantil a diversos establecimientos sanitarios de la región.

Pero se acerca el invierno, y los niños y niñas de Kirguistán necesitan desesperadamente apoyo adicional. A menos que tomemos medidas de inmediato, la llegada del invierno, que suele ser cruel en esa región, tendrá graves efectos en los niños, muchos de los cuales ya sufren traumas psicológicos y problemas de salud.

UNICEF y sus aliados concentran ahora sus esfuerzos en la creación de espacios acogedores para los niños, donde los menores de todas las comunidades puedan sentirse seguros y recibir ayuda, y en los que también se brinde apoyo psicológico a las mujeres. Asimismo, esos espacios pueden aprovecharse para prestar una amplia gama de servicios básicos de atención de la salud.

Además de ofrecer ayuda humanitaria de emergencia y llevar a cabo actividades de recuperación, UNICEF trabaja para restablecer la paz y la confianza entre los diversos sectores de la población y entre las diferentes comunidades. En algunos sitios, habitantes de diversos orígenes ya se han unido para obtener y brindarse ayuda y refugio. Estas alianzas entre habitantes de grupos diversos pueden servir de ejemplo para lograr una reconciliación mucho más amplia.

Debemos tomar las medidas necesarias para proteger a los niños y niñas de Kirguistán. Y debemos hacerlo de inmediato. Si tenemos éxito, no sólo habremos salvado las vidas de muchos niños sino que ayudaremos a fomentar la paz en toda la región.

Para obtener más información, póngase en contacto con:
Christopher de Bono, Sección de Medios de Comunicación de UNICEF, Nueva York,
tel.: + 1 212 303-7984,
correo electrónico: cdebono@unicef.org.

Patrick McCormick, Sección de Medios de Comunicación de UNICEF, Nueva York,
tel: + 1 212 326-7426,
correo electrónico: pmccormick@unicef.org.

John Budd, UNICEF Ginebra,
tel.:+ 41 22 909-5429,
correo electrónico: jbudd@unicef.org.


 

 

 

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