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Comunicado de prensa

Durante el Día de las Familias, es necesario recordar a los niños y las niñas que están solos

Los menores de edad que han perdido a sus progenitores corren un mayor peligro de ser víctimas de los malos tratos

NUEVA YORK, 14 de mayo de 2004 - Los niños y las niñas que crecen sin el cuidado de sus progenitores corren un mayor riesgo de ser víctimas de la violencia, la explotación, la trata y la discriminación, dijo hoy el UNICEF durante la celebración del Día Internacional de las Familias.

“La familia es la primera línea de protección de la infancia”, dijo la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy. “Carecer del apoyo de los progenitores puede resultar una experiencia devastadora. Sin esta protección esencial, los niños y las niñas son más vulnerables al abuso de sus derechos más elementales”.

Bellamy dijo que muchos países no han sabido reconocer la responsabilidad de ocuparse de estos niños y niñas. Es necesario tomar medidas para evitar que estos menores de edad pierdan el cuidado de sus progenitores, reunir con sus familias a aquellos que se encuentran separados de ellas y asegurar que existen entornos familiares acogedores alternativos para aquellos que no pueden regresar con sus progenitores o parientes.

Por ejemplo, aunque 14 millones de niños y de niñas menores de 15 años han perdido a uno o a ambos progenitores debido al SIDA, la mayoría en África subsahariana, solamente seis de todos los países de la región han abordado las necesidades de los huérfanos debido al SIDA en sus planes nacionales de reducción de la pobreza, y ninguno ha incluido específicamente esta cuestión en los presupuestos para la reducción de la pobreza.

“Los niños y las niñas tienen derecho a crecer en un entorno protector”, dijo Bellamy. “Haber perdido a los progenitores debido o la enfermedad a al conflicto no significa que no tengan derecho a la atención y la protección que ofrece una familia. Los niños y las niñas no estarán protegidos del todo contra la explotación hasta que todos los estamentos de la sociedad –desde la familia hasta la comunidad internacional– se pongan a trabajar juntos”.

El Día Internacional de las Familias de 2004 marca el décimo aniversario del Año Internacional de la Familia, que fue creado para concienciar a los gobiernos y al sector privado sobre la importancia de las cuestiones relacionadas con la familia y para alentar la creación y la supervisión de políticas activas destinadas a fortalecer a las familias.

Bellamy dijo que la mejor manera de ayudar a la infancia es evitar en primer lugar la ruptura de la familia.

Además de perder a sus progenitores debido al SIDA o ser internados en instituciones en respuesta a la discapacidad o la pobreza de la familia, los niños y las niñas se ven a menudo obligados a crecer solos debido a los conflictos armados y a las presiones económicas que les hacen vulnerables a la explotación y la trata. Durante los últimos 10 años, más de un millón de niños y niñas han quedado huérfanos o se encuentran separados de sus familias debido a los conflictos armados. Se calcula que 1,2 millón de niños y de niñas son víctimas todos los años de la trata, y que 2 millones son explotados a través de la prostitución y la pornografía.

“Ayudar a las familias ayuda a los niños y las niñas”, dijo Bellamy. “Cuando los progenitores tienen acceso a servicios de salud vitales, pueden mantenerse vivos para criar a sus hijos. Cuando los progenitores tienen la posibilidad de ganarse la vida, no tienen que enviar a sus hijos a trabajar. Cuando hay servicios básicos disponibles para ayudar a las familias en tiempos de crisis, las familias pueden mantenerse unidas”.

Aproximadamente 246 millones de niños y de niñas trabajan en el mundo, y alrededor de 150 millones están sometidos a las peores formas de trabajo infantil.

Asegurar que todos los niños y las niñas, especialmente estas últimas y los niños sin apoyo de sus progenitores, puedan acudir a la escuela es una de las misiones fundamentales del UNICEF. Al proporcionar educación básica gratuita, los países pueden aumentar la matriculación entre las niñas y los huérfanos, quienes son por lo general los grupos que menos posibilidades tienen de recibir una educación.

Bellamy pidió también que se prestara atención a los numerosos niños y niñas que crecen en instituciones.

“No debemos olvidar a más de un millón de niños y de niñas que están encarcelados, ni a aquellos que crecen en instituciones” dijo. “Dondequiera que estén, deben vivir en un entorno que respete sus derechos y aborde sus necesidades”.

Bellamy dijo que un entorno protector significa que haya leyes que castiguen a aquellos que explotan a la infancia, un sistema de aplicación de la ley libre de corrupción y una comunidad que tenga conciencia de los peligros que confronta la niñez y no promueva la discriminación contra determinados grupos de niños y niñas.

Como parte de la creencia del organismo en la importancia esencial de la familia para la supervivencia y el progreso de la infancia, el UNICEF trabaja para reunir con sus familias y sus comunidades a niños y niñas que ha sido víctimas de la trata o explotados sexualmente, así como aquellos que han quedado huérfanos o se encuentran separados de sus familias debido a los conflictos.

El UNICEF desempeña también una importante función asegurando la liberación de los niños y las niñas combatientes, reintegrándoles a sus comunidades y reuniéndoles con sus familias. En cualquier momento dado hay más de 300.000 niños y niñas soldados, algunos de tan solamente ocho años, que son víctimas de la explotación en los conflictos armados que asolan a más de 30 países.

“Reunir a las familias, fortalecerlas y protegerlas, y crear entornos familiares acogedores para los niños y las niñas sin progenitores, forma parte de núcleo de las obligaciones del UNICEF en favor de la infancia”, dijo Bellamy. “La familia es fundamental no solamente para el desarrollo saludable de la niñez, sino también para el desarrollo de la sociedad”.

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Si desea obtener más información, sírvase dirigirse a:

Jehane Sedky-Lavandero, UNICEF Nueva York, 212 326 7269

Durante cerca de 60 años el UNICEF ha sido la principal organización del mundo dedicada a la infancia, y trabaja sobre el terreno en 158 países para ayudar a los niños y las niñas a sobrevivir y avanzar en la vida desde la primera infancia hasta la adolescencia. El mayor proveedor de vacunas para los países más pobres, el UNICEF apoya la salud y la nutrición de la infancia, y la protección de los niños y las niñas contra la violencia, la explotación y el SIDA. El UNICEF está financiado en su totalidad por las contribuciones voluntarias de individuos, empresas, fundaciones y gobiernos.


 

 

 

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