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Comunicado de prensa

Responsables de las Naciones Unidas piden mayores acciones en una etapa crítica para África meridional

Johannesburgo, 25 de mayo de 2005 – Tres altos responsables de las Naciones Unidas pidieron hoy a la comunidad internacional que vuelva a centrar su atención sobre los problemas crónicos y las necesidades humanitarias de millones de personas en África meridional, especialmente los niños y las niñas.

El Enviado Especial de las Naciones Unidas James T. Morris, la Directora Ejecutiva de UNICEF, Ann M. Veneman, y el Director Ejecutivo de ONUSIDA, Peter Piot, advirtieron que aunque los gobiernos y la comunidad internacional han logrado grandes avances para resolver las necesidades más graves de la región, la “triple amenaza” que representan el VIH/SIDA, la inseguridad alimentaria y la pérdida de capacidad humana sigue afectando a estos países, y afirmaron que se necesitan más inversiones para poder mantener los progresos alcanzados durante los últimos tres años.

“Las situaciones de emergencia van y vienen, pero ahora mismo estamos en la fase aguda de un problema crónico y sus efectos nos acompañarán en las próximas generaciones”, dijo Morris. “No se trata de una sola cuestión o de un sólo país. Hay muchos factores que convergen para debilitar los medios de vida de millones de personas en África meridional. La complejidad de la situación exige que hagamos todo lo posible para apoyar a los gobiernos de la región”.

Hace tres años, en el momento más álgido de la crisis en África meridional, muchos países de la región carecían de mecanismos para la seguridad alimentaria y el acceso al tratamiento para personas con VIH/SIDA. Además, en muchos países no había programas para abordar la crisis cada vez mayor de los huérfanos y otros grupos vulnerables.

Hoy en día, se han tomado medidas para diversificar las cosechas y las fuentes de ingresos, que han contribuido a mitigar las consecuencias de un clima errático. En varios países hay planes de acción para crear estructuras de seguridad para más de 4 millones de huérfanos y otros niños y niñas vulnerables en la región. Hasta 176.000 personas reciben hoy en día tratamiento antiretroviral en África meridional. Esto no podría haberse logrado sin un esfuerzo coordinado de los gobiernos, la sociedad civil, el sistema de las Naciones Unidas y la comunidad internacional.

Sin embargo, hay un millón de personas que todavía no reciben estos medicamentos que prolongan la vida. Además, la sequía y las malas cosechas que afectan a la región hacen prever que 7 millones de personas podrían necesitar asistencia alimentaria durante el próximo año. Se espera disponer a comienzos de junio de un análisis final de la situación de las cosechas en la región.

Como muestra de la gravedad de la situación, el Enviado Especial de las Naciones Unidas celebró el miércoles por la mañana una reunión de evaluación con 10 representantes de país del sistema de las Naciones Unidas en África meridional. En la reunión se examinaron las intervenciones, los programas conjuntos, la reforma de las Naciones Unidas, y las estrategias que se requieren para abordar las diversas consecuencias de la triple amenaza.

“Es fundamental que cambiemos radicalmente la espiral descendente de la supervivencia infantil en esta región, donde hay notables iniciativas locales para evitar la propagación del SIDA de madre a hijo”, dijo la Sra. Veneman. “Si empleamos estos modelos que han dado resultados podríamos reducir el número de recién nacidos que contraen el VIH”. También dijo que el tratamiento de niños y adultos seropositivos es un elemento fundamental de la respuesta regional. “Mantener a más padres y madres vivos significa que haya un menor número de niños y niñas huérfanos por el SIDA”, dijo.   

Los tres altos dirigentes hicieron hincapié en la complejidad de la triple amenaza. Por ejemplo, sin alimentos, los antirretrovirales son menos eficaces; sin antirretrovirales, los niños y niñas se quedan huérfanos; y sin una próxima generación sana y bien educada, África meridional tendrá grandes problemas para romper el ciclo de la pobreza.

“Cuando llevamos 20 años de epidemia, sabemos que se necesita una respuesta excepcional”, dijo el Dr. Piot. “Estamos comprobándolo cada vez más a todos los niveles y especialmente en las comunidades de la región. Sin embargo, tenemos que asegurarnos de que la prevención del VIH, la seguridad alimentaria y el tratamiento contra el VIH se integren en una respuesta amplia. Es la única manera de superar la epidemia. Debemos plantearnos como objetivo el acceso universal a la prevención y el tratamiento del VIH”.

La naturaleza sin precedentes de la crisis exige apoyo a los gobiernos y acción por parte de la comunidad internacional. Aunque existe una financiación considerable por medio de nuevos canales para ayudar a abordar la pandemia del VIH/SIDA, está claro que los fondos por sí solos no podrán asegurar las vidas y el sustento de las personas. Por ejemplo, la capacidad de los gobiernos ha sufrido mella debido a la enfermedad, la mortalidad y la pérdida de personas capacitadas en el sector público, creando una crisis de recursos humanos.

“Ningún organismo de las Naciones Unidas, ningún donante ni ningún gobierno podrán hacer nada por sí solos. Se trata de una cuestión de alianzas y de aunar esfuerzos para abordar el problema juntos y lograr que los fondos den resultado”, dijo Morris. “En beneficio de los niños y las niñas de África meridional, dejemos acelerar el impulso alcanzado durante los últimos tres años; no podemos defraudarles”.

Para obtener más información:

Michael Huggins, WFP, Tel: +27 (0) 83 291 3750
o +27 (0) 11 517 1662

Sarah Crowe, UNICEF, Tel: +27 (0) 83 402 9S812
o + 27 (0) 11 517 1617

Richard Delate, UNAIDS, Tel: +27 (0) 82 909 2638
o +27 (0) 11 517 1524


 

 

 

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