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Comunicado de prensa

Bellamy pide una “coalición de los poderosos” para proporcionar vacunas a todos los niños y niñas

Insta a los líderes del sector privado a colaborar con el sector público para llegar a los más necesitados

LIÓN, 11 de octubre de 2004 – En su discurso de apertura del Congreso Mundial de Vacunación, Carol Bellamy, Directora Ejecutiva del UNICEF, propuso una estrategia para reducir las diferencias entre la infancia protegida por la inmunización ordinaria y los millones de niños y niñas que aún carecen de ella, y dijo que hacía falta una “coalición voluntaria de los poderosos” para llegar a esa niñez que aún no estaba protegida por la vacunación.

“La industria, los gobiernos y los dirigentes comunitarios tiene una obligación moral y un interés legítimo en superar las diferencias entre los que tienen acceso [a la vacuna] y los que aún no lo tienen”, dijo Bellamy. “Hemos progresado anteriormente, pero es preciso lograr mucho más para poner fin a las persistentes desigualdades que cuestan la vida de millones de niños”.

En la década de 1980, la inmunización mundial aumentó a un ritmo sin precedentes, llegando a abarcar al 70% de la población infantil del planeta con las “seis vacunas básicas” (contra la tos ferina, el sarampión, la difteria, la polio, la tuberculosis y el tétano). Sin embargo, este promedio mundial no ha cambiado desde 1990. Dos millones de niños y niñas mueren innecesariamente todos los años de enfermedades que pueden prevenirse con vacunas. Unos 17 países, principalmente en el África subsahariana, padecen los efectos de una campaña de vacunación cuyo alcance está bastante por debajo del 50%.

Bellamy insta a la adopción de una triple estrategia para trascender este estancamiento.

Primero: Llegar a un mayor número de niños y niñas con vacunas de probada calidad. La industria de la vacunación debe garantizar el constante suministro de vacunas básicas a bajo costo, pero eficaces. Garantizar una demanda y oferta constantes para estas vacunas es la primera medida necesaria para llegar a toda la niñez. El UNICEF ha colaborado exitosamente con la industria para garantizar un flujo sin interrupciones de vacunas rentables. Esa cooperación debe proseguir y aumentar en el futuro, afirmó Bellamy.

Segundo: Vincular la inmunización ordinaria con otras intervenciones sanitarias. “El empeño en la erradicación de la poliomielitis nos ha mostrado que tenemos la capacidad de llegar a todos los niños y niñas, incluso quienes se encuentran en los lugares más remotos, o los más marginados, social, cultural o económicamente”, dijo Bellamy, quien agregó que ahora es de vital importancia asumir este ejemplo y garantizar que la niñez reciba todas las vacunas básicas, así como otras necesarias intervenciones de salud, durante las campañas de inmunización.

“Ésta es la lección que aquí se nos presenta: si casi hemos conseguido erradicar la polio, no hay excusas para no librar al mundo también de plagas mortales como el sarampión”, afirmó Bellamy.

Para ello, los gobiernos deben movilizar los recursos humanos y económicos necesarios para llevar campañas de inmunización periódicas a las comunidades y hogares de aquellas familias que no tienen acceso a los sistemas de salud, agregó.

“Tenemos que trabajar enérgicamente para cerciorarnos de que los padres y madres de los niños pequeños, y aquellos que los cuidan, entienden la importancia de la inmunización. La continua comunicación con el público y los trabajadores sanitarios sobre los beneficios de la inmunización es muy importante, y los sectores público y privado deben colaborar estrechamente en eso para superar las barreras causadas por la percepción de que las vacunas no son seguras o que la inmunización ya no es necesaria”.

Tercero: Fabricar vacunas avanzadas a precios accesibles. Los adelantos en el campo de la investigación están a punto de producir una abundancia de futuras vacunas, entre ellas las destinadas a proteger contra el rotavirus, el virus del papiloma humano, la infección neumocócica, la fiebre del dengue e incluso el paludismo. Estas vacunas son fundamentales para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas de reducir la mortalidad de menores de cinco años y, en el caso del virus del papiloma humano, abordar el grave problema del cáncer cervical en las mujeres jóvenes. Pero el alto costo probable de estas vacunas puede colocarlas fuera del alcance de aquellos que más las necesitan.

El triple enfoque bosquejado por Bellamy es parte de la Visión y Estrategia Para la Inmunización Global, creada conjuntamente por el UNICEF y la OMS.

“Debemos encontrar medios innovadores para garantizar que la infancia más necesitada tenga acceso a estas vacunas avanzadas, aun si eso significa desafiar los principios empresariales y económicos más fundamentales de la industria”, dijo Bellamy. “La industria y el sector público deben colaborar para que esto suceda, y la única razón es porque es preciso hacerlo”.

El UNICEF dio a conocer la semana pasada una encuesta mundial de la mortalidad infantil que mostraba que 98 países no cumplirán los plazos para alcanzar el Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducir en dos terceras partes la mortalidad de menores de cinco años para 2015 (el año de referencia es 1990). Esto reveló que la mortalidad en la niñez, o se mantiene estática o está en aumento en países afectados por conflictos o por el VIH/SIDA. Tales países padecen también por lo general de retrasos en las tasas de inmunización.

“Resulta claro que tenemos que aprender nuevos sistemas para alcanzar las metas que el mundo se ha impuesto”, apuntó Bellamy. “La más estrecha colaboración posible entre los sectores privado y público constituye una primera medida decisiva, tanto para garantizar un suministro constante y costeable de vacunas, como para cerciorarse de que llega a los niños y niñas de más difícil acceso. Es un doble desafío".

Si desea obtener más información, sírvase dirigirse a:

Alfred Ironside, UNICEF Medios, Nueva York: (1-212) 326 7261,
Oliver Phillips, UNICEF Medios, Nueva York: ( 1-212) 326 7583


 

 

 

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