Centro de prensa

Declaración

Comentarios de Ann M. Veneman, Directora Ejecutiva de UNICEF

Conmemoración del XX aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño

Viernes, 20 de noviembre de 2009 – Nueva York

Sr. Secretario General, Presidente de la Junta Ejecutiva de UNICEF, distinguidos delegados, Promotor de UNICEF en favor de los niños afectados por la guerra, Ishmael Beah, señoras y señores. Buenos días y gracias a todos por estar hoy aquí.

Hace 20 años, en una sala que se encuentra al final del pasillo, se adoptó una decisión histórica. El 20 noviembre de 1989, los dirigentes mundiales se reunieron en la Asamblea General para aprobar la Convención sobre los Derechos del Niño. Desde entonces, la Convención se ha convertido en el tratado de derechos humanos más ratificado de toda la historia.
 
El XX aniversario de la Convención coincide también con la presidencia de Malí en la Junta Ejecutiva de UNICEF, bajo la muy eficaz dirección del Embajador Daou. Esto es especialmente oportuno, ya que Malí copresidió el Comité que supervisó la finalización de la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989.

Muchas cosas se han logrado durante los últimos 20 años. La tasa anual de mortalidad de menores de cinco años ha descendido en un 28%. Entre 1990 y 2006, un total de 1.600 millones de personas en todo el mundo han obtenido acceso a fuentes mejoradas de agua. Hay más niños que asisten a la escuela primaria que nunca antes y la desigualdad de género se está reduciendo.
 
Los niños y las niñas no son ya el rostro oculto de la pandemia del VIH/SIDA. Del mismo modo, se están logrando avances en la protección de la infancia, aunque es difícil recopilar datos.

Important steps have been taken to help protect children from serving as soldiers, or trafficked into prostitution or domestic servitude.  The age of children getting married is rising in some countries and the number of girls subjected to genital cutting is gradually falling.

Se han adoptado importantes medidas con el fin de contribuir a proteger a los niños y niñas para que no sirvan como soldados, o no sean víctimas de la trata para la prostitución o la servidumbre doméstica. La edad en que los niños contraen matrimonio está aumentando en algunos países y el número de niñas sometidas a la escisión genital desciende gradualmente.

Sin embargo, todavía queda mucho por hacer. El que alrededor de 8,8 millones de niños y niñas siguen muriendo antes de celebrar su quinto cumpleaños es simplemente inaceptable. Mueren de enfermedades como la neumonía, el paludismo y el sarampión. Mueren porque están desnutridos. Mueren porque no tienen acceso al agua potable. Mueren porque no tienen acceso a medicinas básicas. Otros niños y niñas han perdido a sus progenitores debido al flagelo del SIDA. Muchos nunca verán por dentro el aula de una escuela. Millones más carecen de protección contra la violencia, el abuso, la explotación, la discriminación y el abandono.

En mis viajes me he reunido con muchos de estos niños que han compartido conmigo historias personales y dolorosas, que tristemente son, todas ellas, demasiado comunes. He hablado con niñas en la zona oriental de la República Democrática del Congo, donde la violencia sexual, los saqueos, la quema de casas y el asesinato definen sus vidas cotidianas. He conocido niñas a quienes se les ha obligado a convertirse en esclavas sexuales o han sido vendidas a burdeles para el beneficio de algunas personas. He conocido a niños en el centro de África a quienes sus familias abandonaron por considerarlos brujos. He conocido a una niña a quien obligaron a casarse a la edad de sólo 10 años, con un hombre que tenían le triplicaba la edad. Y he conocido a niños a quienes secuestraron de sus familias y les obligaron a combatir en sus propios países, a veces incluso en sus propias comunidades.

Cuando celebramos el XX aniversario de la Convención, recordemos las inaceptables violaciones contra los derechos que se infringen casi diariamente a los más inocentes entre los inocentes, los niños y niñas. El mundo debe consolidar los progresos alcanzados para garantizar que historias como éstas sean parte del pasado.
Muchas gracias.


 

 

 

Búsqueda