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Comunicado de prensa

La desmovilización de los niños soldados del Afganistán muestra buenos resultados

Cerca de 4.000 antiguos niños soldados han sido desmovilizados; el programa de reintegración ofrece actividades constructivas en la comunidad.

Kabul, 16 de diciembre de 2004 – Tras el primer año completo del programa apoyado por el UNICEF para la desmovilización y reintegración de antiguos niños soldados en el Afganistán, 4.000 menores de edad han sido desmovilizados. El organismo de las Naciones Unidas encargado de la infancia informa hoy que el programa ha creado nuevas oportunidades para miles de niños que no habían podido acudir a la escuela durante años como consecuencia de los conflictos pasados.

Un total de 3.998 niños –todos ellos varones con edades entre los 14 y los 17 años– han sido desmovilizados en 15 provincias del norte, el noroeste, el este y la región central del Afganistán desde que el programa comenzara en febrero. Aunque se han tomado medidas para detectar a posibles niñas que cumplieran con los requisitos del programa, la información reunida durante la desmovilización indica que las niñas no parecen haber sido reclutadas por las fuerzas combatientes.

El programa para la desmovilización de niños soldados se compone de dos fases: primero, los comités locales de desmovilización y reintegración –compuestos por representantes de las comunidades y las ONG, con el apoyo de personal técnico del UNICEF– evalúan a los niños para decidir si cumplen con los requisitos para recibir asistencia (es decir, ser menores de 18 años y demostrar que han estado relacionados con una unidad armada que tuviera una estructura de mando). A cada uno de los niños desmovilizados se les somete a diversas medidas de apoyo, que comienzan por su inscripción en la base de datos del programa, la emisión de tarjetas de identidad con fotografía, evaluaciones médicas y psicológicas, y sesiones informativas sobre los peligros de las minas, la prevención del abuso de drogas, las posibilidades de reintegración, la prevención del VIH/SIDA y educación sobre la salud básica. Además, cada niño firma un documento donde se establecen sus responsabilidades cívicas. Existe la posibilidad de que los niños desmovilizados realicen una prueba voluntaria del VIH y otras enfermedades transmitidas sexualmente. En la segunda fase, cada uno de los niños desmovilizados tiene la posibilidad de participar en varias opciones para su reintegración, entre ellas volver a estudiar o matricularse en un programa de formación profesional para aprender un oficio.

El objetivo del programa es la participación de la comunidad. Un total de 1.400 antiguos niños soldados han sido inscritos en el programa junto a otros niños y niñas vulnerables de la misma comunidad, para contribuir a establecer un sentimiento de integración. Los programas de reintegración ofrecen apoyo a los niños y niñas que trabajan en las calles y a los jóvenes no escolarizados, así como a los antiguos niños combatientes. Un 87% de los antiguos niños soldados desmovilizados nunca habían recibido educación oficial; por ello, conseguir que desempeñen un papel en su comunidad exige una serie de acciones que combinan la educación no oficial, como cursos para aprender a leer, con capacitación de aptitudes prácticas. Los oficios más populares entre los niños soldados desmovilizados han sido la agricultura y el pastoreo, la sastrería, la carpintería, la electrónica y la albañilería.

Los antiguos niños soldados que participaron en las primeras rondas de desmovilización en febrero están a punto de terminar sus programas de capacitación, y más de 1.000 niños recibirán muy pronto una serie de materiales que les permitirán llevar a cabo sus nuevos oficios en la comunidad. Se han conseguido puestos de trabajo para estos jóvenes, y se seguirán supervisando sus progresos durante los próximos meses. El Ministerio de Educación ha admitido que después de un curso de alfabetización no oficial de nueve meses y la aprobación de una prueba de competencia, los antiguos niños soldados del programa reciban un certificado donde se reconocerán sus logros, incluso a pesar de no haberse matriculado en una escuela oficial.

El oficial responsable del proyecto del UNICEF para la desmovilización y reintegración de los niños soldados, Ibrahim Sesay, felicitó hoy a todos aquellos que habían conseguido que el programa fuera un éxito. “La participación de los aliados a todos los niveles –especialmente en las comunidades donde estos niños participan en programas de reintegración– ha asegurado nuevas oportunidades para jóvenes que habían sido privados de una infancia estable en el pasado”.

“Estos jóvenes –a pesar de que se les han denegado las posibilidades que muchos niños y niñas disfrutan en sus años de formación– han demostrado que quieren realizar una contribución positiva al desarrollo de sus comunidades”, añadió.

UNICEF calcula que hay aproximadamente 8.000 antiguos niños soldados en el Afganistán, la mayoría de los cuales fueron reclutados a la fuerza por los grupos combatientes en los últimos años del conflicto. Aunque muchos abandonaron sus unidades voluntariamente, pocos han tenido la oportunidad de recuperar sus conocimientos educativos y para la vida práctica, y corren el riesgo de que se les margine. El programa de desmovilización y reintegración, que se lleva a cabo paralelamente al proceso de Desarme, Desmovilización y Reintegración de adultos dirigido por el Programa Nuevo Comienzo del Afganistán, tiene como objetivo proporcionar a los antiguos niños soldados oportunidades prácticas en la comunidad que les permitan conseguir ingresos, apoyar a sus familias y obtener conocimientos básicos.

El UNICEF espera completar el programa de desmovilización en las provincias del sur, el oeste y el sureste del país, que no participaron en el ejercicio de 2004. El programa está financiado con ayuda del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, la Agencia para el Desarrollo de Suecia, Alemania, la Iniciativa Ogata de Japón y varios Comités Nacionales en pro del UNICEF en los países industrializados, así como el apoyo en especie del Programa Mundial de Alimentos y la Organización Internacional para las Migraciones, a un costo total hasta

Si desea obtener más información, sírvase dirigirse a

Edward Carwardine, Jefe de Información Pública, Oficina del UNICEF en Afganistán
+93 (0)796 07400

o Mohammad Rafi, Oficial Adjunto de Comunicación, Oficina del UNICEF en Afganistán
+93 (0)796 07403 (Dari and Pashto)


 

 

 

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