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Comunicado de prensa

Cómo proteger a los niños en la zona del tsunami

Mantener a los niños y niñas a salvo de la explotación exige un plan de acción ahora, dice el UNICEF

LONDRES, 8 de enero de 2005 – Es necesario tomar medidas inmediatas para proteger a los menores de edad de la zona del tsunami contra la explotación, el abuso y la trata criminal de personas, a fin de evitar que se agrave su situación en medio de la catástrofe, dijo hoy UNICEF al bosquejar las medidas esenciales para proteger a huérfanos y otros niños y niñas vulnerables.

“La buena noticia es que la mayoría de los recursos que se necesitan ya están en camino”, dijo Carol Bellamy, Directora Ejecutiva del UNICEF. “Pero tenemos que apurarnos”, añadió, “Quienes van a tratar de aprovecharse de los niños en este ambiente caótico ya están en marcha”.

El UNICEF dijo que los jóvenes más vulnerables de la generación del tsunami son los que han perdido a sus progenitores o han quedado separados de sus familias. Si bien no existen aún cifras confiables, cálculos basados en el número de muertos y desplazados sugiere que puede haber miles de niños a través de toda la región que caen dentro de esas categorías. Encuestas que se llevan a cabo en este momento ayudarán a identificar el alcance del problema en cuestión de aproximadamente una semana.

El UNICEF esbozó cinco medidas esenciales para mantener a los niños y niñas vulnerables a salvo de la explotación en un futuro inmediato.

  • Inscribir a todos los niños desplazados: El UNICEF dijo que saber qué niños y niñas están solos o posiblemente huérfanos, y saber exactamente dónde se encuentran, es el primer paso decisivo para protegerlos.

  • Proporcionar salvaguarda inmediata: Los niños y niñas que se identifiquen como solos o perdidos deben ubicarse al cuidado temporal de adultos responsables de su seguridad. En los campamentos de desplazados pueden establecerse centros separados de atención infantil. Como alternativa, los menores de edad pueden ubicarse en hogares infantiles comunitarios hasta que sea posible localizar a sus familiares. Tales opciones ya han sido identificadas en cada uno de los países afectados, aunque pueden necesitarse más.

  • Localización de familiares: El inscribir a los niños y niñas con su nombre, dirección, comunidad y fecha de nacimiento permite a las autoridades locales y nacionales –que trabajan con organizaciones no gubernamentales– a rastrear y reunir miembros de familias que quedaron separados durante el desastre, pero que sobrevivieron. Eso también permite a las autoridades encontrar a miembros de la familia ampliada: tías y tíos, abuelos o hermanos mayores.

  • Alertar a la policía y otras autoridades: El UNICEF dio a conocer que es esencial alertar a la policía, las patrullas fronterizas, los maestros, el personal sanitario y otros sobre la amenaza de la explotación infantil, y sumar su apoyo en la protección de los menores de edad. Este proceso de concienciación pública e institucional está empezando a tener lugar en los países afectados. En Sri Lanka, el Gobierno y sus principales asociados, entre ellos el UNICEF, han suscitado el tema en los medios de comunicación de manera que todos los cingaleses estén conscientes de la necesidad de velar por los niños y niñas desamparados. En Indonesia, la policía y las autoridades portuarias han sido puestas en un estado de alerta especial.

  • Medidas nacionales de excepción: Preocupados por la posibilidad del tráfico infantil desde la zona del tsunami, Indonesia impuso una moratoria temporal a los menores de 16 años que viajan fuera del país desde la provincia de Aceh sin uno de sus progenitores. El Gobierno impuso también una moratoria temporal a la adopción de niños de Aceh hasta que todos los niños y niñas puedan ser debidamente identificados y concluya un proceso de indagación.

El UNICEF señaló que la norma internacional en una crisis es mantener a los niños y niñas tan cerca de los miembros de su familia y su comunidad como sea posible. El que se queden con parientes en unidades de su familia ampliada es generalmente una mejor solución que desarraigar completamente al menor.

“La familia y la comunidad proporcionan vigilancia y protección a los niños”, dijo Bellamy. “Con tantas familias rotas, y tantas comunidades completamente destruidas, tenemos que activar mancomunadamente otra clase de protecciones para estos menores. Todas las personas de buena voluntad tienen un papel en velar por los mejores intereses de esta generación del tsunami”.

El UNICEF hizo hincapié en que el tráfico infantil, la explotación sexual y el trabajo infantil extremo no son nada nuevo. Pero advirtió que la ruptura institucional como secuela del tsunami del 26 de diciembre abrió las puertas a la explotación inescrupulosa y criminal de los más vulnerables. La Directora Ejecutiva señaló que el tráfico ilícito de seres humanos es un gran negocio, no diferente del tráfico de drogas o de armas, con mucho dinero en juego y la participación de poderosos intereses.

“Tenemos que querer proteger a los niños tanto como otros quieren explotarlos”, dijo Bellamy. “En base a la rápida respuesta de los gobiernos a esta amenaza, resulta claro que ellos quieren ofrecer esa protección. Pero tenemos que hacerlo juntos”.

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Próximamente: Cómo lograr que las escuelas abran de nuevo, protejan a los niños y niñas y les ayuden a superar el trauma: un cálculo de cuántas escuelas quedaron destruidas y qué costará lograr que reabran, en base a encuestas que ahora están en proceso.

Para entrevistas y otros detalles diríjase a los oficiales de prensa del UNICEF:

En Sri Lanka: Martin Dawes + 94 773 166 517
En las Maldivas: Binita Shah + 977 985 107 4260
En la India: Corrine Woods + 91 981 86 49088
En Indonesia: John Budd + 62 811 936 437
En Bangkok: Shantha Bloemen + 66 1 906 0813
En Ginebra: Soraya Bemejo + 41 22 909 5706


 

 

 

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