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Comunicado de prensa

Para la infancia, el mundo avanza lentamente

Dos años después de que los países establecieran metas con plazos definidos, millones de niñas y niños siguen sufriendo innecesariamente

NUEVA YORK, 7 de mayo de 2004 – Mientras los gobiernos se demoran en el cumplimiento de las promesas que realizaron hace dos años en las Naciones Unidas, millones de niños y niñas siguen muriendo a causa de enfermedades que se pueden evitar y carecen de derechos tan básicos como la educación, el acceso al agua potable o la protección contra los malos tratos, afirmó hoy el UNICEF.

“Avanzamos muy lentamente en lugar de avanzar a paso firme”, dijo la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy. “Debemos acelerar el paso y mantenerlo, porque si no es así, los niños y las niñas seguirán sufriendo. Para ellos, conseguir estas metas no es una cuestión burocrática, sino de vida o muerte”.

Durante la Sesión Especial de las Naciones Unidas en favor de la Infancia, celebrada en mayo de 2002, los Estados se pusieron de acuerdo en una serie de objetivos con plazos muy definidos para mejorar la salud y las tasas de supervivencia de los niños y las niñas, proporcionarles una educación de calidad, luchar contra el VIH/SIDA y proteger a los menores de edad contra los malos tratos, la explotación y la violencia.

Estas obligaciones, presentadas en un documento titulado “Un mundo apropiado para los niños”, representan medidas fundamentales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo para el Milenio, aprobados por las Naciones Unidas. El objetivo más inmediato, lograr que vayan a la escuela el mismo número de niñas que de niños, debe lograrse en 2005. Las niñas siguen siendo la mayoría de los menores de edad que están sin escolarizar.

Dos años después de la Sesión Especial, casi un 90% de los países han conseguido integrar estos objetivos en sus planes nacionales, dijo Bellamy. Pero también instó a los gobiernos a que avancen a la etapa siguiente y conviertan estos planes en programas ampliados para la infancia.

Bellamy dijo también que uno de los principales obstáculos para lograr estos objetivos en los países más pobres es la insuficiencia del gasto público dedicado a la infancia, tanto por parte de los gobiernos nacionales como de los donantes.

Los gobiernos de los países pobres podrían tomar medidas para dedicar una mayor parte de sus presupuestos a los servicios sociales básicos que ayudan a la infancia a sobrevivir y avanzar en la vida. Al mismo tiempo, a pesar de los nuevos acuerdos internacionales para aumentar a un 0,7% la proporción del PNB dedicada a la asistencia para el desarrollo, los principales países desarrollados no han alcanzado ni siquiera la mitad de esa cifra.

“Sin dinero, los países pobres no pueden aplicar las medidas esenciales que salvan las vidas y protegen la dignidad de los niños y las niñas”, dijo Bellamy. “Todos los días, siguen muriendo alrededor de 30.000 niñas y niñas menores de cinco años”.

Bellamy señaló los otros costos que supone no conseguir los objetivos prometidos.

“Si no cumplimos con estos objetivos, millones de niños y de niñas –la mayoría estas últimas– seguirán careciendo de una educación básica”, afirmó. “Millones de niños y niñas seguirán quedándose huérfanos debido al SIDA, siendo víctimas de la explotación sexual y sometidos a las peores formas de trabajo infantil. Al negarnos a invertir en la infancia, menoscabamos las posibilidades de que tanto los niños y las niñas, como sus países, consigan salir de la pobreza”.

Sin embargo, algunos países en desarrollo han mostrado el camino a seguir.

Durante el año que siguió a la Sesión Especial, en Kenia se abrieron las puertas de la escuela primaria a 1,3 millón de nuevos alumnos. Los avances en Bangladesh, donde la educación de las niñas ha mejorado, se han traducido en una disminución de la tasa de mortalidad infantil y de las tasas de fecundidad. En los países afectados por el paludismo, como Eritrea, Viet Nam, Guinea y Malí, se están logrando progresos mediante la distribución de mosquiteros a las familias, que reducen la amenaza que representan los mosquitos. Y en Camboya, como en Uganda y el Brasil, se ha reducido la tasa de infección por VIH, mientras que en Botswana y otros países mejora el acceso a los tratamientos contra el SIDA.

“Todos los países deben unir sus esfuerzos para conseguir un mundo apropiado para los niños y las niñas”, dijo Bellamy.

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Sí desea obtener más información, sírvase dirigirse a:

Alfred Ironside, UNICEF Media, New York 212 326 7261
Erin Trowbridge, UNICEF Media, New York 212 326 7172,
Wivina Belmonte, UNICEF Media, Geneva 41 22 909 5712,


 

 

 

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