Introducción
El sarampión sigue siendo una de las causas principales de mortalidad infantil a pesar de que desde hace 40 años existe una vacuna segura y eficaz contra esta enfermedad. El sarampión es una de las enfermedades conocidas más contagiosas y muchos niños y niñas no inmunes contraen esta enfermedad respiratoria si se exponen al virus. El sarampión es una enfermedad aguda producida por un virus de la familia del paramixovirus. Durante las primeras semanas después de contraer el sarampión, afecta el sistema inmune de la niña o del niño y cualquier resfriado normal o diarrea podrá derivar en una enfermedad de riesgo para la vida del menor en aquellos países en desarrollo donde la población infantil tiene un acceso limitado, o nulo, a los tratamientos médicos.
Datos principales sobre el sarampión
Estrategia para reducir la mortalidad
La reducción mundial de muertes por sarampión refleja el respaldo y compromiso de la Iniciativa contra el sarampión por incrementar la cobertura de la inmunización y el de los gobiernos nacionales por seguir la estrategia general de la Organización Mundial de la Salud (OMS)/UNICEF para reducir la mortalidad por sarampión. Esta estrategia consiste en cuatro elementos fundamentales:
1. Suministrar al menos una dosis de vacuna del sarampión, aplicada a los nueve meses de edad o poco después, a través de una vacunación sistemática que cubra como mínimo al 90% de niñas y niños en cada distrito y a escala nacional;
2. Proporcionar a todas las niñas y los niños una segunda oportunidad para recibir vacunación contra el sarampión;
3. Establecer un sistema eficaz de supervisión;
4. Mejorar la gestión clínica de los casos complicados, incluido el suministro de suplementos de vitamina A.
Actualizado en enero de 2010