Aptitudes para la vida

Namibia

Imagen del UNICEF

Mi futuro, mi opción - El programa sobre conocimientos para la vida activa mediante la educación entre compañeros de Namibia

A fin de hacer frente a la creciente amenaza que representa el VIH para la juventud de Namibia, se diseñó el programa Mi futuro, mi opción, mediante el cual los jóvenes reciben de otros jóvenes información sobre la salud sexual. Mi futuro, mi opción forma parte del programa más amplio de cooperación entre el Gobierno de Namibia y el UNICEF.

Los jóvenes de 14 a 21 años reciben un curso de capacitación de 20 horas de duración en el que se les suministra la información y los conocimientos para la vida activa necesarios para tomar decisiones acertadas acerca de su futuro. Mediante un enfoque intensamente interactivo, el programa se concentra en impartir las actitudes necesarias para reducir el embarazo adolescente y para prevenir el VIH/SIDA, el alcoholismo y el uso indebido de las drogas, así como las violaciones. Cada joven que completa el curso prepara un "plan de acción" para poder trasmitir lo aprendido a por lo menos 10 amigos o compañeros o para ingresar a una agrupación dedicada a propagar el mensaje sobre el SIDA mediante los debates, las escenificaciones o la representación de roles. Los facilitadores de estos cursos de educación para la vida activa de 20 horas de duración son jóvenes de diversos puntos del país. Estos cursos ya han ayudado a más de 100.000 personas jóvenes, 75% de las cuales asiste a la escuela y 25% de las cuales no lo hace.

Antecedentes y fundamentos del proyecto: El VIH constituye una seria amenaza para la juventud de Namibia. Entre la población de 15 a 49 años, la tasa de prevalencia del VIH es levemente inferior al 20%. Esto constituye un problema muy grave para un país de sólo 1,7 millones de habitantes. Para hacer frente a esa situación, el programa Mi futuro, mi opción emplea a jóvenes que suministran a otras personas de su edad información sobre la salud sexual y otros recursos que les permiten aumentar su capacidad de comunicación, negociación y toma de decisiones con conocimiento de causa sobre su salud sexual y los comportamientos peligrosos relacionados con ella.

El programa, que se puso en marcha en 1997 con la colaboración del Gobierno de Namibia y el UNICEF, se llamó inicialmente Programa de desarrollo y salud juvenil. Participaban también en el mismo los ministerios de Juventud y Deportes, de Servicios Sanitarios y Sociales y de Educación Básica y Cultura, así como el Consejo Nacional de la Juventud, y diversas ONG y organizaciones religiosas, como la Iglesia Católica.

Objetivos:

  • Suministrar a los jóvenes que aún no tengan relaciones sexuales los conocimientos y aptitudes necesarias para demorar el inicio de sus actividades sexuales.
  • Prevenir que los jóvenes se infecten con el VIH.
  • Brindar a los jóvenes información fidedigna sobre la salud sexual, el embarazo, las enfermedades transmitidas por vía sexual y el VIH/SIDA
  • Mejorar la capacidad de toma de decisiones de los jóvenes.
  • Mejorar el grado de comunicación entre los niños y las niñas, entre los amigos, entre los jóvenes y sus progenitores y su comunidad.
  • Brindar a la juventud la información y las aptitudes requeridas para resistir la presión de sus pares con referencia al consumo de alcohol y al uso indebido de drogas.
  • Suministrar a los jóvenes los conocimientos y actitudes necesarios para tomar decisiones con conocimiento de causa acerca de su comportamiento sexual

Descripción de las actividades: Cada sección se divide en diversas actividades, entre las que figuran:

  • Juguemos: juegos orientados a la adquisición de conocimientos y aptitudes en un clima entretenido y orientadas a que los participantes se relajen.
  • Hagamos: actividades mediante las cuales se ponen en práctica los conocimientos adquiridos o se trabaja en grupos pequeños.
  • Hablemos: preguntas, respuestas y debates. La formulación de preguntas y los debates son actividades muy importantes para los jóvenes debido a que les ayudan a pensar de manera crítica.
  • Circulo de clausura: ejercicios para que los jóvenes se relajen y/o una discusión para poner fin al debate sobre cada tema tratado.

Sesión de preguntas y respuestas con Rick Olson, Oficial de Proyectos del UNICEF

¿Cómo se han involucrado los adolescentes en el proyecto? ¿En qué etapas -- la de evaluación de la situación, de análisis de la situación, de planificación, de ejecución, de vigilancia y de evaluación de los resultados-- se han involucrado los niños y las niñas?

  • Inicialmente, en 1995 y 1996, se llevaron a cabo investigaciones con 400 personas jóvenes de las regiones de Omusati y Caprivi que hicieron posible la puesta en marcha del programa.
  • En 1998, los jóvenes participaron en el examen y la actualización de los materiales de capacitación.
  • En todo el país, unas 600 personas jóvenes se desempeñan como facilitadores de los cursos de capacitación para la vida activa.
  • Otros 60 jóvenes participan en las labores de supervisión y vigilancia de la ejecución del programa de conocimientos para la vida activa. También llevan a cabo encuestas sobre actitudes y conocimientos en las regiones donde se realizan las actividades del programa.
  • Los jóvenes también participan en los comités regionales y subregionales a cargo de la dirección del programa Mi futuro, mi opción.
  • Cada región envía también representantes juveniles a las reuniones anuales de examen y planificación del programa.
  • Desde 1999, los jóvenes participan en la evaluación de los servicios para la juventud en los hospitales, las clínicas y los centros juveniles de sus regiones, a fin de determinar en qué grado son acogedores para la juventud.

¿Qué consecuencias ha tenido esa participación para el proyecto en general?

Si no tuviéramos voluntarios jóvenes, el programa no funcionaría tan bien como lo está haciendo. Los jóvenes son quienes tienen a su cargo la dirección y supervisión cotidiana del programa de preparación para la vida activa en el ámbito de los comités regionales y subregionales. Ellos son quienes realizan las labores de  capacitación, distribuyen los materiales y condones, coordinan con las escuelas la realización de las actividades, discuten con las clínicas maneras de aumentar el grado de acceso a los servicios, brindan capacitación complementaria a los graduados y a sus clubes de concienciación sobre el SIDA, etcétera. Como educadores de sus pares y compañeros, los jóvenes han podido debatir abiertamente temas muy delicados relacionados con la salud sexual. La juventud cuenta con la dedicación y la energía necesarias. Sólo se trata de ayudarles a desarrollar su capacidad como educadores de sus pares y

¿Y qué efectos ha tenido esa participación en los propios jóvenes?

La modificación de las prácticas sexuales requiere cierto tiempo, y la obtención de datos precisos sobre las prácticas sexuales no es tarea fácil. El estudio longitudinal que se llevó a cabo en 1996 demostró que se habían producido modificaciones sostenidas de los comportamientos orientados a reducir los riesgos. Según las nuevas herramientas de recolección de datos, que se comenzaron a emplear en 1999, las personas que completaron el curso Mi futuro, mi opción (es decir, que recibieron 20 horas de capacitación en materia de preparación para la vida activa) indicaron en su mayoría en sus Planes de Acción que desean ser educadores de otros jóvenes y participar en las actividades de prevención del VIH en sus comunidades. Los jóvenes participantes del programa yo Mi futuro, mi opción cambian de actitudes de manera positiva con respecto al empleo de condones al tiempo que mejoran también sus actitudes con respecto a la comunicación sobre cuestiones sexuales con sus pares y parejas. Los jóvenes que ejecutan y administran el programa han adquirido nuevos conocimientos y aptitudes y han aumentado su capacidad de comunicación y gestión de actividades.

¿Cuáles han sido los logros del proyecto hasta la fecha?

  • Más de 50.000 jóvenes han completado 20 horas de educación de carácter participativo en materia de preparación para la vida activa facilitadas por otros jóvenes
  • Amplia distribución de materiales de información, educación y comunicaciones sobre el SIDA a la juventud y el resto de las comunidades
  • La descentralización de la gestión del programa en las 13 regiones en que se lo lleva a cabo
  • Aumento de la colaboración intersectorial y de la participación activa de la juventud y el sector privado y las ONG en la ejecución del programa
  • Aumento del acceso de la juventud a servicios de atención de la salud acogedores, así como a servicios de distribución de condones

¿Se ha realizado alguna evaluación oficial del programa?

En dos regiones se llevó a cabo un estudio longitudinal de 12 meses de duración en el que se compararon los resultados obtenidos en grupos de participantes en el programa con los obtenidos en grupos de control. El programa de 1999 introdujo dos herramientas de evaluación que consisten en un examen de los participantes antes y después de su intervención en el programa Mi futuro, mi opción, y en una encuesta semestral de actitudes que se lleva cabo en cada uno de los sitios donde se pone en práctica el programa (las escuelas y/o las comunidades). Actualmente se está realizando el análisis de un conjunto de muestras de datos provenientes de las 13 regiones.

¿Cuáles son los principales obstáculos que complican el logro de los objetivos del proyecto?

  • Los problemas constantes para obtener recursos financieros adecuados.
  • La descentralización y el desarrollo de la capacidad de los aliados para hacerse cargo de la gestión de las actividades, que es un proceso permanente en el que cada región debe confrontar y superar obstáculos similares y específicos.
  • La elaboración de los materiales de capacitación y apoyo se demoró más que lo anticipado, así como la impresión y la distribución de esos materiales.
  • El mantenimiento de los voluntarios.
  • El mantenimiento del acceso a las escuelas.

Hablemos de las lecciones obtenidas, las recomendaciones y lo que usted no haría de la misma manera si tuviera ocasión de hacer todo de nuevo...

  • Mi futuro, mi opción ha demostrado la posibilidad de reducir los comportamientos que entrañan riesgos. La participación de la juventud en la ejecución y vigilancia de las actividades ha sido fundamental para el éxito del programa. El programa debería haber involucrado a la juventud en el proceso inicial de diseño. Esa participación existió a partir de 1998, pero debería haber ocurrido desde el inicio. Debería haber habido un sistema destinado a mantener la participación de los jóvenes que terminaron el programa en actividades posteriores relacionadas con la educación entre compañeros y la concienciación sobre el VIH (drama, etc.). Todo eso recién se sumó al programa en 1999. Es necesario garantizar la realización de actividades paralelas para apoyar el aumento del grado de acceso a los servicios (por ejemplo, el acceso a los condones) por parte de los jóvenes. Eso se hizo en 1999.
  • Otra lección importante que obtuvimos es que se debe generar un ámbito propicio para el cambio de comportamientos con vistas a la reducción del riesgo. El primer paso debe consistir en garantizar que los progenitores, docentes, líderes locales e intelectuales y quienes prestan servicios a los jóvenes reciban orientación sobre la actividad y le presten su apoyo en sus respectivas comunidades.
  • Inicialmente, se decidió que los docentes serían quienes facilitarían la capacitación en materia de preparación para la vida activa. Aunque esa medida no tuvo mucho éxito, los docentes resultaron ser aliados importantes y se les ha reintegrado en las actividades como supervisores.
  • Es importante que los voluntarios reciban los incentivos adecuados. Al principio, los capacitadores y facilitadores recibían salarios relativamente elevados para las pautas locales. Muchos jóvenes decidieron ofrecerse como voluntarios debido a esos incentivos financieros. Mediante una mejor supervisión se ha logrado eliminar del programa a muchos de esos voluntarios. También se han desarrollado nuevas actividades y establecido requisitos sobre la presentación de informes que sirven de criterio para que los jóvenes reciban incentivos iguales. El problema se podría haber evitado si al iniciarse el proyecto sus organizadores hubieran estudiado los criterios con que se adjudicaban incentivos en otros programas similares.

¿Qué herramientas y recursos de apoyo al programa se han desarrollado que puedan ser empleados o adaptados por otras oficinas de países?

Varios, como un Conjunto de directrices sobre capacitación; los Manuales para los facilitadores; el Manual de los participantes en el programa; el Folleto de información a los padres; las Notas prácticas sobre la gestión de proyectos para los Comités YHDP, y un Manual de notas prácticas para los clubes de concienciación sobre el SIDA.

Lea la versión completa de la entrevista con el Oficial de Proyecto Rick Olson acerca de las valiosas lecciones obtenidas del programa Mi futuro, mi opción.

Para obtener más información sobre el programa Mi futuro, mi opción, así como muestras de los programas de estudios que se emplean en el mismo, consúltese  "Documentos técnicos y de política".

Documentos

Assessing Communication around VIH Prevention, Right to Know Initiative. UNICEF-Namibia 2002.
[Word]



Documents

Assessing Communication around HIV Prevention, Right to Know Initiative. UNICEF-Namibia 2002.
[Word]



 

 

Búsqueda