Aptitudes para la vida

Enfoque en el contenido

Los fundamentos teóricos del programa

Se deben emplear las teorías de aprendizaje social como base del programa. La experiencia ha demostrado que las teorías de aprendizaje social son la base común de los programas eficaces de educación sobre la prevención del VIH/SIDA en particular, y de la educación sobre la salud sexual en general. Todas esas teorías tienen algunos elementos en común, como la importancia de dar carácter personal a la información y las probabilidades de riesgo, de aumentar el grado de motivación y preparación para los cambios y la acción, de comprender y ejercer influencias sobre los compañeros y las normas sociales, de mejorar las aptitudes y actitudes personales y la capacidad de pasar a la acción, y de generar ambientes propicios mediante la ejecución de políticas y la prestación de servicios que respalden los objetivos del programa.

Más que información

Las decisiones acerca de la información, las actitudes y las aptitudes que se incluirán en el contenido del programa deben tomarse sobre la base de su pertinencia con respecto a la prevención del VIH/SIDA y al desarrollo de comportamientos que fomenten la protección. Los programas que contienen conocimientos, actitudes y aptitudes como la capacidad de comunicación, de negociación y de rechazo en proporciones equilibradas han sido los que han tenido mayor éxito en lo que concierne a la modificación del comportamiento. Los programas que hacen demasiado hincapié en la información (biológica) han tenido resultados más limitados en lo que se refiere al mejoramiento de las actitudes y aptitudes, y a la modificación de los comportamientos peligrosos. Entre los ejemplos de los factores de riesgo de contagio del VIH/SIDA que se deben tener en cuenta figuran la ignorancia, la discriminación de quienes están afectados por el VIH/SIDA, y la falta de acceso a los condones o de empleo de los mismos. Entre los factores que aumentan la protección figuran el acceso a la información precisa, la adquisición de valores personales positivos y la formación de grupos de compañeros y amigos que fomenten los comportamientos sin riesgos, la confianza en un adulto que pueda brindar apoyo, el aprovechamiento de los servicios sanitarios disponibles y el empleo de los condones por parte de los jóvenes sexualmente activos.

Interrelación

Garantizar que del contenido del programa se desprenda la comprensión del VIH/SIDA, las características de los individuos, el contexto social y los enlaces que relacionan a esos diversos factores. Los programas que se refieren solamente a uno de esos componentes corren el riesgo de pasar por alto otras influencias importantes que pueden limitar su éxito. Cuando se trata de prevenir el VIH/SIDA, no basta con contar con información, aunque sea necesario disponer de ella. Es necesario tener en cuenta los factores básicos, pero también se debe dar consideración a los valores, las actitudes y los comportamientos de la comunidad, así como a las necesidades de los individuos. Los estudiantes tenderán a tomar decisiones responsables con mayor frecuencia cuando sus pares y grupos comunitarios les demuestren actitudes responsables y comportamientos seguros. Por lo tanto, es fundamental que en los programas de prevención del VIH/SIDA se reafirmen los valores que desalientan los comportamientos riesgosos y que se fortalezcan los valores individuales y las normas colectivas entre los docentes, los progenitores y otras personas que puedan proteger a la niñez y la juventud, así como entre los estudiantes.


 

 

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