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Comunicado de prensa

Pese al progreso, los derechos del niño distan de ser universales

NUEVA YORK, 20 de noviembre de 2004 – Al cumplirse hoy el 15º aniversario de la adopción internacional de la Convención sobre los Derechos del Niño, Carol Bellamy, Directora Ejecutiva del UNICEF, dijo que a pesar de haberse logrado importantes progresos en favor de las niñas y los niños, que incluyen la promulgación de nuevas leyes en muchos países, los derechos de millones de menores de edad siguen olvidados o no se tienen en cuenta.

“La promulgación de nuevas leyes inducidas por la Convención es una medida positiva que resulta decisiva para proteger los derechos de la infancia, pero la reforma jurídica debe realizarse al mismo tiempo que se llevan a cabo planes de acción social que aborden los obstáculos que enfrentan los niños ahora mismo”, dijo Bellamy. “Demasiados niños crecen sin recibir servicios básicos de atención de la salud y educación y sin protección contra el abuso y la explotación”.

Aprobada en 1989 y ratificada por todos los países con excepción de dos, la Convención sobre los Derechos del Niño es el tratado internacional de derechos humanos con mayor aceptación en la historia. Describe los derechos humanos básicos que tienen los niños y las niñas en cualquier parte: el derecho a sobrevivir, el derecho al pleno desarrollo; a la protección contra el peligro, el abuso y la explotación; y a participar plenamente en la vida familiar, cultural y social.

La puesta en práctica de la Convención sobre los Derechos del Niño sigue siendo una estrategia fundamental para cumplir con la Declaración del Milenio y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio que respalda la comunidad internacional.

Una evaluación reciente del UNICEF en 62 países que han tomado diversas medidas para cumplir con la Convención sobre los Derechos del Niño revela que más de la mitad de los países estudiados han incorporado la Convención en su legislación nacional:

  • Casi un tercio de los países han incorporado cláusulas importantes sobre los derechos de la infancia en sus constituciones.
  • Casi la mitad de los países ha adoptado códigos o leyes generales sobre la niñez.

Además, dos protocolos opcionales que se afincan en la Convención sobre los Derechos del Niño se han aprobado desde entonces: uno sobre la participación de los niños en conflictos armados; y el segundo sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños y niñas en la pornografía. Ambos han sido ampliamente ratificados, y su puesta en vigor está ganando fuerza, dijo Bellamy.

La evaluación observó también que la Convención sobre los Derechos del Niño ha dado lugar a importantes reformas institucionales, entre ellas el establecimiento de más de 60 instituciones independientes de derechos humanos para niños en por lo menos 38 países.

Con motivo de la Sesión Especial de las Naciones Unidas en favor de la Infancia de 2002, varias instituciones independientes se unieron en una red mundial para ampliar su campaña en pro de los derechos de la niñez y se comprometieron a duplicar su número para el fin de la década. “Estas instituciones independientes constituyen el soporte fundamental de un movimiento mundial concebido específicamente para supervisar y proteger los derechos de la infancia”, dijo Bellamy.

Pero el estudio reveló también que si bien el compromiso político de alto nivel ha sido esencial para el desarrollo de nuevas leyes que protejan los derechos de la niñez, el cambio social sólo ha logrado sostenerse cuando ese compromiso se ha visto equiparado por la aplicación de leyes eficaces, la asignación de los recursos adecuados y la participación de todos los estamentos de la sociedad.

 “Sólo cuando los gobiernos se dedican a promulgar y poner en vigor leyes para proteger a los niños y colaboran con todos los sectores de la sociedad lograremos establecer la verdadera cultura de derechos humanos para la infancia que prevé la Convención”, dijo Bellamy. Un renovado compromiso con los derechos infantiles es esencial en un momento en que cerca de 11 millones de menores de cinco años mueren anualmente la mayoría de causas prevenibles, agregó la Directora Ejecutiva del UNICEF.

“Los niños se mueren porque sus familias son demasiado pobres para poder enfermarse”, afirmó Bellamy. “Si hemos de hacer realmente un cambio significativo en las vidas de los niños, y tener una oportunidad de alcanzar los objetivos sociales y económicos de la comunidad mundial, debemos convertir en nuestra más alta prioridad los derechos de estos niños marginados y olvidados. Los derechos a la educación, al cuidado de la salud y a un ambiente seguro y amoroso en el cual desarrollarse nunca deben ser teóricos. Deben ser una realidad para todos los niños y niñas”.

Si desea obtener más información, sírvase dirigirse a:
Jehane Sedky-Lavandero, UNICEF New York, 212 326 7269,
Kate Donovan, UNICEF New York, 212


 

 

 

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