Durante los primeros años, el UNICEF colaboró con el gobierno iraquí en dos ámbitos fundamentales: educación y sanidad.

Para 1956, el primer programa de asistencia humanitaria del UNICEF había ayudado a proteger a dos millones de personas del virus del paludismo.

En 1953, el UNICEF puso en marcha la creación de una red de servicios sanitarios para la maternidad y la infancia. Este programa se amplió en la década de 1960 con la creación de centros de salud en las zonas rurales.

Simultáneamente, el UNICEF inició actividades de inmunización, de lucha contra las enfermedades y de educación sanitaria. Asimismo en la década de 1960, el UNICEF colaboró en la ampliación del sistema educativo iraquí.

La prioridad del UNICEF durante la década de 1960 y 1980 continuó siendo la mejora de la salud y el bienestar infantil.

La emergencia de la Guerra del Golfo

El UNICEF intervino de inmediato tras la Guerra del Golfo aportando ayuda humanitaria de emergencia. Se instalaron depósitos de agua por todo el país, y rápidamente se pusieron en marcha campañas de inmunización. Debido al grave deterioro que había sufrido la red de suministro eléctrico del Iraq, la cadena de refrigeración de las vacunas hubo de mantenerse mediante frigoríficos de queroseno, distribuidos por el UNICEF. Según estimaciones del UNICEF, entre 1991 y 1992 la organización aportó 15.000 toneladas métricas de alimentos y 930 toneladas métricas de suministros médicos.

La última década

La última década ha sido particularmente difícil para el pueblo iraquí. Las sanciones impuestas al Iraq por Naciones Unidas tras la invasión de Kuwait en 1990 continúan vigentes desde entonces. El programa Petróleo por Alimentos ha permitido al pueblo iraquí mitigar algunos de los problemas humanitarios derivados de las sanciones; no obstante, para numerosas familias la situación continúa siendo precaria. 

Abastecimiento de agua y saneamiento

En 1991, el UNICEF transportó urgentemente al país depósitos, productos químicos para la depuración y bombas de agua. A más largo plazo viene colaborando con aliados locales con el fin de crear, y lograr que se mantengan, sistemas de abastecimiento de agua potable en las comunidades. Tan importante programa tiene como finalidad controlar la propagación de enfermedades como la diarrea y librar a las comunidades rurales -en particular a las niñas- de la carga que supone ir a por agua y transportarla a grandes distancias.  

En el norte del Iraq, al llegar el año 2000, más del 70% de la población disponía de un sistema de abastecimiento de agua potable nuevo o que había sido reparado. Además, se instalaron letrinas de saneamiento en 9.000 hogares. Y para ese mismo año, en el sur y el centro del Iraq, 630 ingenieros, operadores y técnicos de aguas habían recibido formación impartida por el UNICEF acerca de técnicas de control de aguas, procesos de eliminación de residuos y mantenimiento.

Nutrición

El UNICEF intervino ante el espectacular aumento de los casos de malnutrición infantil aguda -que alcanzó su punto álgido en 1996- implantando en los Centros Comunitarios de Atención Infantil un innovador sistema de "detección precoz" de la malnutrición en niños y niñas menores de cinco años.

En los Centros Comunitarios de Atención Infantil colaboran 13.000 trabajadores voluntarios que han recibido formación del UNICEF. Su labor consiste en supervisar el desarrollo de los niños y niñas menores de cinco años, remitir a aquellos que padecen malnutrición a centros de salud para su tratamiento, y asesorar a las familias acerca de cómo cuidar la salud y la alimentación de sus hijos. En 2002, se habían creado 3.000 Centros en todo el Iraq.  

El UNICEF ha promovido también con éxito la adición de yodo a la sal de mesa y la inclusión de vitamina A en las campañas habituales de vacunación. En 2000, el 90% de la sal de mesa era sal yodada. Esta medida contribuye a prevenir determinados problemas en el desarrollo infantil.

Educación

Desde 1991, el UNICEF ha colaborado en el restablecimiento de un sistema eficaz de educación primaria. Entre 1992 y 1993, el UNICEF suministró 800 aulas prefabricadas en el norte del país. En esa misma región, el UNICEF supervisó la instalación de una imprenta que durante los dos primeros años de funcionamiento produjo aproximadamente 4,3 millones de libros de texto y cuadernos de examen. Entre 1993 y 1996, período en que el Iraq enfrentaba graves carencias de suministros escolares, el UNICEF distribuyó lotes de material didáctico por todo el país.

Además de suministrar material escolar básico y rehabilitar las escuelas derruidas, el UNICEF continúa colaborando con autoridades y profesores del país a fin de alentar a los niños y niñas para que vayan a la escuela y mejorar la calidad de la enseñanza.

Salud

Con el objeto de abordar las múltiples amenazas para la salud infantil surgidas desde 1991, el UNICEF ayudó al rápido restablecimiento del programa de inmunización iraquí. Actualmente continúa suministrando jeringuillas, así como los materiales necesarios para mantener la cadena de refrigeración, y formando a personal sanitario. Además, el UNICEF colabora en iniciativas dirigidas a concienciar a las familias para que vacunen a sus hijos. En los últimos tres años no ha habido un solo caso de poliomielitis en el Iraq.

Marzo de 2003

 

 

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