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Comunicado de prensa

Dejar a las niñas sin escolarizar exige un costo cada vez mayor

El UNICEF afirma que la educación de las niñas es la clave del futuro

Nueva York, 6 de marzo de 2004 – El UNICEF declaró hoy que no se logrará ningún cambio en la situación de la mujer si la educación de las niñas no se convierte en una prioridad de la comunidad internacional.

“Si queremos asegurarnos de que las mujeres y los niños y las niñas mejoren su situación ahora y en el futuro, debemos comenzar por abrir las escuelas a las niñas en todas partes”, dijo la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy, dos días antes del Día Internacional de la Mujer. “La educación es un derecho que tienen todas las niñas y los niños y un factor esencial para el progreso de cualquier país”.

Asegurar que todas las niñas reciben una educación básica es una medida fundamental para reducir la pobreza, el hambre y la mortalidad infantil, y para poner freno a la epidemia del VIH/SIDA y otras enfermedades que se pueden evitar, dijo Bellamy. Debido a que las niñas tienen que enfrentarse a mayores obstáculos que los niños para recibir una educación, la mejor manera de hacer progresar la escolarización de niñas y niños es eliminar estos obstáculos.

En todo el mundo hay unos 10 millones más de niñas sin escolarizar que de niños. Un 83% de todas las niñas sin escolarizar en el mundo viven en África subsahariana, Asia meridional y Asia oriental y el Pacífico.

Además de la desproporción que existe en la educación primaria que reciben, las niñas suelen tener menos posibilidades que los niños de terminar la educación secundaria debido al matrimonio y el embarazo tempranos. La obligación de ocuparse de sus parientes mayores, así como de los más pequeños, significa a menudo para la niña tener que abandonar la escuela antes de terminar sus estudios.

Carecer de una educación es catastrófico para la niñez en general, pero las consecuencias para las niñas son especialmente graves y difíciles de superar, dijo Bellamy. Las niñas que no van a la escuela son más vulnerables al hambre, la violencia, los malos tratos, la explotación y la trata. También corren un mayor peligro de contraer el VIH/SIDA y de morir cuando dan a luz.

“Al privar a las niñas de una educación no solamente se merma su propio potencial, sino que se reducen también las posibilidades de ir a la escuela y de poder escapar a una vida de pobreza que pueden llegar a tener sus hijos e hijas en el futuro”, dijo Bellamy. “Por suerte, también ocurre lo mismo a la inversa. Cuando una niña recibe una educación, todo el mundo gana: la propia niña, su familia, su comunidad y su país”.

Bellamy pidió a los organismos de desarrollo, los gobiernos, las familias, los grupos religiosos y la sociedad civil que intensifiquen sus esfuerzos en favor de la educación de las niñas.

Las medidas concretas para impulsar la matriculación de las niñas incluyen la eliminación de los gastos de escolarización, la incorporación de las políticas de educación en los planes nacionales para la reducción de la pobreza, la inclusión de la educación de las niñas como un elemento esencial de las actividades de desarrollo y un aumento de la financiación internacional en favor de la educación.

“Es una ecuación muy sencilla”, dijo Bellamy. “Los países fuertes necesitan mujeres fuertes; las mujeres fuertes necesitan un buen comienzo en la vida; un buen comienzo en la vida requiere una buena educación”.

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Si desea obtener más información, sírvase dirigirse a:

Allison Hickling, Sede del UNICEF en Nueva York, Tel: 212-326-7224, ahickling@unicef.org
Kate Donovan, Sede del UNICEF en Nueva York, Tel: 212-326-7452, kdonovan@unicef.org


 

 

 

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