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Comunicado de prensa

La falta de agua potable y saneamiento en las escuelas pone en peligro la calidad de la educación

Para proteger la inversión en el aprendizaje es esencial que haya retretes limpios, agua potable y se impartan lecciones sobre higiene entre todos los escolares

OXFORD, 24 de enero de 2005 – Mientras continúan las actividades para proporcionar agua potable y saneamiento a los escolares de la zona del maremoto en Asia, el UNICEF advirtió que más de la mitad de todas las escuelas del mundo carecen de estas instalaciones básicas, un factor que pone en peligro la salud y educación de millones de niños y niñas en edad escolar.  

Durante el día de apertura de la mesa redonda sobre agua, saneamiento y educación sobre la higiene para las escuelas (Roundtable on Water, Sanitation & Hygiene Education for Schools), que se celebra del 24 al 26 de enero en Oxford, Reino Unido, el UNICEF y el International Water and Sanitation Centre dijeron que los niños y las niñas carecen en muchos casos de una educación de calidad debido al mal estado de las instalaciones de agua y saneamiento en muchas escuelas. Esta carencia básica afecta la asistencia a la escuela y dificulta la capacidad de los alumnos para aprender, lo que en la práctica lleva a que se deniegue a estos niños y niñas la oportunidad fundamental de adquirir conocimientos sobre higiene tan básicos como lavarse las manos.

“El tsunami ha centrado la atención sobre una crisis internacional que afecta a más de 1.000 millones de personas todos los días, especialmente los niños”, dijo la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy. “El agua potable y el saneamiento son esenciales para proteger la salud de los niños y su capacidad de aprender en la escuela. En este sentido, son tan importantes para la educación de la infancia como los libros de texto”.

La Mesa redonda de Oxford ha sido convocada por el UNICEF y el International Water and Sanitation Centre, con apoyo de Oxfam, el Consejo de Colaboración para el Abastecimiento de Agua Potable y el Saneamiento, y los gobiernos de los Países Bajos y el Reino Unido. Ha reunido a gobiernos y organismos internacionales para elaborar un plan de acción que transforme todas las escuelas en lugares acogedores para la infancia, donde se protejan el derecho a la salud y la educación. 

La Sra. Bellamy dijo que el compromiso de ofrecer estos servicios a los escolares serviría de impulso a tres de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM): educación primaria universal, sostenibilidad medioambiental y, especialmente, el ODM sobre igualdad de género en la educación. El plazo para este objetivo, finales de 2005, se acerca rápidamente, pero la comunidad internacional podría no alcanzar esta meta si no se toman medidas urgentes.

El aprendizaje puede resultar difícil para un niño que se enfrenta a una realidad cotidiana en la que el agua para beber está sucia o su abastecimiento se interrumpe con frecuencia, y los retretes son impropios. En todo el mundo, la falta de acceso al agua potable y el saneamiento tiene repercusiones desastrosas para la infancia. Las enfermedades diarreicas y los parásitos intestinales que disminuyen la energía prosperan en entornos poco higiénicos y son la causa de más de 1.000 millones de enfermedades todos los años. Un total de 1,6 millones de niños y niñas mueren anualmente debido a estas enfermedades, y muchos más sufren desnutrición, debilidad y dificultades para aprender. 

Quienes más privaciones padecen son los niños y niñas de África subsahariana y Asia meridional. Solamente un 57% de los menores de edad en África subsahariana beben agua potable y únicamente un 35% en Asia meridional tiene acceso siquiera a una letrina básica. En estas regiones se dan también las tasas más reducidas de matriculación y el mayor número de niñas sin escolarización.

La situación es especialmente grave para las niñas, que forman la mayoría de los 115 millones de niños y niñas que no van a la escuela hoy en día. Muchas no pueden ocupar el lugar que les corresponde en la escuela debido a una falta de acceso a retretes separados y decentes en las escuelas, o debido a que tienen que realizar todos los días la tarea doméstica de ir a buscar agua para la familia.

Es posible apoyar y fomentar la educación de las niñas ofreciéndoles algo tan básico como una letrina exclusivamente para ellas. Las familias suelen estar más dispuestas a permitir que sus hijas vayan a la escuela si creen que están seguras y que se protegerá su dignidad. Y pocas niñas suelen abandonar la escuela una vez que se convierten en adolescentes. Un estudio realizado en Bangladesh indicó que la existencia de retretes separados puede aumentar la matriculación de niñas en la escuela al menos en un 15%.

“Matricular y mantener a las niñas en la escuela es un gran avance para reducir la pobreza en la próxima generación y mejorar las tasas de supervivencia infantiles”, dijo Carol Bellamy. “Y conseguir que las escuelas sean más acogedores para las niñas significa que se conviertan automáticamente en mejores entornos también para los muchachos”.

Pero aumentar el acceso de los escolares al agua y el saneamiento requiere algo más que construir una letrina o cavar un pozo. Estas instalaciones tienen que ir acompañadas de programas de educación sobre la higiene para niños y maestros. Esta es la mejor manera de asegurar que las letrinas y el abastecimiento de agua se utilizan de manera apropiada para que los niños y las niñas puedan obtener los máximos beneficios en materia de salud.  

Para muchos niños y niñas de bajos ingresos, la escuela es la única oportunidad que tienen para descubrir los vínculos que existen entre una buena higiene y la salud. Maestros capacitados pueden ayudar a estos niños a adquirir hábitos sanos como lavarse las manos antes de comer o la eliminación de los desechos por métodos seguros. Una buena educación sobre la higiene transforma a los niños y las niñas en educadores sobre la salud dentro de sus familias, transmitiendo información vital y aptitudes que pueden reducir la vulnerabilidad de los hogares a enfermedades mortales que se trasmiten por el agua. Solamente lavarse las manos puede reducir hasta en un 40% las enfermedades diarreicas mortales.

Los niños y niñas que se benefician de estos programas tienen más posibilidades de enseñar a sus propios hijos conductas sanas y de crear un ciclo positivo de conocimiento y buena salud. 

Pero ofrecer estas oportunidades a todos los niños y las niñas exigirá mucho más que dinero. La coordinación efectiva entre los sectores educativos, de salud y de agua y saneamiento no se encuentra todavía desarrollada plenamente. Sin un liderazgo claro, los proyectos para proporcionar agua y saneamiento a las escuelas seguirán siendo de escala reducida y sin objetivos claros. 

La Sra. Bellamy dijo que el mundo no tiene excusas para dejar de ofrecer estos servicios a la infancia.

“Solamente podremos disfrutar de los beneficios que depara la inversión en la educación si protegemos la salud de los niños mientras aprenden”, dijo. “Para los niños y niñas más pobres del mundo, cada día de escuela es una oportunidad muy valiosa. Procuremos que consigan aprovecharla lo máximo posible”.

Para obtener más información, sírvase dirigirse a:
Claire Hajaj, UNICEF New York/UK: +1 646 331 4547, chajaj@unicef.org
Kate Donovan, UNICEF New York: +1 917 378 2128, kdonovan@unicef.org
Tettje van Daalen, International Water & Sanitation Center, + 31 2192996, daalen@irc.nl

Imágenes de archivo disponibles en http://www.thenewsmarket.com/unicef/

Durante cerca de 60 años, el UNICEF ha sido la principal organización del mundo dedicada a la infancia, y trabaja sobre el terreno en 158 países para ayudar a los niños y las niñas a sobrevivir y avanzar en la vida desde la primera infancia hasta la adolescencia. El mayor proveedor de vacunas para los países más pobres, el UNICEF apoya la salud y la nutrición de la infancia, y la protección de los niños y las niñas contra la violencia, la explotación y el SIDA. El UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos, y por medio de nuestros Comités Nacionales en pro del UNICEF vendemos tarjetas de felicitación y otros productos para lograr que la humanidad avance.


 

 

 

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