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Declaración

Declaración de Ann M. Veneman durante la presentación del Informe Mundial sobre el Paludismo

Martes, 3 de mayo de 2005, Nueva York - Buenos días. Muchas gracias por acompañarnos esta mañana. Me complace enormemente darles la bienvenida al UNICEF para la presentación del primer Informe Mundial sobre el Paludismo. 

Una bienvenida especial para nuestra invitada, la Dra. Nafo, de la Organización Mundial de la Salud. Me gustaría también darle la bienvenida al Dr. Keith Carter, de la OPS. Gracias por haber viajado a Nueva York para esta importante actividad.

Éste es sólo mi segundo día en el UNICEF, pero es lógico que mi primera declaración pública sea para defender la lucha contra una enfermedad que se puede evitar en gran medida y cuyo tratamiento es posible. 

Es una enfermedad que mata cada 30 segundos a un niño en África subsahariana. Las cifras son increíbles e inaceptables. En todo el mundo, más de un millón de personas mueren todos los años debido al paludismo, y la gran mayoría son niños y niñas menores de cinco años. 

Cientos de millones más sufren a causa de la enfermedad. De hecho, los niños que sobreviven pueden sufrir anemia o discapacidades permanentes para su aprendizaje, dos factores que impiden que crezcan y se desarrollen de manera sana. Nosotros podemos cambiar estas cifras y las vidas que se ocultan detrás de ellas.

Como van a dejar muy claro mis colegas, las medidas que han tomado los gobiernos y los aliados durante los últimos años han colocado al mundo en una posición muy favorable para lograr grandes avances contra el paludismo. 

El próximo año habrá en el mercado una mayor cantidad de los medicamentos más eficaces (conocidos como ACT), y la producción y la distribución de mosquiteros tratados con insecticidas están en aumento. 

En el vestíbulo tenemos colgados algunos ejemplos de mosquiteros para que puedan ver cuál es su aspecto.

Gracias a los nuevos fondos que se han comprometido para este esfuerzo, entre ellos las nuevas promesas de contribuciones realizadas la semana pasada por el Banco Mundial, disponemos de una oportunidad para mejorar en gran medida la cobertura de la prevención y el tratamiento. 

Resulta importante señalar que en los años 1960 y 1970 se realizaron progresos considerables contra el paludismo. Pero durante los últimos 20 años también hemos sido testigos de un retorno de la enfermedad. Esta vez no solamente debemos dominar al paludismo, sino mantener la vigilancia y la persistencia a fin de controlarla completamente.

Estoy de acuerdo con las ideas del Millennium Project, dirigido por el Dr. Jeffrey Sachs, en que tenemos la oportunidad de lograr grandes avances para reducir el número de casos de paludismo y el número de muertes. No hay duda de que debemos hacerlo si queremos alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Invertir en la lucha contra el paludismo es una medida sensata. 

Trabajaremos para asegurar que el UNICEF seguirá cumpliendo con la parte que le corresponde en la tarea de combatir una enfermedad que mata a los niños y menoscaba el desarrollo. 

Estamos colaborando con la Organización Mundial de la Salud y los aliados de la asociación Hacer Retrocede el Paludismo para lograr este objetivo.

Y ahora les ruego que me permitan presentarles al Director Ejecutivo Adjunto del UNICEF, Kul Gautam, que junto a la Dra. Nafo les presentará las principales conclusiones del informe.

Gracias. 

Espero poder pasar más tiempo con todos ustedes en las próximas semanas y meses.


 

 

 

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