Eliminar la carencia de yodo

Nita Dalmiya, Oficial de proyecto de nutrición del UNICEF

P: ¿Qué consecuencias tienen los trastornos causados por la carencia de yodo?
Dalmiya: Los efectos más nocivos de la carencia de yodo afectan al cerebro del feto durante el embarazo, ya que éste necesita ese micronutrimento para su desarrollo. En los casos más graves, la carencia de yodo puede producir un aborto espontáneo o la muerte fetal tardía. Las enfermedades originadas de la carencia de yodo, como el cretinismo, el bocio, la sordomudez y el enanismo, se conocen colectivamente como trastornos causados por carencia de yodo, pero esos trastornos sólo constituyen la punta del témpano, ya que muchos niños y niñas con carencia de yodo más leve parecen normales pero han perdido de 10 a 15 puntos de su cociente intelectual. Como consecuencia, habrá poblaciones enteras que crecerán con los trastornos causados por la carencia de yodo leves y nunca desarrollarán su potencial pleno.

P: ¿Qué avances se han logrado en la lucha por la eliminación de los trastornos causados por la carencia de yodo?
Dalmiya: Actualmente, en los países en desarrollo, en un 70% de los hogares se consume sal yodada. Según las estadísticas del UNICEF, la meta de que un 90% de la sal sea yodada ya se alcanzó en unos 20 países en desarrollo, entre los cuales se encuentran China y otras naciones más pobres, como Eritrea. En otros 36 países, como la India, Bangladesh y el Pakistán, donde entre el 50% y el 89% de la sal es yodada, se constataron avances muy importantes.

P: ¿Qué medidas toma el UNICEF a fin de lograr la eliminación sostenible de los trastornos causados por la carencia de yodo para el año 2005?
Dalmiya: Que en un 30% de los hogares no se consuma sal yodada significa que 41 millones de recién nacidos están desprotegidos. La ampliación a nivel nacional de las actividades de promoción y defensa es una de las razones que explican el enorme éxito de la yoduración de la sal durante el decenio de 1990. En el Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Infancia, que se llevó a cabo en mayo de 2002 se estableció la meta de eliminar la carencia de yodo para el año 2005. A fin de conquistar esa meta, es necesario que tanto el sector público como el privado se vuelvan a comprometer con ella. Con este propósito, el UNICEF intenta generar o reforzar las actividades a nivel nacional para integrar a los productores de sal en el proceso desde el comienzo, en vez de que esos productores reciban órdenes del gobierno

P: ¿Por qué motivos los consumidores rechazan los productos yodados?
Dalmiya: Algunos productores, en especial las pequeñas empresas, cobran precios muy elevados por la sal yodada. La tecnología empleada para el proceso es muy sencilla, pero el suplemento de micronutrimentos tiene un costo. Cuando no existen leyes que obliguen a los productores a yodar la sal y en el mercado hay tanto sal yodada como sal sin yodo, los consumidores eligen la más económica. Además, en el Nepal y otros países la población prefiere la sal gruesa, que es más difícil de yodar. Otras personas ven con desconfianza los productos enriquecidos y es difícil modificar los hábitos ya existentes. Si no transmitimos con claridad el mensaje de que la sal yodada tiene muchos beneficios, será difícil lograr que los consumidores cambien sus hábitos. La sociedad civil y los grupos de consumidores también deben asumir un papel más activo y exigir que la sal yodada esté al alcance de todos.

P: ¿En qué lugares se obtuvieron más logros y en cuáles surgieron más dificultades?
Dalmiya: En China se ha realizado una labor extraordinaria, principalmente gracias al compromiso político. El gobierno chino comprendió que si la población no desarrollaba todo su potencial, el país tendría más dificultades para competir en el mercado global. En cinco años, el porcentaje de consumo de sal yodada en China subió del 39% al 95%. Una de las zonas con más dificultades en los últimos tiempos es Europa Oriental, donde la disolución de la Unión Soviética dispersó a los productores de sal y donde menos de un tercio de la sal que se consume es sal yodada. El UNICEF se concentra en los países más grandes y con mayor producción de sal, como Rusia, Ucrania y Turquía, para instalar en ellos el proceso de yoduración. El punto central es Ucrania, ya que de allí se exporta sal a muchos otros países de la región.