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Comunicado de prensa conjunto

Expertos se reúnen en Washington para analizar cómo los grupos religiosos pueden apoyar mejor a los niños, niñas y jóvenes afectados por el SIDA

Los aliados presentan un manual para ayudar a los dirigentes religiosos a luchar contra la pandemia del VIH/SIDA

Washington, EEUU, 23 de junio de 2004 – Una reunión informativa celebrada hoy en el Capitolio, en la que participaron representantes del Congreso y directores de varias organizaciones religiosas, se centró en la función que estas últimas pueden desempeñar en la tarea de ocuparse de los niños, las niñas y los jóvenes afectados por el SIDA.

En la presentación de la sesión participaron expertos del UNICEF, ONUSIDA, la Conferencia Mundial de la Religión para la Paz, Catholic Medical Mission Board y el clérigo musulmán de mayor rango de Rwanda.

“El VIH/SIDA esta destruyendo los sueños y las posibilidades futuras de los niños, las niñas y los jóvenes de todo el mundo, especialmente en África subsahariana”, dijo Edwin Judd, Director de Programas del UNICEF. “Gracias a su enorme capacidad para prestar un apoyo directo a las comunidades, las organizaciones religiosas están desempeñando un papel fundamental en la respuesta a la crisis del VIH/SIDA. Pero la necesidad de intensificar en mayor grado estas medidas exige un incremento en la capacidad de liderazgo, la coordinación y los recursos”.

El UNICEF y Religión para la Paz trabajan juntos en una alianza destinada a ayudar a las organizaciones religiosas a responder de manera incluso más efectiva a la emergencia del VIH/SIDA. En 2003 presentaron un estudio sobre organizaciones religiosas en seis países de África donde se subrayaba la enorme asistencia que los grupos religiosos han estado prestando a los niños y las niñas que han quedado huérfanos a causa del SIDA. El estudio indicó que de los 690 grupos religiosos analizados, más de un 90% prestaba apoyo a los huérfanos con la colaboración de voluntarios y sin ningún tipo de financiación externa. Casi la mitad de estos huérfanos habían perdido a uno o a ambos progenitores debido al SIDA.

Durante la reunión informativa, el UNICEF, ONUSIDA y Religión para la Paz presentaron una publicación conjunta, “What Religious Leaders Can Do About HIV/AIDS”, concebida para ayudar a los dirigentes religiosos a utilizar el prestigio y la confianza que tienen en sus comunidades para cambiar el rumbo de la pandemia del VIH/SIDA. (Visitar http://www.unicef.org/publications/index_19024.html)

La publicación reconoce la labor de prevención y educación en relación con el SIDA que han llevado a cabo los dirigentes religiosos y las comunidades en todo el mundo, y les pide que continúen y amplíen sus actividades para evitar la propagación del VIH/SIDA y aliviar el sufrimiento de los niños y los adultos afectados por la enfermedad.

“Los dirigentes religiosos de todas las confesiones tienen la enorme responsabilidad de apoyar a las comunidades que se encuentran en primera línea, prestándoles servicios, administrando atención pastoral a los moribundos y ofreciendo compasión y apoyo a los familiares y amigos supervivientes. Estas organizaciones, que son un recurso poderoso que no se aprovecha como debiera, se encuentran en una posición única para asumir los complejos desafíos que presenta el VIH/SIDA”, dijo William F. Vendley, Secretario General de Religión para la Paz. “Mediante este manual respondemos a su petición de materiales que les ayuden a desempeñar una capacidad de liderazgo más efectiva en estas esferas”. 

El manual define la mejor manera en que los dirigentes religiosos pueden cambiar el rumbo de la pandemia del VIH/SIDA, promoviendo una conducta responsable, informando al público, denunciando el estigma y promoviendo políticas y leyes adecuadas. También analiza cómo pueden canalizar los recursos de beneficencia y recaudar nuevos fondos para la prevención, la atención y el apoyo, y para promover medidas desde los sectores de base hasta el plano nacional. El manual responde a una necesidad importante, como lo demuestran las numerosas peticiones que han hecho los dirigentes religiosos de todo el mundo para que se traduzca a los idiomas locales.

Entre las medidas específicas que se sugieren en el manual se encuentran: organizar a los miembros de la comunidad para que documenten el número de huérfanos que hay en sus comunidades y visiten los hogares afectados por el VIH/SIDA; presentar temas relacionados con el VIH/SIDA a los dirigentes nacionales y locales; abordar la cuestión del VIH/SIDA en los sermones y oraciones para ayudar a reducir el estigma; y trabajar con los dirigentes empresariales para establecer vínculos religiosos relacionados con la educación de los empleados y los servicios de pruebas y orientación del SIDA.

“La experiencia de Catholic Medical Mission Board con alianzas confesionales dentro de los países han demostrado el valor de estas redes, porque son instituciones que inspiran confianza y que tienen un historial de compasión”, dijo Jack Galbraith, Presidente y Director ejecutivo de CMMB. “Los resultados que escuchamos hoy verifican todo esto, y este manual para los dirigentes religiosos ayudará a las organizaciones confesionales a ser incluso más eficaces de lo que ya son ahora”.

Los dirigentes religiosos tienen una voz firme en sus comunidades, una voz que es posible utilizar para ayudar a las personas vulnerables y erradicar el estigma y la discriminación contra todos aquellos que viven con VIH y SIDA. No solamente pueden contribuir a poner fin a la propagación de la enfermedad, sino que también pueden evocar compasión y comprensión en favor de los millones de hombres, mujeres y niños que luchan para superar el VIH/SIDA.

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Si desea obtener más información, sírvase dirigirse a:

Claudia Hite, Catholic Medical Mission Board, Nueva York (212) 609-2581

Liza Barrie, UNICEF, Nueva York, (212) 326-7593

Clarice Taylor, Conferencia Mundial de la Religión para la Paz,
Nueva York (212) 687-2163 (ext. 23)

Fundada en 1928, Catholic Medical Mission Board es la principal organización católica de beneficencia de los Estados Unidos, y se centra exclusivamente en las necesidades de salud a nivel internacional, especialmente el bienestar de las mujeres y de la infancia. En 2003, el total del apoyo a CMMB alcanzó aproximadamente los 142 millones de dólares. Este apoyo permitió a la organización establecer programas de salud y distribuir más de 125 millones de dólares en medicinas, suministros y servicios a 50 países. CMMB trabaja de manera conjunta y sin discriminación para lograr soluciones a la pandemia del VIH/SIDA desde África hasta Asia, tratar la tuberculosis en Zambia, y proporcionar atención primaria de la salud en América Latina y el Caribe. Otras iniciativas internacionales incluyen el reclutamiento y colocación de médicos voluntarios, el envío de suministros farmacéuticos y equipos médicos, el socorro de emergencia y la distribución de becas de capacitación para trabajadores primarios de la salud en el plano local.

Durante cerca de 60 años, el UNICEF ha sido la principal organización del mundo dedicada a la infancia, y trabaja sobre el terreno en 158 países para ayudar a los niños y las niñas a sobrevivir y avanzar en la vida desde la primera infancia hasta la adolescencia. El mayor proveedor de vacunas para los países más pobres, el UNICEF apoya la salud y la nutrición de la infancia, y la protección de los niños y las niñas contra la violencia, la explotación y el SIDA. El UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos.

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