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Comunicado de prensa

El UNICEF dice que la primera medida para alcanzar las metas mundiales de desarrollo es aumentar el número de niñas que van a la escuela

Todos los años hay millones de niñas sin escolarizar, un problema que tiene graves consecuencias para sus países

GINEBRA / EL CAIRO / NUEVA YORK, 11 de diciembre de 2003 – Las estrategias internacionales para el desarrollo no han tenido en cuenta de manera suficiente a las niñas, ya que cientos de millones de mujeres y niñas carecen de instrucción y no pueden contribuir al logro de cambios positivos para ellas mismas, sus hijos o sus comunidades, afirma un importante informe del UNICEF publicado hoy.

El organismo sostiene que si durante los próximos dos años no se toman medidas urgentes para aumentar la matriculación de las niñas en la escuela, no se alcanzarán los objetivos mundiales para reducir la pobreza y mejorar la condición humana. Y, a la inversa, aseguró que la eliminación de las barreras que mantienen a las niñas fuera de la escuela puede beneficiar por igual a las niñas y a los niños, y también a sus países.

El UNICEF considera que el ajuste en las estrategias de desarrollo que se necesita para aumentar el acceso de las niñas a la escuela y conseguir que se mantengan en ella serviría para acelerar los Objetivos de Desarrollo para el Milenio, un programa de desarrollo con una serie de metas establecidas para 2015.

“Es evidente que las actividades internacionales para el desarrollo se han mostrado inadecuadas en demasiados países para conseguir que las niñas vayan a la escuela”, dijo la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy, durante la presentación del informe más importante de la organización, el Estado Mundial de la Infancia . “Tenemos que preguntarnos por qué y cuáles son sus consecuencias. En el informe, las conclusiones son claras: la discriminación de género está menoscabando las actividades para el desarrollo, empezando por el derecho fundamental de todos los niños y las niñas de ir a la escuela”.

El UNICEF señaló que las tasas de analfabetismo son todavía más elevadas entre las mujeres que los hombres, y todos los años hay por lo menos 9 millones de niñas más que de niños sin escolarizar, una estadística que tiene repercusiones duraderas no solamente sobre las niñas y las mujeres, sino también sobre sus hijos y sus familias.

“No tenemos ninguna posibilidad de reducir de manera considerable la pobreza, la mortalidad infantil, el VIH/SIDA y otras enfermedades si no aseguramos que todos, las niñas y los niños, puedan ejercer su derecho a una educación básica”, dijo Bellamy. “En la vida cotidiana, el conocimiento tiene un valor fundamental”.

El informe demuestra que conseguir que las niñas reciban una educación básica de buena calidad mejoraría otros indicadores del bienestar humano. Por ejemplo, revela que la mayoría de los países con las tasas más bajas de matriculación de las niñas en la enseñanza secundaria también presentan las tasas más elevadas de mortalidad infantil, con más de un 15% de los niños que mueren antes de cumplir cinco años.

Por qué tiene importancia

El informe demuestra que las niñas sin escolarizar son más vulnerables a la pobreza, el hambre, la violencia, el maltrato, la explotación y la trata de seres humanos. También corren un mayor peligro de morir durante el alumbramiento y de contraer enfermedades, entre ellas el VIH/SIDA.

Pero según el Estado Mundial de la Infancia, las consecuencias positivas de la educación de las niñas son igualmente considerables: como madres, las mujeres que han recibido una educación tienen más posibilidades de procrear hijos sanos y de asegurar que tanto sus hijos como sus hijas terminen la escuela.

“La falta de escolarización de un niño o una niña no solamente limita su potencial individual, sino que reduce de manera considerable la esperanza de que sus hijos tengan la posibilidad de escapar a toda una vida de pobreza y privaciones”, dijo Bellamy. “Por eso, el UNICEF reconoce que este tema tiene una importancia crucial para todo el programa de desarrollo. La educación de las niñas puede impedir la pérdida de un vasto potencial humano”.

En un ejemplo tras otro, el informe del UNICEF muestra de manera minuciosa como la eliminación de las barreras que impiden la escolarización de las niñas haría que las escuelas fuesen más acogedoras tanto para los niños como para las niñas. Estas barreras incluyen una excesiva distancia entre la escuela y el hogar, la falta de agua potable e instalaciones separadas de saneamiento y la amenaza de la violencia siempre presente tanto en la escuela como en sus alrededores.

“Esta política no consiste en poner a las niñas en las aulas en lugar de los niños”, señaló Bellamy. “Se trata de abordar con capacidad estratégica, sensibilidad e inteligencia un desafío clave en materia de desarrollo. Los elementos que sirven para aumentar la escolarización de las niñas son los mismos que sirven para conseguir mejores escuelas. Y también para conseguir que las actividades de desarrollo sean mucho mejores”.

Cuáles han sido los errores

El informe sostiene que el enfoque clásico para lograr la educación universal se ha quedado corto porque asumió que las actividades generales destinadas a aumentar la matriculación beneficiarían a todos los niños y niñas por igual, una hipótesis que no se detuvo a examinar o abordar las barreras específicas que enfrentan las niñas. Aunque las tasas mundiales de matriculación revelan una mejora gradual en el equilibrio de género, todavía hay 9 millones más de niñas que no acuden a la escuela, y las niñas que se matriculan abandonan la escuela antes que los niños.

“ Dada la pertinaz y a menudo sutil discriminación de género que existe en casi todas las sociedades, las primeras sacrificadas son las niñas: ellas son las primeras en quedarse sin escolarizar y a quienes se saca de la escuela primero cuando llegan los tiempos difíciles ”, indica el informe.

La publicación sostiene también que es necesario considerar la educación como un derecho humano en lugar de un privilegio o de un resultado previsible del progreso económico. Cuando se considera la educación como un derecho, los gobiernos están obligados a conseguir los recursos necesarios para que todos los niños y las niñas terminen una educación de calidad. Y hay más posibilidades de que los padres y las madres determinen la responsabilidad de sus gobiernos si no lo hacen.

Cuáles deben ser los cambios

En informe presenta un programa de acción que insta a los organismos encargados del desarrollo, los gobiernos, las familias y las comunidades a que se concentren e intensifican sus esfuerzos para abordar los problemas que mantienen a las niñas sin escolarizar. Esencialmente, el informe pide que se realicen ajustes en la manera en que se enfoca el desarrollo desde el comienzo.

Entre otras cuestiones concretas, el informe considera necesario que se tomen las medidas siguientes:

  • Crear un espíritu nacional que permita reconocer que la educación de las niñas tiene el mismo valor que la de los niños
  • Incorporar la educación como un elemento esencial de los planes de desarrollo
  • Eliminar todo tipo de costos escolares
  • Integrar la educación en los planes nacionales para la reducción de la pobreza
  • Aumentar la asistencia internacional en favor de la educación

El informe llega a la conclusión de que, con pocas excepciones, los países industrializados y las instituciones financieras internacionales no han cumplido sus compromisos para financiar la educación.

“A pesar de las promesas que los países donantes realizaron en 1990 de aumentar los fondos para la educación y su compromiso en 1996 para asegurar la educación primaria universal en 2015, el flujo total de ayuda a los países en desarrollo declinó en los años 1990, y la financiación bilateral para la educación se redujo incluso aún más”, indica el informe.

La región más necesitada es África subsahariana, donde el número de niñas sin escolarizar ha aumentado todos los años de 20 millones en 1990 a 24 millones en 2002. (Un 83% de todas las niñas sin escolarizar viven en África subsahariana, Asia meridional y Asia oriental y el Pacífico.)

Por qué es urgente

El primer Objetivo de Desarrollo para el Milenio que es preciso alcanzar es la igualdad de género en la educación en 2005. El UNICEF sostiene que todavía es posible lograr considerables progresos hacia la consecución de este objetivo mediante una aceleración estratégica de las actividades nacionales y el apoyo internacional.

Hace un año, el UNICEF se comprometió a lograr a esta meta mediante la creación de “25 para 2005”, una campaña urgente destinada a ayudar a 25 países donde existen desfases de género y una reducida matriculación, a eliminar las barreras que impiden la escolarización de las niñas y los niños. El informe presenta una minuciosa descripción de los avances conseguidos hasta la fecha mediante esta campaña, con una amplia serie de ejemplos de las medidas que dan resultados y su explicación.

“Educar a las niñas en un pie de igualdad con los niños, abordando las necesidades de todos, no es una inversión optativa”, dijo Bellamy. “Ninguno de los países más ricos del mundo se desarrolló sin realizar una inversión considerable en la educación. Ésta es una lección que debemos tener en cuenta si realmente asumimos con seriedad la necesidad de hacer las cosas de una manera diferente en este mundo. Es un examen para todos nosotros. Y aprobar o suspender ese examen tendrá unas consecuencias importantes y muy duraderas”.

Durante la presentación oficial del Estado Mundial de la Infancia en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información que se celebra en Ginebra, Bellamy dijo que la tecnología puede ayudar a la infancia, pero no puede reemplazar la alfabetización básica y el aprendizaje.

“Resulta verdaderamente asombroso la manera en que la información ha avanzado en los últimos 25 años, y que al mismo tiempo todos los años más de 121 millones de niños y niñas no puedan acudir a la escuela”, dijo Bellamy. “Ni siquiera toda la tecnología del mundo puede reemplazar lo que estos niños están a punto de perder. Y demuestra que, cuando se trata de asegurar a todos los niños y las niñas una educación básica de calidad, no necesitamos una revolución, sino asumir simplemente nuestras responsabilidades”.

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Disponibles para entrevistas antes de la presentación:

Carol Bellamy, Directora Ejecutiva del UNICEF

Sr. Cream Wright, Jefe de Educación del UNICEF

Sra. Elizabeth Gibbons, Jefa de Políticas del UNICEF

Sra. Patricia Moccia, Editora, Estado Mundial de la Infancia

 

Si desea obtener más información, sírvase dirigirse a:

Alfred Ironside, Medios de comunicación del UNICEF, Nueva York (+1 212) 326-7261

Alison Hickling, Medios de comunicación del UNICEF, Nueva York (+1 212) 326-7224

Kate Donovan, Medios de comunicación del UNICEF, Nueva York (+1 212) 326-7452

Hay nuevo material de archivo disponible en http://www.unicef.org/media/media_15444.html

Visite www.unicef.org para obtener más información sobre el Estado Mundial de la Infancia y la educación.


 

 

 

SOWC 2004

The State of the World's Children 2004UNICEF's annual flagship report, launched on 11 December with a focus on girls, education and development.
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