Aptitudes para la vida

Enfoque: en los jóvenes que aprenden

Importancia

Es necesario concentrarse en los riesgos que representan la mayor posibilidad de amenaza a los estudiantes, así como en aquellos peligros que pueden causar mayor perjuicio a los individuos y a la sociedad. Aunque algunas cuestiones atraen la atención de los medios de comunicación y el interés de la población, no se trata necesariamente de los problemas más frecuentes o perjudiciales. Los objetivos, métodos de enseñanza y materiales del programa deben adecuarse a la edad, el género, la experiencia sexual y la cultura de los niños y los jóvenes, y de las comunidades en que viven. Es necesario tener en cuenta tanto los factores directos como los indirectos. Por ejemplo, la comprensión de la relación entre género y poder y la reducción de la violencia, el alcoholismo y el uso indebido de las drogas debería ser un componente integral de los programas así como otros factores que forman parte integral de la vida de los estudiantes. Las investigaciones de sujetos cuidadosamente individualizados, de las que debería formar parte la consideración de las creencias y conocimientos de la juventud, pueden representar una gran ayuda en lo que respecta a los motivos de determinados comportamientos, y pueden ser muy útiles para garantizar que el programa sea aceptable y adecuado.

Conocer a los niños y las niñas

Es importante averiguar qué es lo que cada estudiante sabe, siente y puede hacer con respecto al desarrollo saludable y a la prevención de los riesgos relacionados con el VIH/SIDA. Con frecuencia, existen mecanismos y prácticas ya establecidos por individuos o por comunidades para dar apoyo al aprendizaje y el desarrollo de los niños y jóvenes, que deberían ser adoptados y no pasados por alto. También es recomendable fomentar la transmisión de conocimientos entre las personas (entre compañeros, docentes, miembros de la familia e integrantes de la comunidad), ya que de esa manera se integran los valiosos conocimientos y experiencias individuales de los estudiantes, que enriquecen los programas escolares dándoles un mayor grado de pertinencia y eficacia. Algunos estudiantes estarán más afectados por el VIH/SIDA que otros, o ya estarán atendiendo a otros que están enfermos o que viven con el VIH/SIDA, o serán ellos mismos huérfanos. El punto de partida para la enseñanza y el aprendizaje efectivos debería consistir en esforzarse por que todos los estudiantes disfrutaran de buen estado de salud, estuvieran bien alimentados y preparados para aprender, y contaran con el apoyo de sus familias y comunidades para poder iniciar y completar su educación.

 


 

 

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