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Año Internacional del Saneamiento 2008

Imagen del UNICEF
© UNICEF/ HQ99-0958/Jim Holmes
TIMOR ORIENTAL: Una semana después de la llegada de los efectivos de paz de la Fuerza Internacional en Timor Oriental, una mujer baña a su hija de corta edad bajo una bomba de agua al aire libre en un vecindario en ruinas de Dili, la capital de esa región.
1 de enero 2008 - Unos 2.600 millones de personas –casi la mitad de la población mundial– carecen de acceso al agua potable y no cuentan con inodoros. Esos miles de millones de personas viven en condiciones de hacinamiento en las zonas urbanas y las regiones rurales, donde coexisten diariamente con los excrementos, las moscas y otros agentes vectores de enfermedades. Debido a que esos adultos, niños y niñas carecen de agua corriente y de instalaciones higiénicas, todos los días deben hacer sacrificios para asearse.

Los excrementos humanos ocupan el lugar central del desafío del saneamiento. Cuando las comunidades, y especialmente las mujeres y los niños y niñas, carecen de instalaciones sanitarias adecuadas para contener y eliminar los excrementos, corren graves peligros y quedan atrapados en un interminable ciclo de pobreza.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) dan por sentado que el acceso sostenible al saneamiento mejorado tiene una importancia fundamental con respecto a la vigencia de los derechos humanos, y a la salud y la dignidad de las personas. El ODM 7 consiste en reducir a la mitad para 2015 la proporción de la población mundial que carece de acceso sostenible al saneamiento ambiental. De mantenerse las tendencias actuales, el mundo no podría conquistar esa meta hasta 2026. Una de las razones por las que resulta difícil conseguir los recursos necesarios para resolver la crisis mundial de saneamiento es que se trata de un tema delicado, ya que para muchas personas se trata de una “mala” palabra. Pero la realidad es que el saneamiento deficiente tiene resultados fatales.

Cuando la población carece de suministro adecuado de agua y saneamiento, puede sufrir los siguientes efectos:

  • Perjuicios generalizados en materia de salud y supervivencia de los niños y niñas;
  • Miseria social, especialmente para las mujeres, las personas de edad avanzada y los enfermos;
  • Reducción de la capacidad económica y productiva y del desarrollo humano;
  • Contaminación del medio ambiente, incluso de los recursos de agua, el suelo y los alimentos.

A fin de encaminar a la comunidad mundial hacia la conquista de la meta del saneamiento, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró a 2008 el Año Internacional del Saneamiento. El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas es el principal organismo coordinador del Año, y colabora estrechamente con el Equipo de Trabajo sobre el Saneamiento de ONU-Agua, que está formado por UNICEF, la Junta Asesora sobre Agua y Saneamiento del Secretario General de las Naciones Unidas, los gobiernos, las ONG, y los sectores privado y académico.

Se espera que la celebración del Año Internacional del Saneamiento dé a la cuestión del saneamiento un lugar más destacado en los foros mundiales, poniéndola de relieve ante los dirigentes políticos, la sociedad civil, la población del mundo en general y los medios de comunicación. Durante el Año Internacional del Saneamiento se hará hincapié en la necesidad de tomar medidas eficaces e inmediatas para incrementar el acceso al saneamiento y cumplir con la meta del ODM.

Comunicados de prensa y Notas de prensa:

13 de noviembre, 2007 - En América Latina 103 millones de personas no cuentan con saneamiento básico

7 de mayo 2007 - Abordar la crisis mundial de saneamiento ambiental

22 de marzo 2007 - En el Día Mundial del Agua, UNICEF hace hincapié en la escasez de ese líquido vital


 

 

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