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Estado mundial de la infancia de 2009

Estado mundial de la infancia de 2009: Salud materna y neonatal

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2007-1056/Asselin
Mariama Coulibaly, de 16 años de edad, sentada sobre una cama en el pabellón de maternidad del centro de salud de la localidad de Vélingara, en la región de Kolda, al sur de Senegal..
15 de enero de 2009 – La publicación por excelencia de UNICEF, presentada hoy en Johannesburgo, se centra en la salud materna y neonatal, y en las estrategias necesarias  para rebajar drásticamente las tasas de mortalidad de madres y lactantes.  

El Estado mundial de la infancia de 2009: Salud materna y neonatal llama la atención sobre el enorme desfase en la mortalidad matena y neonatal existente entre los países industrializados y el mundo en desarrollo. Las mujeres de los países menos favorecidos tienen una probabilidad de morir durante el parto o debido a complicaciones relacionadas con el embarazo 300 veces superior a la que registran las mujeres de países desarrollados, al tiempo que los bebés nacidos en países en vías de desarrollo tienen una probabilidad de morir durante el primer mes de vida 14 superior a la de los niños nacidos en un país desarrollado.

La salud y la supervivencia de las madres y de sus recién nacidos están relacionadas y muchas de las intervenciones que salvan las vidas de las madres también benefician a los recién nacidos. La edición de 2009 de la publicación de bandera de UNICEF destaca el vínculo entre la supervivencia materna y neonatal, y propone oportunidades para cubrir las deficiencias entre los países ricos y pobres.

Todos los años, más de un millón de mujeres fallecen como resultado de complicaciones en el embarazo o en el parto. Se estima que desde 1990 han perdido la vida 10 millones de mujeres mientras daban a luz.

Tanto las madres como los recién nacidos son vulnerables durante los días y semanas posteriores al alumbramiento: un período crucial para emplear las intervenciones que salvan vidas, como las visitas posnatales, una higiene apropiada y el asesoramiento acerca de los síntomas que revelan si la salud materna y neonatal están en situación de riesgo.

Si bien muchos países en desarrollo han realizado avances excelentes para mejorar la tasa de supervivencia infantil en los últimos años, ha habido un menor progreso en la reducción de la mortalidad materna. Níger y Malawi, por ejemplo, redujeron casi a la mitad sus tasas de mortalidad infantil de niños menores de cinco años entre 1990 y 2007. Estas tasas cayeron en Indonesia hasta llegar casi a un tercio de las registradas en 1990 y en Bangladesh cayeron a más de la mitad.

No se ha logrado el mismo progreso a la hora de abordar los riesgos para la salud de las madres, que son las más vulnerables en el momento del parto y durante los primeros días posteriores al alumbramiento. Además, si bien la tasas de supervivencia de los niños y niñas menores de cinco años está mejorando a escala mundial, los riesgos a que se ven expuestos los recién nacidos durante sus primeros 28 días de vida continúan en niveles inaceptablemente elevados en múltiples países.

En el mundo en desarrollo, la probabilidad de riesgo de la salud materna para una mujer es de 1 por cada 76, en comparación con las mujeres de países desarrollados donde la probabilidad es de 1 por cada 8.000. Aproximadamente, el 99% de las muertes en todo el mundo debidas al embarazo y a complicaciones tiene lugar en el mundo en desarrollo, donde dar a luz a un niño contituye uno de los riesgos más serios para la salud de las mujeres. La inmensa mayoría de las muertes ocurre en África y en Asia, en donde las elevadas tasas de fecundidad, la escasez de personal capacitado y unos sistemas sanitarios deficientes acarrean la tragedia para muchas mujeres jóvenes.

Los diez países con el mayor riesgo de mortalidad materna son Níger, Afganistán, Sierra Leona, Chad, Angola, Liberia, Somalia, la República Democráica del Congo, Guinea-Bissau y Malí. El riesgo de muerte al dar a luz de una mujer en estos países, a lo largo de su vida, oscila entre 1 de cada 7 en Níger hasta 1 de cada 15 en Malí.

Para reducir la mortalidad materna y neonatal, el informe recomienda que se brinden servicos fundamentales por medio de los sistemas sanitarios que integran una serie de servicios de atención domiciliaria, comunitaria, hospitalaria y de difusión.

El concepto de serie de servicios de atención trasciende al énfasis tradicional puesto en intervenciones individuales y diseñadas contra enfermedades específicas, y hace un llamamiento al empleo de un modelo de atención de la salud primaria que incorpora todas las etapas de la salud materna, neonatal e infantil, si bien salvar las vidas de madres y recién nacidos entraña mucho más que simples intervenciones médicas. Estos servicios esenciales son de lo más efectivo dentro de un entorno que apoye el empoderamiento, protección y educación de la mujer.

Comunicados y notas de prensa relacionados:

22 de enero  2008 - Las estrategias integradas de salud pueden salvar las vidas de los niños y niñas, según el Estado mundial de la infancia de 2008, la publicación de bandera de UNICEF

27 de octubre de 2008 - Proyecto presentado para la mejora de la atención de la salud materna e infantil en Uzbekistán (en inglés)

25 de septiembre de 2008 - Declaración Conjunta Sobre la Salud de la Madre y del Recién Nacido

19 de septiembre de 2008 - UNICEF: Informe pone de manifiesto el riesgo de mortalidad materna en el mundo en desarrollo


 

 

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