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Comunicado de prensa

Las medidas para poner fin al trabajo infantil deben centrarse en la educación

NUEVA YORK/GINEBRA, 10 de junio de 2005 – Asegurar el acceso a una enseñanza básica de calidad es una medida fundamental para rescatar a los niños y las niñas del trabajo peligroso, dijo hoy UNICEF.

Alrededor de 246 millones de niños y niñas están sometidos al trabajo infantil, y cerca de un 70% (alrededor de 171 millones) realizan actividades en condiciones peligrosas que incluyen el trabajo en minas y canteras y el trabajo con químicos y pesticidas o con máquinas peligrosas.

“Niños y niñas de sólo cinco años se ven obligados a pasar largas horas realizando trabajos agotadores, a menudo en un clima riguroso y sin acceso a la atención de la salud”, dijo el viernes Ann M. Veneman con motivo de la celebración el domingo del Día Mundial contra el Trabajo Infantil. “Los niños que extraen rocas, oro, carbón, diamantes y metales preciosos en África, Asia y América Latina se encuentra en constante peligro de morir en el lugar de trabajo, de lesionarse o contraer enfermedades crónicas”.

En lugar de sufrir estas situaciones, los niños y las niñas deberían recibir una educación de calidad que les ofrezca la mejor posibilidad de escapar a una vida de pobreza y privaciones, dijo Veneman.

UNICEF se ha unido a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un llamamiento específico para evitar y eliminar el trabajo infantil en las minas y las canteras, que está considerado como una de las peores formas de trabajo infantil. La OIT calcula que un millón de niños y niñas en todo el mundo trabajan en minas y canteras a pequeña escala, una cifra que está en aumento en algunas partes del mundo. Además de correr peligros relacionados con la seguridad y la salud como consecuencia de tener que levantar cargas pesadas, los niños y las niñas que trabajan en las canteras de piedra inhalan partículas y polvo dañinos y utilizan herramientas y equipos muy peligrosos para pulverizar los minerales.

En colaboración con los gobiernos, UNICEF lleva a cabo varios proyectos piloto en todo el mundo para lograr que los niños y las niñas dejen de realizar tareas peligrosas y se matriculen en la escuela.
Por ejemplo:

  • En Bangladesh, UNICEF contribuyó a establecer centros que proporcionan enseñanza, actividades recreativas y servicios de salud para las niñas que han trabajado triturando ladrillo con sus madres. Un elemento fundamental del programa consiste en convencer a los padres y las madres para que apoyen la educación de las niñas y reconozcan los futuros beneficios que se deriven de su formación en sectores como la tecnología.

  • En Marruecos, UNICEF ha contribuido evitar que cientos de niños y niñas sigan realizando trabajos explotadores en las industrias de la cerámica, la confección de alfombras y el cuero. En una iniciativa respaldada por sus antiguos empleadores y el gobierno local, los niños y niñas se han inscrito en centros dirigidos por ONG que proporcionan servicios de salud, recreación, formación profesional y educación basada en la comunidad.

  • En Burkina Faso, UNICEF y sus aliados dirigieron un proyecto en tres zonas dedicadas a la extracción de oro para educar a las familias y las comunidades sobre los peligros del trabajo infantil en las minas, y consiguió que 150 niños y niñas dejaran de trabajar en ellas. Las familias recibieron un conjunto de intervenciones que incluyen alternativas para la obtención de ingresos, capacitación y educación básica.


UNICEF trabaja en estos y otros países afectados por el trabajo infantil con el fin de fomentar un entorno protector para la infancia: una estructura de seguridad que se establece cuando los gobiernos y todos los miembros de la sociedad trabajan juntos para proteger a la niñez contra todas las formas de explotación.

A nivel internacional, UNICEF continúa promoviendo la ratificación y puesta en práctica de la Convención No. 182 de la OIT, cuyo objetivo es eliminar las peores formas de trabajo infantil.

“Debemos poner fin a la explotación de los niños y las niñas en el lugar de trabajo”, dijo Veneman. “Lograr que haya más niños inscritos en la escuela es nuestra mejor defensa contra el trabajo infantil hoy en día y para la próxima generación”.

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Si desee obtener más información, sírvase dirigirse a:
Allison Hickling, Medios de comunicación, UNICEF, Nueva York : (+1-212) 326-7224, ahickling@unicef.org


 


 

 

 

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