Un estudio de UNICEF afirma que la práctica se puede eliminar en el lapso de una sola generación con ayuda internacional
GINEBRA/FLORENCIA/EL CAIRO, 24 de noviembre de 2005 – Alrededor de 3 millones de niñas en África subsahariana y Oriente Medio son sometidas a la ablación o mutilación genital todos los años, según un informe presentado hoy por UNICEF.
Sin embargo, el estudio indica que mediante un compromiso y apoyo adecuados, esta costumbre milenaria podría eliminarse en el lapso de una sola generación.
“Lograr cambios reales y duraderos es posible”, dijo Marta Santos Pais, directora del Centro de Investigaciones Innocenti de UNICEF, que emitió el viernes el informe Cambiar una convención social perjudicial: la ablación o mutilación genital femenina. “Los cambios se producirán cuando las comunidades –las niñas, los niños, los hombres y las mujeres obtengan el conocimiento necesario para tomar decisiones que sean saludables y proporcionen autonomía a los individuos y las sociedades”.
La ablación o mutilación genital femenina es una práctica tradicional que en algunas partes del mundo se cree que mejora la belleza, el honor, las posibilidades de matrimonio, el estatus social y la castidad de las niñas. Los padres y madres alientan la ablación para proteger el honor de la familia y el interés superior de la niña.
En los 28 países de África subsahariana y Oriente Medio donde se realiza la ablación o mutilación genital femenina, alrededor de 130 millones de niñas son sometidas a esta práctica. Cálculos previos indicaban que 2 millones de niñas sufrían la ablación todos los años; la nueva cifra estimada de 3 millones no refleja un aumento, sino una mejora en la recopilación de los datos, dijo UNICEF.
El informe analiza también algunas de las estrategias que más promesas ofrecen para ayudar a las comunidades a abandonar la práctica, como las iniciativas que reciben apoyo de UNICEF en Egipto, destinadas a orientar a las comunidades para que celebren debates públicos a fin de confrontar abiertamente el tema sin emitir juicios de valor. Estas iniciativas prestan también apoyo a las comunidades en su compromiso de abandonar la práctica y difundir este mensaje a las comunidades vecinas.
La participación de personas influyentes, entre ellos los dirigentes tradicionales y religiosos, puede desempeñar un papel decisivo para impulsar el debate público. El personal de salud, los curanderos tradicionales, los trabajadores sociales y los maestros deben recibir capacitación y apoyo para desalentar la práctica.
La ablación o mutilación genital femenina es un motivo de preocupación mundial que afecta también a las mujeres que viven en las comunidades de inmigrantes de los países industrializados. De un país a otro, el porcentaje de la población femenina sometida a la ablación, los tipos de ablaciones que se llevan a cabo y la edad a la que se comienza la práctica varían ampliamente.
Además de causar graves dolores, la ablación o mutilación genital femenina puede provocar hemorragias prolongadas, infección, infertilidad e incluso la muerte. Muchas niñas y mujeres sufren en silencio. Debido a la naturaleza privada de la práctica, es imposible calcular la cifra de muertes que produce.
El informe examina detalladamente las complejas dinámicas sociales que hacen que la ablación o mutilación genital femenina sea una de las violaciones de derechos humanos más persistentes y silenciosas.
“Las madres y los padres obligan a sus hijas a someterse a la ablación para que se conviertan en miembros aceptables de la sociedad”, dijo Rima Salah, Directora Ejecutiva Adjunta de UNICEF. “Pero con una labor basada en la comunidad a largo plazo, la importancia de mantener a las niñas intactas puede llegar a invalidar otras preocupaciones relacionadas con el estatus social”.
Aunque hay pruebas de que en algunos países (Benin, Burkina Faso, Eritrea, Etiopía, Kenya, Nigeria, República Centroafricana, Tanzanía y Yemen), las tasas de incidencia están disminuyendo, se han logrado muy pocos progresos para reducir la práctica a nivel internacional.
Eliminar la ablación o mutilación genital femenina a gran escala exigirá mayores esfuerzos de los gobiernos, la sociedad civil y la comunidad internacional, indica el informe. En varios países de África y Oriente Medio hay leyes que prohíben la ablación o mutilación genital femenina, así como en aquellos países donde el tema afecta a las comunidades de inmigrantes, como Australia, Canadá, Nueva Zelandia, los Estados Unidos y varios países de Europa occidental. UNICEF trata de influir en las políticas, leyes y presupuestos a fin de promover el abandono de la ablación o mutilación genital femenina y apoya a los aliados que colaboran con las comunidades para desterrar esta práctica dañina.
“Sabemos lo que se necesita hacer para terminar con el dolor y el sufrimiento que se impone deliberadamente a millones de niñas todos los años”, dijo Salah. “Ahora comprendemos de forma más compleja las razones por las que existe esta práctica dañina y la manera de poner fin a la misma. Hay muchas razones para creer que mediante un compromiso colectivo mundial, es posible eliminar la práctica en el lapso de una sola generación”.
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NOTA PARA LOS EDITORES
Hay disponibles materiales embargados para los medios de comunicación y ejemplares del informe en inglés, francés, árabe, italiano y español en el centro de prensa de Innocenti:
http://www.unicef-icdc.org/presscentre/indexNewsroom.html
Centro de Investigaciones Innocenti de UNICEF, Florencia
Salvador Herencia +39 335 654 93 70
Marie Mukangendo, +39 055 20 33 231
Patrizia Faustini, +39 347 116 86 87
UNICEF Egipto
Simon Ingram, +201 22142567
Wolfgang Friedl, + 96 279 5732745
UNICEF Nueva York
Kate Donovan, (+1 212) 326 7452
UNICEF Ginebra
Ikuko Yamaguchi , (+41 22) 909 5727
Vídeo (en inglés)
21 de noviembre de 2005:
La corresponsal de UNICEF Sarah Crowe informa sobre la decisión de una comunidad de Senegal de poner fin a la práctica de la mutilación y escisión genital femenina.
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