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Agua, saneamiento e higiene en números

Introducción:
Los niños y niñas de corta edad son más vulnerables a los efectos insalubres del agua contaminada, el saneamiento deficiente y la falta de higiene que cualquier otro grupo de edades. UNICEF mantiene su compromiso de garantizar que todos los niños y niñas tengan acceso al agua potable, el saneamiento mejorado y buenas condiciones de higiene por medio de intervenciones simples, viables y de costo razonable.

Agua, saneamiento e higiene cifras importantes:

  • Desde 2006, el 87% de la población mundial, o unos 5.700 millones de personas, consume agua potable proveniente de fuentes mejoradas. Sin embargo, casi 900 millones de habitantes del mundo carecen aún de acceso a fuentes de agua mejoradas.
  • Desde 2006, 2.500 millones de personas, que representan el 38% de la población mundial, carecean de acceso a instalaciones de saneamiento mejoradas. De ellas, 1.800 millones dirían en Asia.
  • De mantenerse las tendencias actuales, para 2015 el número de habitantes del planeta que carezcan de instalaciones de saneamiento mejoradas habrá descendido a 2.400 millones, lo que representa una disminución relativamente leve con relación a las cifras de 1990.
  • Si se mantienen esas tendencias, el mundo no podrá conquistará la meta de saneamiento ambiental del los Objetivos de Desarrollo del Milenio por un margen de 700 millones de personas. Para llegar a esa meta será necesario que en cada uno de los años restantes por lo menos 173 millones de personas comiencen a usar instalaciones de saneamiento mejoradas.
  • Desde  2006, el 18% de la población mundial, o 1.200 millones de personas, continúa practicando la defecación al aire libre, que es la práctica de saneamiento más peligrosa posible. Sin embargo, sólo el 13% de esas personas vive en zonas urbanas.
  • Casi una tercera parte de la población rural del mundo practica la defecación al aire libre. En Asia Meridional, esa tasa llega al 63%.
  • La mitad de los 120 millones de niños y niñas que nacen anualmente en el mundo en desarrollo habitan en viviendas sin instalaciones de saneamiento mejoradas y una quinta parte en residencias carentes de fuentes mejoradas de agua potable. Esa carencia constituye una amenaza a su supervivencia y desarrollo.
  • El agua contaminada, la carencia de saneamiento mejorado y la higiene deficiente se relacionan con el 88% de las muertes debidas a la diarrea. Como resultado de esa enfermedad, todos los días mueren en el mundo más de 5.000 niños y niñas menores de cinco años.
  • Desde 2006, sólo el 31% de la población de África subsahariana cuenta con servicio de saneamiento mejorado, lo que constituía un aumento de apenas el 5% con respecto a 1990.
  • Desde 2006, por lo menos dos terceras partes de la población de 34 países no emplean instalaciones de saneamiento mejoradas. Sólo ocho de esos 34 países no se encuentran en África subsahariana.
  • Para 2006, la cobertura mundial de saneamiento urbano había aumentado al 79%, mientras que en las zonas rurales llegaba al 45%.
  • Para 2006, el mundo tenía números prácticamente iguales de pobladores urbanos y rurales. Sin embargo, más de siete de cada 10 personas que carecían de saneamiento mejorado vivían en zonas rurales.
  • Las mayores diferencias entre las coberturas de saneamiento urbana y rural se registraban en Oceanía, América Latina y el Caribe y Asia meridional. La menor disparidad en materia de saneamiento entre las poblaciones rural y urbana correspondía a Asia Oriental. Sin embargo, incluso en esa región había una diferencia del 15%.
  • Los notables avances logrados en Asia Meridional han puesto a esa región en el umbral de la conquista de las metas de agua potable 10 años antes de lo programado. Asia Oriental también ha realizado un notable progreso, ya que su cobertura de suministro de agua potable ha aumentado en un 20%, lo que indica que desde 1990 unos 416 millones de personas han logrado acceso a fuentes de agua mejoradas.
  • África subsahariana tiene el mayor número de pobladores que no utilizan fuentes de agua mejoradas. Sin embargo, la tasa de habitantes en esa situación de la región disminuyó del 51% en 1990 al 42% en 2006.
  • El uso de instalaciones de saneamiento mejoradas es sustancialmente menor entre los pobres que entre los ricos.
  • Un análisis de la situación en 38 países en desarrollo demostró que el 20% más pobre de sus pobladores disfrutaba de una tercera parte del nivel de acceso al saneamiento mejorado que la quinta parte más rica de sus habitantes.
  • Desde 1990, 717 millones de habitantes de zonas rurales han logrado acceso al agua potable.
  • A partir de 1990, 1.600 millones de habitantes del mundo han logrado acceso a fuentes de agua potable mejoradas y 1.000 millones cuentan con servicio de agua corriente.
  • La cobertura de suministro de agua potable continúa siendo considerablemente más baja en África subsahariana que en el resto del mundo. Sin embargo, entre 1990 y 2006 en esa región se registró un aumento del 49% al 58%, lo que significa que en ese lapso 207 millones de africanos lograron acceso al agua potable.
  • Oceanía es la única región en desarrollo que no ha logrado reducir sus tasas de empleo de fuentes no mejoradas de agua potable desde 1990. La mitad de los 9,2 millones de habitantes de esa región aún dependen de fuentes no mejoradas para la obtención de agua.
  • Como promedio, el número de mujeres que se encargan de la obtención del agua es dos veces mayor que el número de hombres que realiza esa tarea. Los niños y niñas desempeñan un papel relativamente menor en la obtención de agua a nivel mundial, ya que sólo el 11% de las familias indica que la responsabilidad principal de suministrar agua en sus hogares recae en sus integrantes más jóvenes.
  • Diversos estudios han demostrado que si las personas deben dedicar más de 30 minutos a cada viaje de ida y vuelta a una fuente de agua, tienden a recoger una cantidad menor de ese líquido, lo que atenta contra las necesidades básicas de la familia en ese aspecto.
  • A nivel mundial, más de 125 millones de niños y niñas menores de cinco años viven en moradas que carecen de acceso a fuentes mejoradas de agua potable, y más de 280 millones de niños y niñas de esa edad habitan viviendas sin acceso a instalaciones mejoradas de saneamiento.

Actualizado en julio de 2008


 

 

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