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Comunicado de prensa

Al menos 2 millones de niños, niñas y adolescentes involucrados en el trabajo doméstico en América Latina y Caribe

Millones de niños y niñas en el mundo involucrados en el trabajo doméstico, están expuestos al abuso, la explotación y la trata

Panamá, 11 de junio de 2004 – El empleo generalizado de niños y de niñas en el trabajo  doméstico es una de las formas más ocultas de trabajo infantil, y pone a millones de niños y niñas, sobre todo a niñas, en peligro de ser víctimas de abuso sexual, explotación y trata de personas, denunció hoy UNICEF.

“Estos niños y niñas no solamente tienen que trabajar a la fuerza durante muchas horas, sino que también corren el riesgo de ser víctimas de abuso sexual y trata de personas tanto dentro como fuera de las fronteras del país en el que residen”, declaró la Directora Ejecutiva de UNICEF, Carol Bellamy, en el Día Mundial contra el Trabajo Infantil.

La utilización de niños y niñas en el trabajo doméstico es muy frecuente en la mayoría de los países en desarrollo, donde muchos son obligados incluso con sólo cinco años de edad a dejar su hogar para obtener dinero y participar en el ingreso familiar.

“Niñas que deberían estar estudiando, incluso las de muy corta edad trabajan alrededor de 16 o 18 horas todos los días, siete días a la semana”, dijo Bellamy. “Se les priva de su educación y del derecho al juego, y se pasan por alto sus derechos básicos en materia de salud y nutrición. Su bienestar depende completamente de los deseos de las personas que las emplean”.

La Organización Internacional del Trabajo calcula que en América Latina y Caribe alrededor de 2 millones de niños, niñas y adolescentes están atrapados en el trabajo doméstico. Se estima que hay 559.000 niños y niñas trabajadores domésticos en el Brasil y 250.000 en Haití.

Debido a que se trata de un sector de empleo informal, se desconoce la cifra total de niños y niñas involucrados en trabajo doméstico que hay en el mundo, pero la mayoría son niñas. Se calcula que hay 5 millones de víctimas en Asia meridional. Los estudios indican que en India, uno de cada cinco niños menores de 14 años trabaja en el servicio doméstico fuera de su hogar, y que en Bangladesh, alrededor de 300.000 trabajan solamente en Dhaka, la capital.

“Las actividades para erradicar el trabajo infantil deben de tener en cuenta a los niños y niñas que trabajan en el servicio doméstico, y estar basadas en el derecho a la educación, a un desarrollo sano y a una infancia protegida”, declaró Bellamy. “Para garantizar a niños y niñas un entorno protector, los gobiernos deben comprometerse a protegerlos mediante la promulgación y aplicación de leyes que castiguen a quienes les explotan. La inversión social y la formulación y el cumplimiento de políticas públicas que respondan a la realidad de esta problemática, son también aspectos esenciales que se deben abordar para garantizar los derechos de los niños y niñas.

Los gobiernos deben trabajar además en combatir la cultura de tolerancia que permite la existencia de este problema, y las comunidades deben ser conscientes de los riesgos que confronta la infancia”, añadió Bellamy.

“En muchos casos, llamar a estas niñas ‘trabajadoras domésticas’ es engañoso”, declaró Bellamy. “Estamos hablando de niños y niñas que, en lugar de comenzar el día en el patio de la escuela, se levantan cuando todavía no ha amanecido y trabajan duramente hasta la noche en condiciones similares a las de la esclavitud. No se trata de un empleo legítimo, ni es tampoco una infancia que ninguna niña ni niño deba soportar”.

Todos los Estados de América Latina y Caribe han ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño, lo que implica que están obligados a proteger a los niños, niñas y adolescentes contra todo tipo de explotación económica.


 

 

 

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