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Comunicado de prensa

UNICEF convoca a los gobiernos y donantes y al sector privado a eliminar el trabajo infantil

NUEVA YORK, 12 de junio de 2010 – Con motivo del 11º “Día mundial contra el trabajo infantil”, que este año se celebra bajo el lema “Meter un gol y erradicar el trabajo infantil”, UNICEF realizó un llamamiento para que se combatan con renovada urgencia en todo el mundo las peores formas del trabajo infantil.

Según cálculos de UNICEF, en el mundo hay unos 150 millones de niños y niñas de 5 a 14 años de edad que participan en el trabajo infantil. El trabajo de los niños no sólo es causa y consecuencia de la pobreza sino que constituye una amenaza a la educación y la seguridad de los menores.

“Nos consta que el trabajo infantil atenta sistemáticamente contra los avances hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la educación, la pobreza, las cuestiones de género y el VIH/SIDA, y que ninguna política individual puede poner fin al trabajo infantil de manera unilateral", afirmó la Dra. Susan Bissell, Jefa de Protección infantil de UNICEF. "La experiencia ha demostrado que para dar respuesta eficaz y coherente al problema del trabajo infantil es necesario tomar unas serie de medidas con respecto al empleo en trabajos dignos, la creación de sistemas de protección social que tengan en cuenta las necesidades y características de los niños y la ampliación de los servicios básicos, con el fin de que beneficien a los más vulnerables".

Pese a que las estadísticas demuestran que el trabajo infantil está disminuyendo a nivel mundial, en los países del África subsahariana, donde inicialmente se había logrado una modesta reducción de esa forma de trabajo, la tendencia se ha revertido, ya que los datos más recientes indican que sigue aumentando la proporción de niños que trabajan en esa región:uno de cada cuatro, lo que constituye la tasa mas elevada del mundo. En la región de Asia y el Pacífico, entretanto, uno de cada ocho niños trabaja , mientras que en América Latina y el Caribe la proporción es de 1 por cada 10 niños. En algunas regiones se han registrado aumentos del número de niños y niñas que trabajan y estudian al mismo tiempo. Por ejemplo, en países como Uganda, donde el número de niños en esa situación aumentó en un 300% desde 2004.

Sin embargo, esas estadísticas pueden llamar a engaño, ya que los conjuntos de datos y estadísticas que se emplean actualmente, y que dependen de la información obtenida de encuestas a domicilio de poblaciones asentadas, a menudo pasan por alto a los niños migrantes, a los huérfanos, a los niños que son víctimas de la trata de menores y, en especial, a las niñas. Es necesario desarrollar sistemas de obtención de datos que garanticen que esos niños ahora invisibles dejen de pasar inadvertidos y reciban ayuda de manera sistemática.

En una conferencia mundial sobre las peores formas de trabajo infantil que celebrada recientemente en La Haya, UNICEF se comprometió a elaborar nuevas metodologías de obtención de datos para recabar información sobre el trabajo "invisible" de las niñas y garantizar que se las tenga en cuenta ante el mundo.

Esa “visibilidad” tiene una importancia fundamental, ya que existen pruebas de que la crisis alimentaria, económica y de los combustibles que sacude al mundo ha tenido consecuencias irreversibles en las vidas de los niños. El trabajo infantil, que en algunos países constituye una de las principales maneras con que cuentan las familias para aliviar la crisis económica, ha provocado un aumento del número de niños que son apartados de las escuelas antes de lo que ocurriría en circunstancias normales, y enviados a trabajar en ocupaciones mucho más peligrosas.

Pese a que diversos estudios demuestran que la educación de las niñas es una de las mejores inversiones que pueden hacer los países con respecto a su desarrollo, las familias interrumpen los estudios de las niñas antes que los de los varones para que trabajen en tiempos de dificultades económicas. Sin embargo, está demostrado que cuando las niñas continúan estudiando aumentan los ingresos de las familias, se reducen las tasas de mortalidad materna e infantil y disminuyen los matrimonios precoces y las tasas de fecundidad.

UNICEF convoca a los gobiernos y donantes a que aumenten sus inversiones en la educación accesible de buena calidad y a que presten apoyo a las medidas de bienestar social que protejan a los niños y niñas. UNICEF también exhorta al sector privado a que emplee su capacidad de lograr cambios sociales para garantizar que los mecanismos de distribución de suministros respeten los derechos de los niños.

Acerca de UNICEF
UNICEF trabaja sobre el terreno en más de 150 países y territorios para ayudar a los niños y niñas a sobrevivir y avanzar en la vida desde la primera infancia hasta la adolescencia. El mayor proveedor de vacunas a los países en desarrollo, UNICEF apoya la salud y la nutrición de la infancia, el abastecimiento de agua y saneamiento de calidad, la prestación de educación básica de calidad para todos los niños y niñas y la protección de los niños y niñas contra la violencia, la explotación y el SIDA. UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos. Para obtener más información acerca de UNICEF y sus labores, consulte a www.unicef.org.


Para obtener más información, póngase en contacto con:
Kate Donovan, UNICEF Nueva York,
tel.: + 1 212 326-7452,
correo electrónico: kdonovan@unicef.org.


 

 

 

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