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Comunicado de prensa

En los conflictos armados, las mujeres se encuentran enormemente expuestas al riesgo de la violencia sexual

Los autores de las violaciones y de la violencia sexual no pueden seguir disfrutando de la menor impunidad

NUEVA YORK/GINEBRA, 25 de noviembre de 2004 – “La utilización sistemática de la violación como un arma de guerra es una infracción de los derechos humanos que exige una atención inmediata. La impunidad de sus autores debe cesar”, dijo hoy la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy.

“La existencia de violaciones y actos de violencia sexual durante los conflictos armados no es un problema nuevo, pero la situación nunca había sido tan grave”, dijo Bellamy durante el Día Internacional para la Prevención de la Violencia contra la Mujer. “Los culpables de actos de violencia sexual durante los conflictos armados están violando la ley internacional. Los Estados deben exigirles responsabilidades y es preciso que asignen recursos para que las víctimas pueden reclamar justicia”.

“La guerra ha sido siempre cruel con las mujeres, pero la naturaleza de los conflictos violentos ha cambiado en el mundo en las últimas décadas y son las mujeres y los niños quienes sufren más a causa de esta transformación”, dijo Bellamy. Catorce años después del fin de la guerra fría, desde 1990 hasta 2003, se han producido 59 grandes conflictos armados en 48 lugares diferentes. Solamente cuatro fueron guerras entre países.

“Esto significa que los combates se producen más a menudo en los lugares donde vive la gente y no sobre el campo de batalla”, dijo Bellamy. “Significa que hay más probabilidades de que los civiles se conviertan en el blanco directo o indirecto de la violencia”.

“Durante los conflictos, cuando huyen o se encuentran en los campamentos de refugiados, las mujeres y las niñas están enormemente expuestas a la violencia, el abuso sexual y la explotación”, dijo Bellamy. Cuando las estructuras comunitarias se derrumban y se produce una escalada de la violencia, la seguridad de las personas disminuye considerablemente.

Bellamy dijo que uno de los fenómenos más preocupantes estos últimos años es el recurso a la violación como táctica deliberada de guerra, a fin de desmoralizar y humillar al enemigo y desestabilizar comunidades enteras.

“En las situaciones de conflicto armado, las mujeres y las niñas son permanentemente el blanco de las campañas de violencia, y son víctimas de violaciones, mutilaciones, prostitución y esclavitud sexual”, añadió.

Bellamy puso como ejemplo el conflicto en Darfur, considerado como una de las peores crisis humanitarias actuales, donde las milicias han violado sistemáticamente a las jóvenes y las mujeres de todas las edades. Este conflicto ha obligado a más de un millón de personas a abandonar sus hogares y buscar refugio en los campamentos temporales para personas desplazadas. Pero incluso en estos lugares, las mujeres y las niñas corren el peligro de ser víctimas de violencias sexuales, en particular cuando tienen que salir del campamento en búsqueda de madera para combustible.

“Quienes cometen los actos de violencia sexual durante los conflictos armados, así como quienes permiten tales ataques, deben ser perseguidos”, afirmó Bellamy. También dijo que para poner fin a la impunidad que disfrutan los autores de tales crímenes, hace falta una acción concertada de las autoridades locales, regionales, nacionales e internacionales que comprenda los puntos siguientes:

  • Implantar sistemas de vigilancia para documentar, investigar y llevar ante la justicia todo caso de violación y abuso sexual.
  • Aumentar considerablemente los recursos para ayudar a las mujeres y las niñas que han sufrido violaciones u otras formas de violencia sexual, a fin de que pueden reconstruir sus vidas.
  • Mejorar las medidas de seguridad en los campamentos de refugiados y de personas desplazadas.
  • Aumentar la participación de las mujeres en la puesta en práctica de medidas de protección en los campamentos de refugiados o de personas desplazadas, así como en las operaciones después de los conflictos.
  • Capacitar a personal para el mantenimiento de la paz en actividades de prevención de la violencia sexual o dirigida contra las mujeres.
  • “La violación se utiliza como un arma de guerra, a menudo con una total impunidad”, dijo Bellamy. “En interés de los derechos humanos y la decencia y la dignidad humana, es preciso ponerle fin”. 

Si desea obtener más información, sírvase dirigirse a:

Jehane Sedky-Lavandero, UNICEF, Medios de comunicación, Nueva York 212 326 7269
Damien Personnaz, UNICEF, Medios de comunicación, Ginebra, 41 22 909 5716

Durante cerca de 60 años, el UNICEF ha sido la principal organización del mundo dedicada a la infancia, y trabaja sobre el terreno en 158 países para ayudar a los niños y las niñas a sobrevivir y avanzar en la vida desde la primera infancia hasta la adolescencia. El mayor proveedor de vacunas para los países más pobres, el UNICEF apoya la salud y la nutrición de la infancia, y la protección de los niños y las niñas contra la violencia, la explotación y el SIDA. El UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos, y por medio de nuestros Comités Nacionales en pro del UNICEF vendemos tarjetas de felicitación y otros productos para lograr que la humanidad avance.


 

 

 

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