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Educar a las niñas

En todo el mundo, las niñas tienen menos probabilidades que los niños de cursar estudios escolares, y menos aún de recibir educación básica completa. En muchos países, las niñas deben superar muchos más obstáculos que los varones para ingresar a la escuela. Diversas tradiciones profundamente enraizadas, así como la pobreza, la carencia de instalaciones adecuadas y, en algunos casos, la ausencia de gobierno funcional, son algunas de las muchas vallas que afectan de manera desproporcionadas a las niñas y dificultan o impiden su educación.

En la medida en que las niñas queden rezagadas, resultará imposible lograr los objetivos de educar a todos los niños y de hacer posible el desarrollo humano integral. Una niña a la que se priva de educación es una persona más vulnerable ante la pobreza, el hambre, la violencia, el abuso y la explotación, los tratantes de personas, el VIH/SIDA y la mortalidad materna. Se trata de un legado que en muchos casos recae luego sobre sus propios hijos.

A menos que se realicen avances significativos en materia de educación de las niñas, serán pocos los Objetivos de Desarrollo del Milenio que se puedan lograr. La educación de las niñas es una manera segura de aumentar la capacidad de producción económica, reducir la mortalidad maternoinfantil, mejorar los niveles de alimentación y salud, disminuir la pobreza y eliminar el VIH/SIDA y otras enfermedades.

Si se logra aumentar hoy el número de niñas que asisten a la escuela, la próxima generación obtendrá beneficios enormes. Una niña que recibe educación escolar tiene más probabilidades de contribuir plenamente a la vida económica, social y política de su comunidad y de convertirse en una madre cuyos hijos tengan más probabilidades de sobrevivir, recibir mejor alimentación y mayor educación. Esa niña será una mujer más productiva en su hogar y recibirá mejor paga en el trabajo, y será una persona con más posibilidades de protegerse a sí misma y a sus hijos e hijas.

La mejor manera de garantizar la educación de buena calidad para todos los niños — tanto las niñas como los varones — consiste en eliminar las barreras que obstruyen el ingreso de las niñas a las aulas, como las largas distancias que separan las escuelas de sus hogares, los aranceles escolares y otros costos ocultos, la carencia de agua potable y saneamiento en las escuelas, la discriminación y el peligro de la violencia.

Se trata de un desafío de gran envergadura cuya superación exige los esfuerzos combinados de más de un organismo. Debido a su comprobada capacidad de convocatoria en pro de los niños, UNICEF es el organismo coordinador de la Iniciativa de las Naciones Unidas para la Educación de las Niñas, una red en la que participan gobiernos, países donantes, otros organismos de las Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales y otros aliados con el objetivo de garantizar que para 2015 todos los niños y niñas del mundo terminen la escuela primaria, y que tanto los varones como las niñas dispongan de acceso a todos los niveles de educación en un plano de igualdad.


 

 

UNGEI

Sitio de La Iniciativa de las Naciones Unidas para la Educación de las Niñas
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