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El UNICEF y la supervivencia del niño

El UNICEF celebra y apoya la publicación en la revista de medicina Lancet de una serie monográfica de artículos, de gran importancia y con carácter continuado, sobre la supervivencia del niño. La primera publicación comenzó en el número de Lancet del 27 de junio de 2003.

Los artículos ponen de relieve que más de diez millones de niños y niñas mueren cada año antes de haber cumplido los cinco años, la mayoría de ellos por causas fácilmente prevenibles. En esas publicaciones, apoyadas por el UNICEF, se investiga sobre el lugar en que se producen las muertes y sobre sus causas, se sopesan posibles soluciones y se indaga qué tipo de medidas se deben adoptar para reducir su número.

La serie monográfica de artículos sobre la supervivencia del niño publicados en la revista Lancet

En el decenio de 1980, se lograron grandes avances en la supervivencia del niño mediante inversiones en sistemas básicos de protección de la salud, en especial reforzando los centros de salud locales. El UNICEF tiene la convicción de que en la actualidad la principal tarea pendiente es superar el ámbito del centro de salud e introducir en el hogar y en la familia los conocimientos básicos sobre supervivencia del niño, la formación práctica y los suministros necesarios.

Los artículos aparecidos en la revista Lancet corroboran nuestra convicción en que las tres medidas que contribuirían de un mayor modo, en la actualidad, a reducir la tasa de mortalidad infantil son la alimentación del niño exclusivamente mediante la lactancia materna durante los primeros seis meses, seguida de un destete adecuado y alimentación complementaria, la protección de la cuna con un mosquitero, para impedir picaduras que puedan transmitir la malaria, y el uso de sales de hidratación para combatir la diarrea. Para que se puedan adoptar cada una de esas medidas es preciso que en la familia estén presentes los conocimientos y recursos necesarios y que se emprendan las acciones adecuadas.

Entre la información que se ofrece en esta página especial de Internet se pueden encontrar, además de otros recursos, vínculos con el listado acordado de los objetivos mundiales a favor de los niños, estadísticas mundiales y por países, y estudios recientes del UNICEF sobre este asunto. Estos instrumentos de trabajo amplían y profundizan la información ofrecida en la serie monográfica de artículos publicados en la revista Lancet.

Un empeño permanente del UNICEF

Todas las actividades del UNICEF giran alrededor de la supervivencia del niño, pues tenemos la convicción de que todos los niños y niñas tienen el derecho de crecer sanos, en paz y con dignidad. Todos los países tienen la obligación de proteger la vida y la salud de los niños y niñas, de modo que puedan aprender y desarrollarse completamente a lo largo de la adolescencia, lo que conlleva deberes y obligaciones que recaen sobre todos los gobiernos del mundo. El UNICEF continua desarrollando una labor innovadora basada en sus 60 años de análisis y de experiencia práctica.

En 2002, más de la mitad del gasto anual del UNICEF se destinó a programas centrados en la salud infantil y en la supervivencia durante los primeros años de vida. Esos programas hicieron un hincapié especial en la lactancia materna, la inmunización, la atención primaria en salud, el agua y el saneamiento básico, la nutrición adecuada, así como la atención y el cuidado de los niños, para fomentar el aprendizaje y el desarrollo adecuado.

El empeño por la supervivencia del niño es tan antiguo como el UNICEF. En los decenios de 1940 y 1950, el UNICEF contribuyó a suministrar alimentos y atención básica en salud a los niños que se encontraban en países asolados por la guerra. En los decenios de 1960 y 1970, el UNICEF amplió su trabajo a prácticamente todos los países en desarrollo para proteger las vidas de los niños y niñas que estuvieran en peligro. En el decenio de 1980, el UNICEF impulsó el lanzamiento de una campaña que introdujo la supervivencia del niño en la agenda mundial. En el decenio de 1990, el UNICEF movilizó a todos los países del mundo para que consiguieran por primera vez elaborar conjuntamente una lista de metas mundiales centradas en la supervivencia, el desarrollo y la protección de los niños y niñas.

El año pasado, el UNICEF encabezó la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas en favor de la infancia, una cumbre mundial de la máxima importancia que indagó sobre los progresos que se realizaron en el mundo en el decenio de 1990 en favor de los niños y niñas y estableció nuevos objetivos para los próximos años. Si desea más información sobre los progresos realizados en el decenio pasado a favor de la infancia, sírvase dirigirse a la sala de prensa de la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas

Las prioridades del UNICEF

En la actualidad el UNICEF ha establecido cinco prioridades, todas ellas centradas en proteger las vidas de los niños y niñas y en aumentar sus posibilidades de llegar a ser ciudadanos productivos. Las prioridades del UNICEF respaldan los Objetivos de Desarrollo para el Milenio y ocupan un lugar central en el plan de acción aprobado por los países del mundo en el periodo de la Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas en favor de la infancia de 2002.

La principal prioridad del UNICEF es el cuidado del niño durante la primera infancia. Los primeros años de vida constituyen los cimientos sobre los que se construye la salud de los niños y niñas, su desarrollo cognitivo y sus hábilidades. El UNICEF apoya una amplia variedad de programas que garantizan que los niños que se encuentran en esa edad tan importante disfruten de una buena atención sanitaria, una nutrición sana, agua potable y una higiene adecuada, y que sus madres reciban también ayuda y atención en salud de calidad. La experiencia adquirida por el UNICEF a través de sus programas en cada país señala la dirección que se debe seguir en las estrategias que se elaboren en el futuro para garantizar la supervivencia del niño. Por ello deben hacer un mayor hincapié en la atención y el cuidado de los niños pobres en sus hogares, en mejorar la integración de los mecanismos con que se suministran bienes y servicios básicos a las familias más pobres y la coordinación de las actividades para vencer la discriminación contra las mujeres y las comunidades excluidas.

La segunda prioridad es la inmunización. El UNICEF es el mayor comprador mundial de vacunas, pues adquiere más del 40% de las vacunas que se utilizan en el mundo en desarrollo. Si bien la tasa de inmunización mundial se ha incrementado desde menos del 20% en el decenio de 1970 a cerca del 74% en 2002, aún faltan por inmunizar millones de niños y niñas a los que resulta imprescindible atender. El UNICEF negocia precios favorables y establece previsiones sobre las necesidades de vacunas para garantizar un suministro sostenible. Más de la mitad del gasto de programas del UNICEF se destina a cubrir esas dos primeras prioridades.

No obstante, conseguir la supervivencia de los niños y niñas es tan sólo el principio. El UNICEF trabaja con los países en desarrollo para ayudarlos a hacer planes que mejoren el futuro de sus niños y niñas, mediante el desarrollo de políticas y de programas con los que apoyan el derecho a una educación de calidad y con los que se brindan orientación, apoyo y protección que necesitan para llegar a la edad adulta.

Por ello, la tercera prioridad del UNICEF es la educación de todos los niños y niñas, con un hincapié especial en la de las niñas. De los 110 millones de niños y niñas que en la actualidad acuden a la escuela, la mayoría son niñas. No obstante, sabemos que la mejor forma de invertir en el desarrollo de los países es mediante la inversión en la educación de las niñas. Cuando se educa a las niñas junto con los niños en condiciones de igualdad, sus hijos tendrán una mayor probabilidad de sobrevivir, y será más probable que crezcan sanos y que reciban educación. El carácter circular que tiene la repercusión de la educación en la supervivencia de los niños y niñas es uno de los elementos más importantes en el enfoque multilateral del UNICEF.

Nuestra cuarta prioridad consiste en prevenir el contagio del VIH/SIDA entre los jóvenes. Si bien el SIDA no es una de las principales causas de mortalidad entre los niños menores de cinco años, sin embargo tiene un gran alcance sobre las probabilidades de supervivencia de los niños y niñas. Las estadísticas muestran un incremento constante de la tasa de moralidad infantil en los países más afectados por el VIH/SIDA. Por otro lado, más de 14 millones de niños y niñas han quedado huérfanos a causa del SIDA, por lo que la probabilidad de que lleguen a la edad adulta disminuye considerablemente. Por último, el VIH socava tanto los sistemas primarios de atención de la salud como los mecanismos comunitarios tradicionales. Resulta imprescindible frenar su avance para que el planeta tenga alguna posibilidad real de conseguir un progreso sostenible en la tasa de supervivencia de los niños y niñas.

La última prioridad del UNICEF es proteger a los niños y niñas de la explotación, los abusos y la violencia, un asunto que nos sentimos orgullosos de haber puesto en la agenda en el decenio de 1990. Aunque en la mayor parte de los casos esa prioridad no mejora directamente la probabilidad de los niños de sobrevivir en sus primeros años de vida, el UNICEF tiene la convicción de que se trata de un elemento fundamental para proteger la vida y la salud de los niños y niñas mientras estos llegan a la adolescencia. Millones de niños y niñas sufren de explotación en el trabajo, en el ejército, en los prostíbulos y en los conflictos armados. Para poder hacer un mayor hincapié en la defensa activa de sus derechos e intereses y conseguir cambios legislativos, el UNICEF destina, aproximadamente, un 10% de su presupuesto de programas para proteger a los niños y niñas de esos abusos y violaciones.


 

 

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