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Comunicado de prensa

La alimentación deficiente causa casi una quinta parte de las muertes de niños menores de dos años

Se debe dar prioridad a la lactancia materna para salvar vidas y nutrir el potencial de todos los niños y niñas

NUEVA YORK, 1 de agosto de 2005 – Mediante el mejoramiento de las prácticas de alimentación de los niños y niñas durante los primeros dos años de vida se podría prevenir casi una de cada cinco muertes infantiles en el mundo en desarrollo, afirmó hoy UNICEF durante la inauguración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna.

Se calcula que en la actualidad el 63% de los niños y niñas menores de seis meses del mundo en desarrollo no es amamantado de manera adecuada. Esto puede tener consecuencias devastadoras. Los lactantes que no son amamantados desde que nacen y de manera exclusiva tienen defensas limitadas contra las enfermedades mortales como la neumonía y la diarrea y carecen de nutrientes esenciales para el desarrollo corporal y mental.

“El amamantamiento exclusivo es la forma ideal de alimentación para los bebés hasta los seis meses de edad", afirmó la Directora Ejecutiva de UNICEF, Ann M. Veneman. “En el mundo en desarrollo, un niño que no es amamantado tiene tres veces más probabilidades de morir durante la lactancia que uno que lo ha sido, y el amamantamiento exclusivo reduce aún más ese riesgo".

Mediante la lactancia materna, los niños y las niñas reciben nutrientes vitales y tienen más probabilidades de crecer y recibir educación. Se trata de un obsequio invalorable que casi todas las madres pueden hacer a sus hijos, dijo  Veneman.  
Los perjuicios que pueden sufrir los niños y las niñas debido a que no son amamantados de manera adecuada o a que no reciben suficiente alimentación durante sus primeros dos años de vida pueden ser de carácter permanente. Entre las posibles consecuencias a largo plazo figuran la debilidad del sistema inmunológico, la cortedad de talla y el desarrollo intelectual deficiente. Además de ello, constituyen la causa de la muerte de unos 5.500 niños y niñas por día, lo que equivale a una quinta parte de todas las muertes infantiles. Y la infancia de los millones que sobreviven estará caracterizada por las enfermedades crónicas y las oportunidades perdidas.

Se trata de una secuela de muerte y sufrimiento evitable. La madre puede darle al niño todo lo que necesita en materia de nutrición durante sus primeros dos años de vida. Es decir, el amamantamiento exclusivo durante los primeros seis meses, seguido por amamantamiento combinado con alimentos complementarios seguros y adecuados durante los dos años siguientes o más.

Sin embargo, el Informe sobre el Estado Mundial de la Infancia de UNICEF de 2005 indica que las tasas de amamantamiento exclusivo continúan siendo muy bajas, ya que apenas llegan al 37% a nivel mundial. Resulta fundamental que se preste más ayuda a las madres suministrándoles información correcta acerca de las necesidades de sus hijos en materia de alimentación, y prestándoles el apoyo experto que pueden brindarles los sistemas de salud y las comunidades, así como la protección jurídica necesaria para que puedan amamantar a sus hijos en el trabajo y en otros sitios.

La lactancia materna y la buena alimentación de los niños y niñas tiene una importancia fundamental para la conquista de los Objetivos de desarrollo del milenio de las Naciones Unidas, especialmente los que se relacionan con la supervivencia de los niños, como la reducción de la mortalidad infantil en un 50% para 2015 y la eliminación de la pobreza extrema y el hambre.

“Las familias pobres se encuentran en la primera línea de combate en la lucha por la reducción de las tasas de mortalidad infantil inaceptablemente elevadas", afirmó Veneman. “Si se les ayuda a mejorar simplemente la atención de los niños es posible profundizar los esfuerzos en pro de la supervivencia y el desarrollo de los niños, y orientarlos también a la educación y la reducción del hambre”.

Agregó la Directora Ejecutiva que la única prueba de que el mundo está resuelto a conquistar los Objetivos de desarrollo del milenio es la voluntad de respaldar intervenciones tan económicas pero tan trascendentes como ésta.

El apoyo básico a las madres y los niños y las niñas menores de dos años podría mejorar notablemente su futuro. Por eso es necesario que se dé prioridad absoluta a esos dos años de vida iniciales.

UNICEF colabora con sus aliados, los gobiernos y las comunidades para proteger y fomentar la lactancia materna mediante el respaldo a las leyes nacionales sobre la alimentación de los lactantes, el mejoramiento de la atención de la salud antes y después del alumbramiento y el otorgamiento de más recursos a las nuevas madres en el ámbito comunitario. Otro aspecto al que UNICEF otorga absoluta prioridad es la protección de la lactancia materna durante las situaciones de emergencia, cuando las prácticas deficientes de alimentación pueden dar lugar a enfermedades mortales de propagación vertiginosa.

Quienes deseen más información, sírvanse dirigirse a:

Oliver Phillips, UNICEF New York: +1 212 326 7583
Claire Hajaj, UNICEF New York: +1 212 326 7566

Las estaciones de televisión pueden obtener material de video de Video bajo pedido en http://www.unicef.org/, o de Newsmarket.

Durante cerca de 60 años, el UNICEF ha sido la principal organización del mundo dedicada a la infancia, y trabaja sobre el terreno en 158 países para ayudar a los niños y las niñas a sobrevivir y progresar en la vida desde la primera infancia hasta la adolescencia. El mayor proveedor de vacunas para los países más pobres, el UNICEF trabaja para avanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio mediante el apoyo a la salud y la nutrición de la infancia, la educación básica de calidad para todos los niños y las niñas, el abastecimiento de agua potable y saneamiento, y la protección de la niñez contra la violencia, la explotación y el SIDA. El UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de gobiernos, empresas, fundaciones e individuos.


 

 

 

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