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Comunicado de prensa conjunto

Las muertes derivadas de la maternidad son desproporcionadamente elevadas en los países en desarrollo

Las mujeres africanas tienen una probabilidad 175 veces mayor de morir en el parto que las mujeres de las regiones desarrolladas

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Nueva York/Ginebra 20 de octubre de 2003 – Los nuevos hallazgos de la OMS, el UNICEF y UNFPA sobre la mortalidad derivada de la maternidad indican que el riesgo de que una mujer que vive en África subsahariana muera durante el embarazo o el parto es de 1 sobre 16. En el caso de una mujer de las regiones desarrolladas el riesgo es de 1 sobre 2.800. Estas conclusiones aparecen en un informe mundial sobre la mortalidad derivada de la maternidad emitido hoy por los tres organismos en Internet en www.childinfo.org/maternal_mortality_in_2000.pdf.

De las 529.000 muertes derivadas de la maternidad que se produjeron en 2000, un 95% ocurrieron en África y Asia, mientras que solamente un 4% (22.000) ocurrieron en América Latina y el Caribe y menos de un 1% (2.500) en las regiones más desarrolladas del mundo.

Las experiencias obtenidas en programas de salud de la maternidad que han dado buenos resultados indican que gran parte de estas muertes y sufrimientos podrían haberse evitado si todas las mujeres hubieran recibido la asistencia de un agente capacitado de la salud durante el embarazo y el parto, y acceso a tratamiento médico de emergencia en caso de que hubieran surgido complicaciones.

“Muchas mujeres dan a luz a sus hijos solas o con miembros de sus familias u otras personas que no han recibido capacitación y carecen de las aptitudes necesarias para tratar las complicaciones que pueden surgir durante el alumbramiento”, dijo el Dr. LEE Jong-wook, Director General de la Organización Mundial de la Salud. “Los agentes de salud capacitados son fundamentales porque pueden reconocer y evitar las crisis médicas y pueden enviar al paciente a un médico especializado si surgen complicaciones. También proporcionan a las madres información básica sobre cómo ocuparse de sí mismas y de sus hijos después de dar a luz”.

Reducir la mortalidad derivada de la maternidad es un factor fundamental para asegurar que todos los niños y niñas, especialmente en los países más pobres, sobreviven y prosperan a través de la adolescencia.

“Estas nuevas cifras revelan un número inaceptablemente elevado de mujeres que mueren durante el parto y demuestran la necesidad urgente de aumentar el acceso a la atención obstétrica de emergencia, en especial en África subsahariana”, dijo la Directora Ejecutiva del UNICEF, Carol Bellamy. “La prestación generalizada de atención obstétrica de emergencia es esencial si queremos reducir las muertes derivadas de la maternidad”.

En 2000, las estimaciones de la tasa de mortalidad derivada de la maternidad –un indicador que se utiliza para calcular el número de muertes de mujeres debidas a complicaciones relacionadas con el embarazo por cada 100.000 nacimientos de niños vivos– fueron de 400 por cada 100.000 nacidos vivos en todo el mundo. Por región, la tasa más elevada se registró en África (830), seguida de Asia, excepto Japón (330), Oceanía, excepto Australia y Nueva Zelanda (240), América Latina y el Caribe (190) y los países en desarrollo (20).

En el ámbito internacional, en solo 13 países en desarrollo se registraron un 70% de todas las muertes derivadas de la maternidad. La cifra más elevada se dio en la India, donde murieron 136.000 mujeres, seguida de Nigeria, donde se produjeron 37.000 muertes.

En 2000, los dirigentes mundiales acordaron reducir la mortalidad derivada de la maternidad en tres cuartas partes para 2015, como parte de los Objetivos de desarrollo para el Milenio (OMD). Supervisar los progresos conseguidos sigue siendo difícil, excepto en los casos en que existe un registro detallado de las muertes, inclusive sus causas. Por esta razón, utilizar indicadores como la proporción de mujeres cuyo alumbramiento ha contado con la presencia de un agente obstétrico capacitado es esencial para supervisar los progresos conseguidos.

La utilización de agentes de salud capacitados durante el embarazo aumentó en los países en desarrollo entre los años 1990 y 2000 desde un 42% a un 52%, un dato que sugiere un descenso potencial de las muertes derivadas de la maternidad. Las conclusiones indican que las mejoras de mayor alcance se produjeron en Asia suroriental y el norte de África, y los cambios más lentos en África subsahariana, que pasó de un 40% en 1990 a un 43% en 2000.

La mayor parte de las muertes y las discapacidades se producen como resultado de uno o más de los retrasos siguientes: un retraso a la hora de reconocer las complicaciones; un retraso cuando es preciso llegar a un centro médico; o un retraso en el momento de recibir atención de buena calidad. Las medidas encaminadas a solucionar estos problemas son esenciales para salvar las vidas de madres y recién nacidos.

La educación sobre planificación de la familia y la prestación de servicios de planificación para la familia de buena calidad pueden servir también de ayuda para cambiar la situación.

“Sería posible cambiar más vidas si las mujeres tuvieran acceso a servicios voluntarios de planificación familiar para asegurar que se espacian apropiadamente los nacimientos, se cuenta con la presencia de agentes capacitados de la salud durante el embarazo y se ofrece atención obstétrica de emergencia. UNFPA se compromete a reducir las tasas elevadas de mortalidad y discapacidad derivadas de la maternidad que existen hoy en día”, dijo Thoraya Ahmed Obaid, Directora Ejecutiva de UNFPA.

La muerte de una madre durante el embarazo o el alumbramiento es una tragedia humana en los planos individual, familiar y de la sociedad. Las posibilidades de supervivencia no sólo del recién nacido sino también de los otros hijos se reducen considerablemente cuando muere la madre.

La OMS, el UNICEF y el UNFPA, en tanto que organismos coordinadores de la salud de la infancia y la mujer dentro del sistema de las Naciones Unidas, se comprometen a incrementar –tanto individualmente como de manera conjunta– sus actividades encaminadas a asistir a los países a reforzar sus sistemas nacionales de salud de la madre.

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Si desea obtener más información, sírvase dirigirse a:

Chris Powell, Asesor de Comunicaciones, Familia y Salud de la Comunidad, OMS, Ginebra
Teléfono: (+41 22) 791 2888, Móvil: (+41) 79 217 3425, powellc@who.int

Mohammad Jalloh, Oficial de Comunicaciones, Medios de comunicación del UNICEF, Nueva York, USA
Teléfono: (+1 212) 326 7516, mjalloh@unicef.org

Micol Zarb – Oficial de Medios de Comunicación, División de Información y Relaciones Externas, UNFPA, Nueva York, USA Teléfono: (+1 212) 297 5042, zarb@unfpa.org


 

 

 

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