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Comunicado de prensa

Bellamy insta a los legisladores a utilizar su influencia para proteger a los niños de la explotación

Al presentar a parlamentarios de todo el mundo un manual en contra de la trata, la Directora del UNICEF dijo que reducir la explotación de los menores de edad está dentro de nuestro alcance

MANILA / NUEVA YORK, 4 de abril de 2005 – Haciéndose eco de un tema que se ha convertido en un distintivo de su mandato, Carol Bellamy, la Directora Ejecutiva del UNICEF, instó hoy a los legisladores de todo el mundo a hacer un mayor esfuerzo para proteger la salud y el bienestar de la infancia.

Al hablar en esta ciudad durante la reunión anual de la Unión Interparlamentaria, Bellamy hizo hincapié en que, si bien la inmunización y la salud y nutrición básicas son fundamentales en la primera infancia, proteger a los niños y las niñas de la explotación y el abuso durante su crecimiento es esencial para garantizar que desarrollen plenamente sus posibilidades y tengan la oportunidad de escapar de las garras de la pobreza.

“Los parlamentarios tienen una opción”, dijo Bellamy. “Pueden tomar decisiones que garanticen la protección de los niños, o pueden tomar decisiones que dejen a los niños vulnerables a la explotación y el abuso. La primera opción garantiza virtualmente un sólido desarrollo nacional; la segunda opción garantiza virtualmente la continuación de la pobreza”.

Junto con Anders Johnsson, Secretario General de la Unión Interparlamentaria, Bellamy presentó un manual para legisladores que ofrece información práctica sobre cómo poner en vigor medidas y leyes que combatan efectivamente la trata de menores de edad, uno de los abusos infantiles más extendidos por  el mundo.

Millones de niños y niñas son vendidos y comprados cada año como parte de una lucrativa industria vinculada con la actividad criminal y la corrupción. La trata de seres humanos está comenzando a rivalizar con el tráfico ilegal de drogas y armas, con ganancias que se calculan en unos 10.000 millones de dólares al año, afirmó Bellamy.

Bellamy –quien concluye su período de diez años al frente del UNICEF a finales de abril– resaltó que habría sido fácil sentirse desmoralizada después de hablar con niños y niñas de todos los continentes que habían sido “golpeados y violados y vendidos, arrancados de sus hogares por conflictos armados y obligados a servir como soldados y esclavos sexuales”.

“Pero si mi decenio con el UNICEF me ha enseñado algo, es que está completamente dentro de nuestro alcance reducir este sufrimiento colectivo de los niños”, dijo la Directora Ejecutiva ante varios cientos de legisladores que asistían a la conferencia.

Agregó que los legisladores tienen una posición privilegiada que les permite ejercer una influencia positiva sobre la vida de los niños al promulgar y poner en vigor leyes que protejan a la infancia, destinando los recursos adecuados de los presupuestos nacionales y utilizando el poder de la investigación parlamentaria para exigir responsabilidad a los gobiernos, las industrias y la sociedad civil.

Durante su visita a Filipinas, Bellamy visitó el Puerto norte de Manila, un foco de la trata de mujeres y niños. También visitó un albergue de menores de edad que han sido víctimas de este fenómeno, la mayoría de ellos mujeres y niñas que han sido rescatadas de manos de traficantes que intentaban sacarlos ilegalmente a través de este concurrido puerto de mar. A la mayoría de las víctimas les habían prometido trabajo como actores en Japón, o como personal de servicio doméstico u obreros fabriles, pero estaban destinados al comercio sexual.

A escondidas y sin protección legal, niños y niñas de países pobres son seducidos por las promesas de una buena educación o de un “mejor trabajo”. Lejos de sus casas o en un país extranjero, estos menores de edad víctimas de este tráfico –desorientados, indocumentados y excluidos de cualquier forma de protección– pueden ser obligados a someterse a la prostitución, a la servidumbre doméstica o a trabajos peligrosos y extenuantes.

Bellamy instó a los parlamentarios a poner en vigor medidas en contra de la trata de menores de edad durante las crisis humanitarias, cuando los niños y niñas son particularmente vulnerables a la explotación y el abuso.

“Los cuerpos legislativos y sus miembros deben ocupar su lugar entre los primeros campeones de la infancia haciendo las preguntas difíciles y exigiendo respuestas”, dijo. “Comprometiéndose a proteger a sus ciudadanos más jóvenes, pueden enviar el mensaje de que el bienestar de los niños no es tan sólo la responsabilidad de la gente que trabaja con ellos, sino de toda la sociedad”.

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Antecedentes
La IPU se estableció en 1889 y reúne a representantes de parlamentos de más de 140 estados. Contribuye a la defensa y promoción de los derechos humanos y tiene un compromiso bien establecido con la protección de la infancia.

El UNICEF opera en 158 países, y lleva a cabo programas de protección de la infancia en casi todos ellos, concentrándose en menores de edad que carecen de cuidadores, en las peores formas del trabajo infantil y en la violencia contra niños y niñas. Durante los últimos dos años, el UNICEF ha dedicado más de 240 millones de dólares al empeño de proteger a los menores de edad y garantizar que llegarán a la edad adulta sanos y salvos y preparados para desarrollarse.

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Para más información, diríjase a:

Allison Hickling, UNICEF New York: (+1-212) 326-7224

Dale Rutstein, UNICEF Manila: (+63-2) 901-0177


 

 

 

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