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Comunicado de prensa

Las vitaminas y los minerales administrados a la infancia fortalecen el desarrollo económico en China

Proteger a 250 millones de chinos contra el "hambre oculta" puede incrementar el PIB en 86.000 millones de dólares en un período de 10 años, dice el UNICEF

© UNICEF/HQ04-4645/Xiaoping
Bellamy presenta "Carencias de vitaminas y minerales: Un Informe de valoración de daños en China"

BEIJING/GINEBRA/NUEVA YORK, 3 de septiembre de 2004 - La campaña a gran escala que se lleva a cabo en China para reducir los problemas causados por la carencia de vitaminas y minerales, especialmente entre la infancia, está produciendo resultados muy positivos para su economía, anunciaron hoy el UNICEF y el Ministerio de Salud de China.

Pero todavía es preciso tomar nuevas medidas para ayudar a los 250 millones de personas que aún sufren a causa de las consecuencias devastadoras de la anemia por carencia de hierro, la carencia de vitamina A y otras formas de hambre oculta, añadieron.

Durante la presentación en Beijing de la publicación "Carencias de vitaminas y minerales: Un Informe de valoración de daños", la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy, elogió al Gobierno de China y al Ministerio de Salud por las medidas extraordinarias que han tomado para proporcionar sal yodada durante los últimos 10 años a más de un 90% de la población de 1.300 millones de personas de China, un esfuerzo que ha protegido a un total de 133 millones de recién nacidos contra el peligro de sufrir lesiones cerebrales debidas a la carencia de yodo.

Solamente en 2002, 14 millones de recién nacidos se beneficiaron de la incorporación de yodo en el régimen alimentario de sus madres, una medida que les protegió contra la aparición de lesiones cerebrales y aumentó su coeficiente intelectual de 10 a 15 puntos. Si estos logros en la administración de yodo se sostienen, es posible que la economía de China aumente en 25.000 millones de dólares durante los próximos 10 años al obtener una fuerza laboral más productiva.

"Este es un ejemplo más de los considerables beneficios que los países pueden esperar a cambio de lo que representa una pequeñísima inversión per cápita en el bienestar físico e intelectual de su infancia", dijo Bellamy.

Pero tanto el Sr. Wang Longde, Viceministro del Ministerio de Salud, como la señora Bellamy hicieron hincapié en que el éxito del Gobierno en materia de yodo debe ser solamente el comienzo de una campaña mayor para aumentar el acceso de la infancia a vitaminas y minerales que son fundamentales para su salud.

El "Informe de valoración de daños" sobre China, producido por el UNICEF y la Iniciativa sobre Micronutrientes, demuestra que muchos niños y niñas de China siguen careciendo de los micronutrientes esenciales que necesitan para sobrevivir y prosperar.

La carencia de yodo puede perjudicar el desarrollo cognoscitivo de más de un 20% de los niños y las niñas de China entre los primeros 6 y 24 meses. Alrededor de un 12% de la infancia tiene problemas de carencia de vitamina A, que, como el Sr. Wang Longde declaró, "afecta la inmunidad de los niños y las niñas, por lo que aumenta la posibilidad de que contraigan enfermedades infecciosas como la neumonía y la diarrea".

Todos los años nacen en China 19 millones de niños y niñas, y cada uno de ellos tiene derecho a alcanzar su pleno potencial. Si su desarrollo se ve afectado, "se creará un círculo vicioso que, junto a la pobreza, pondrá en dificultades el desarrollo social y económico de China", dijo el Sr. Wang Longde.

Incluso las carencias menores pueden menoscabar el desarrollo del niño. Los regímenes alimentarios crónicamente inadecuados aumentan los peligros de que los niños contraigan enfermedades y diarrea. Su capacidad de aprender en la escuela, o de llegar a ganarse la vida algún día, puede reducirse permanentemente y poner en peligro la salud y la prosperidad de naciones enteras.

Pero las soluciones son rentables, simples y de eficacia demostrada.

El enriquecimiento de los elementos es un método internacionalmente reconocido para administrar vitaminas y minerales a la mayoría de la población de un país. En China, el UNICEF, la Alianza Mundial para Mejorar la Nutrición y el Banco de Desarrollo de Asia han trabajado juntos con el Gobierno y empresas privadas de alimentos para promover el enriquecimiento de alimentos básicos como la harina, la salsa de soya y la sal con yodo, hierro y otras vitaminas y minerales.

En las comunidades pobres, proporcionar suplementos por medio de cápsulas, jarabes o tabletas de vitaminas y minerales de costo reducido, puede ser un instrumento fundamental para reducir la mortalidad infantil y mejorar la calidad de vida de millones de personas. Debido a que las mujeres embarazadas, las mujeres lactantes y sus hijos sufren la mayor parte de estas carencias, es fundamental asegurar que se satisfacen sus necesidades especiales.

En el entorno del hogar, la educación es un excelente seguro a largo plazo para que las familias mejoren el contenido de sus regímenes alimentarios en el hogar. Los cuidadores, si están informados, pueden tomar mejores decisiones para sus hijos y en muchos casos impedir que se produzcan las carencias antes incluso de que comiencen.

"El Gobierno de China considera que la nutrición y la salud de las personas de China es una de sus prioridades y ha adoptado varias medidas para mejorar la nutrición", dijo el Sr. Wang Longde. La experiencia internacional hasta la fecha demuestra que ninguna otra tecnología ofrece una mayor oportunidad para mejorar vidas a un costo tan reducido y en un plazo tan corto de tiempo.

El UNICEF y el Ministro de Salud de China señalaron que el costo de reducir las carencias de vitamina y de minerales cuesta solamente dos centavos de dólar por persona al año, mientras que los beneficios económicos potenciales en China podrían alcanzar los 86.000 millones de dólares durante los próximos 10 años. Para lograr este potencial será necesario combinar los esfuerzos de los gobiernos nacionales y provinciales, los organismos internacionales, las compañías privadas del sector alimentario, los medios de comunicación y la sociedad civil.

Bellamy hizo hincapié en que, a pesar de que se han logrado algunos progresos hasta la fecha, la carencia de vitaminas y minerales sigue siendo una crisis mundial. En todo el mundo, una tercera parte de la población sigue sin alcanzar su pleno potencial físico e intelectual, según investigaciones del UNICEF y la Iniciativa sobre Micronutrientes.

Las dos organizaciones han preparado ya más de 80 "Informes de valoración de daños" sobre las naciones más gravemente afectadas, y han examinado el alcance de las repercusiones. Bellamy exhortó a estos países y a todos los dirigentes del mundo a que sigan el ejemplo de China y procuren que el control de la carencia se convierta en una importante prioridad en materia de salud pública.

"De los 10 millones de niños y niñas que mueren todos los años, la mayoría de causas que se pueden evitar, la falta de estos nutrientes esenciales es responsable de más de la mitad", dijo. "Reducir esta cifra es un imperativo moral. También es una posibilidad práctica y viable de de salvar las vidas de millones de personas".

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Si desea obtener más información, sírvase dirigirse a:

Koenraad Vanormelingen, UNICEF China (English), 86-10-6532-3131 ext. 1601
Liu Li, UNICEF China (Chinese), 86-10-6532-3131 ext. 1303,
Kate Donovan, UNICEF New York, 212-326-7452,
Madeline Eisner, UNICEF EAPRO, Bangkok, 66-2-356-9406,
Ibrahim Daibes, The Micronutrient Initiative, Ottawa, +613 782 6805

Hay material de archivo disponible para las emisoras que lo soliciten.


 

 

 

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Audio (en inglés)

3 septiembre 2004: Nita Dalmiya, oficial del proyecto del UNICEF para la nutrición, habla de cómo la deficiencia de vitaminas y minerales afectan a los niños y niñas de China y del resto del mundo.

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