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Advertencia sobre fraude en Internet

A UNICEF le preocupa profundamente el empleo fraudulento de su nombre y logotipo por parte de individuos inescrupulosos que abusan de la confianza de quienes apoyan a la organización en todo el mundo. A continuación, una explicación sobre la manera en que se cometen esos fraudes y las formas en que cada uno puede protegerse a sí mismo y proteger a UNICEF de consecuencias potencialmente graves.

Ofrecimientos fraudulentos

Hemos recibido denuncias sobre las actividades de impostores que usan el nombre de UNICEF —y la credibilidad que nos hemos ganado con nuestro trabajo— para solicitar contribuciones por medio de sitios web, mensajes de correo electrónico y llamadas telefónicas.

El departamento jurídico de UNICEF está al tanto de tales abusos y estamos advirtiendo también al público con el propósito de garantizar que no se engañe a víctimas inocentes, de manera que no suministren información personal reservada a los estafadores.

Les solicitamos que tengan en cuenta que los sitios web, correos electrónicos y llamadas telefónicas mediante los cuales se ofrecen empleos o premios en representación de UNICEF son falsos y fraudulentos. Sólo UNICEF y sus 36 comités nacionales están autorizados a enviar información o realizar llamamientos al público en nombre del organismo internacional.

Cuidado con el phishing

Dada la gran atención que los medios de comunicación otorgan al robo de datos personales, muchos consumidores, así como muchas personas que apoyan a las organizaciones humanitarias como UNICEF, sienten preocupación por su privacidad y la seguridad de sus datos personales.

De allí la importancia de estar alerta ante el peligro de la correspondencia fraudulenta por Internet, también conocida como phishing.    

Phishing es una forma de fraude en la que se emplean los mensajes electrónicos o e-mail, los mensajes de texto instantáneo y los sitios Web para engañar a las personas con el propósito de que den a conocer información confidencial y personal. El término, que se pronuncia como el verbo “pescar” en inglés, alude al concepto de que las víctimas muerden el anzuelo y dan a conocer información personal que se puede usar luego para cometer fraudes de tarjetas de créditos o violar de otras maneras igualmente graves la privacidad individual.

Por lo general, estos mensajes fraudulentos aparentan haber sido enviados por organizaciones legítimas y suelen pedir a los destinatarios que envíen respuesta o que se dirijan mediante un enlace a una página Web para actualizar su información personal. En algunas ocasiones contienen el logotipo o la dirección postal de la organización a la que dicen representar, aunque su dirección en internet, o URL, no corresponda a la de la organización legítima.

No muerda el anzuelo

Entre los datos que suelen solicitar los responsables de esas maniobras figuran el nombre y la dirección del usuario, su número de identificación fiscal, los números y contraseñas de diversas cuentas (entre ellas las cuentas bancarias) e información sobre sus tarjetas de crédito. En algunas ocasiones se solicita el nombre de soltera de la madre de la víctima u otra información de carácter privado que se suele usar por motivos de seguridad.

A continuación, algunas de las medidas que se pueden tomar para “no morder el anzuelo” ante una maniobra de phishing:    

  • Esté atento a cualquier correo electrónico, mensaje instantáneo o de voz, o cualquier fax, en el que se afirme que proviene de un banco, compañía de tarjetas de crédito, servicio en línea u organización caritativa de la que usted sea miembro o en la que tenga una cuenta.
  • En caso de recibir un mensaje de esa índole, llame al número de atención al cliente o al donante que le haya suministrado previamente la compañía u organización (¡no llame a ningún número que aparezca en el mensaje!) y verifique si el envío es legítimo.
  • No responda a ningún mensaje electrónico, llamada telefónica o fax que contenga instrucciones que lo lleven a dar a conocer información personal.
  • No pulse ningún enlace que pueda contener el mensaje sospechoso, ya que al conectarse mediante ese enlace puede estar poniendo en marcha la descarga en su computadora de programas de registro de pulsaciones o “spyware”.
  • Ingrese periódicamente en sus cuentas de bancos, tarjetas de crédito u otras y concilie sus balances de cuentas para asegurarse de que todas las transacciones que aparezcan sean legítimas.
  • Use versiones actualizadas de los programas antivirus, entre ellos los filtros de spam y los programas contra el phishing, que impiden el ingreso a su computadora de posibles enlaces o correos electrónicos fraudulentos.

Ejemplos de fraude



La captura de pantalla ilustra la manera en que se puede emplear el nombre de UNICEF con propósitos fraudulentos en línea. La conferencia que se anuncia no se relaciona en absoluto con la labor legítima de UNICEF. En realidad, este llamamiento es un ejemplo de fraude relacionado con una conferencia internacional ficticia. Se trata de una variante del fraude conocido como “Nigerian 419” mediante el cual, so pretexto de una lotería inexistente, se solicita a las víctimas que giren fondos por medio de Internet.

En otro ejemplo, se emplea un correo electrónico fraudulento en el que se comunica que el destinatario ha sido escogido por UNICEF para recibir un cuantioso subsidio en efectivo que puede emplear para su progreso personal, educativo o comercial. En el mensaje también se indica al destinatario que se ponga en contacto con una dirección de correo electrónico ajena a UNICEF para obtener más información o solicitar los fondos. En realidad, UNICEF no ofrece subsidios individuales de esa índole sino que el remitente está tratando de obtener información financiera confidencial de los destinatarios.

También ha estado circulando por Internet un mensaje de spam titulado “Oportunidad Mundial de UNICEF” (o, en inglés, “Global Opportunity from UNICEF”) que aparenta ser una solicitud de fondos del organismo internacional. En el mensaje se solicitan datos confidenciales y se ofrece una comisión a las personas que se presten a aceptar donaciones en nombre de UNICEF. Se trata de un mensaje fraudulento, ya que UNICEF no recauda fondos de esa manera ni se asocia con ninguna organización que lo haga. Además, la dirección de correo electrónico de ese falso correo de UNICEF corresponde a una cuenta de Gmail.

Otro fraude en línea consiste en un falso sitio de búsqueda de empleo en el que se han pegado anuncios de vacantes copiados del sitio Web de UNICEF. En este caso, las víctimas deben responder a una dirección electrónica de Yahoo. Si lo hacen, los solicitantes reciben correos electrónicos en los que se les pide información personal como su estado civil y datos sobre sus cuentas bancarias o de tarjetas de crédito.

Les aconsejamos no responder a ningún mensaje donde se les pida que contesten a una dirección de correo electrónico correspondiente a un dominio que no sea el de UNICEF.

Pulse aquí para obtener más ejemplos de fraudes por Internet


 

 

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