Aptitudes para la vida

Consejos sobre contenidos y metodología

(Estos consejos se basan en las Lecciones obtenidas de la experiencia práctica y la investigación en el terreno).

¿Dónde debería ofrecerse la educación sanitaria basada en la preparación para la vida activa?

¡Prácticamente en cualquier sitio! Aunque las escuelas constituyen algunos de los lugares más obvios debido a que por medio de ellas se puede prestar servicios a tantos jóvenes, los conocimientos para la vida activa se pueden impartir también por medio de programas escolares no estructurados, programas a cargo de organizaciones comunitarias, programas para la niñez y la juventud de la calle, las agrupaciones de formación espontáneas y los clubes de todo tipo.

¿Quiénes deberían impartir la educación sanitaria basada en la preparación para la vida activa?

Prácticamente cualquier persona, si cuenta con la capacitación y el apoyo adecuados, puede poner en práctica un programa de esa naturaleza. Los docentes ofrecen un potencial obvio así como la oportunidad de mantenerse en contacto con los jóvenes durante períodos prolongados del tiempo, pero otros, como los jóvenes que educan a sus pares, los líderes religiosos y los trabajadores y trabajadoras de las organizaciones comunitarias y no gubernamentales, también pueden participar en la educación sanitaria basada en la preparación para la vida activa.

¿Cuál debería ser el contenido de los programas de educación sanitaria basada en la preparación para la vida activa?

La educación sanitaria basada en la preparación para la vida activa orientada a la prevención del VIH/SIDA debería impartir un conjunto equilibrado de conocimientos, actitudes y actitudes relacionados con los principales factores individuales, sociales y ecológicos que ayudan a prevenir el VIH/SIDA. El contenido debe adecuarse a la edad o período de la vida de los participantes al que está dirigido, y debería tener en cuenta las condiciones propias de la localidad y los aspectos que sean verdaderamente pertinentes a esa región y a quienes están involucrados en el programa, como los participantes, los docentes, las familias y las comunidades en general. En este sitio se ofrecen algunos ejemplos de materiales de enseñanza y aprendizaje que pueden resultar útiles, aunque se debe tener presente que el contenido del programa debería obedecer siempre a las necesidades y condiciones del lugar donde se pone en práctica

La Organización Mundial de la Salud ha producido una serie de materiales informativos sobre la salud para las escuelas (enlace externo) en la que se esbozan diversos enfoques basados en la preparación para la vida activa para abordar una amplia gama de temas sanitarios, como la nutrición saludable, la prevención del consumo de tabaco, la prevención de la violencia, la reducción de las infecciones con helmintos y la prevención del VIH/SIDA y las enfermedades transmitidas por vía sexual, así como la discriminación de las personas afectadas por esas infecciones.

¿Cuándo debería comenzar a impartirse la educación sanitaria basada en la preparación para la vida activa?

La respuesta más breve es "lo antes posible".

Y la respuesta más pormenorizada es que los programas de educación sanitaria basada en la preparación para la vida activa pueden comenzar en los primeros grados de la escuela primaria y continuar durante toda la instrucción escolar, pero el contenido de los métodos que se empleen deberá adecuarse a la edad y la experiencia de cada estudiante. Los programas de educación sanitaria basada en la preparación para la vida activa deberían concentrarse en los temas que atañen a los alumnos y programarse de manera que avancen de los conceptos más simples a los más complejos con el correr del tiempo. El programa de estudios debería contemplar la realización de actividades que complementen y refuercen lo realizado con anterioridad, y que a partir de allí se adentren en cuestiones nuevas. Quienes participan en el diseño y la ejecución de los programas se preocupan con frecuencia acerca de los temas delicados como el uso indebido de drogas y los comportamientos sexuales peligrosos. El aspecto principal a tener en cuenta cuando se traten esos temas es la medida en que tanto el contenido como los métodos de enseñanza y aprendizaje sean adecuados y pertinentes. No existen pruebas de que si se tratan esos temas de manera adecuada aumenten las probabilidades de comportamientos peligrosos. Por el contrario, la experiencia indica que se produce un mejoramiento de los comportamientos asociados con los riesgos sexuales, el consumo de alcohol, tabaco y drogas, el matonismo y la violencia.

El desarrollo progresivo y en la secuencia del programa de estudios, conocido en algunas esferas como el efecto espiral, debería llevarse a cabo ajustándose a por lo menos tres consideraciones principales:

  • el desarrollo físico y cognoscitivo de los alumnos, que puede variar en una misma clase y entre diversas clases del mismo grado;
  • las cuestiones sanitarias y sociales que afectan más directamente a los alumnos, especialmente en los factores, las situaciones y las condiciones de riesgo que afectan a esas cuestiones; y
  • la capacidad y los temas de interés de los propios estudiantes, los docentes, las familias y las comunidades.

¿Qué métodos se deberían emplear?

Los métodos de enseñanza y aprendizaje interactivos y que alienten la participación deberían desempeñar un papel fundamental en los programas de educación sanitaria basados en la preparación para la vida activa. Tales métodos pueden tener resultados importantes en lo que se refiere a la reducción de los riesgos y al fomento de los comportamientos que harán posible un desarrollo saludable. Los métodos participativos posibilitan que quienes toman parte en los programas (incluso los facilitadores) tengan oportunidad de escuchar a los demás y aprender de ellos, y se pueden emplear con éxito con personas que tienen estilos de vida diversos. Entre esos métodos figuran las formas de aprendizaje autodirigidas y experimentales (el aprendizaje mediante la práctica). A continuación, algunos ejemplos:

  • El trabajo y los debates en grupos
  • El intercambio de ideas en conjunto
  • La dramatización de situaciones
  • Los juegos educativos
  • La narración de cuentos
  • Los debates
  • La práctica de los conocimientos para la vida y las actitudes que se puedan aplicar específicamente a una esfera particular de contenido o a un contexto común con los demás
  • Las actividades audiovisuales, como las artes, la música y el teatro

Los valores y las normas que se expresan en estos programas fueron diseñados de acuerdo con la edad y la experiencia del sector de la población a los que están dirigidos. Por ejemplo, "El aplazamiento de la actividad sexual" fue elaborado para los jóvenes de escuela intermedia y se concentró en la demora del inicio de las relaciones sexuales. Teniendo en cuenta que la mayor parte del estudiantado de escuela intermedia en las regiones donde se puso en práctica el programa no habría comenzado aún a mantener relaciones sexuales, ese mensaje resultó adecuado para la mayor parte del estudiantado. El programa de estudios de Schinke-Blythe-Gilchrest y el objetivo de "Reducir los riesgos", por otra parte, estuvieron orientados a los estudiantes de secundaria, e hicieron hincapié explícitamente en que los jóvenes debían evitar las relaciones sexuales sin protección, ya fuera mediante la experiencia sexual o mediante el uso de métodos anticonceptivos, en el caso de que tuvieran contacto sexual. Finalmente, "La prevención del SIDA entre los adolescentes en las escuelas" estuvo orientada a los jóvenes más amenazados, que en muchos casos ya eran sexualmente activos, e hizo hincapié en la importancia del empleo de los condones y de evitar las situaciones de alto riesgo.

La importancia del fomento de los valores y las normas adecuadas a las edades y experiencias de los alumnos queda demostrada por el hecho de que "El aplazamiento de la actividad sexual", que hizo hincapié en la necesidad de demorar el comienzo de las relaciones sexuales, no redujo la frecuencia de esas relaciones ni aumentó el grado de empleo de los métodos anticonceptivos entre los estudiantes que ya habían mantenido relaciones sexuales al iniciarse en programa. Por lo tanto, resultó ser un programa de estudios ineficaz con respecto a los jóvenes que ya tenían experiencia sexual. De manera similar, “La prevención del SIDA entre los adolescentes en las escuelas", que puso énfasis en la importancia de emplear condones, no tuvo consecuencias en las tasas de abstinencia. Por lo tanto, fue menos eficaz para los jóvenes sin experiencia sexual. En otras palabras, las normas sobre las que se hizo hincapié en programa de estudios deberían haberse correspondido con las experiencias de los alumnos".

De Doug Kirby. http://hivinsite.ucsf.edu/InSite?page=Prevention (vinculo externo)

Consúltese también: Kirby D, 1999. Looking for Reasons Why: The Antecedents of Adolescent Sexual Risk-Taking, Pregnancy, and Childbearing. ETR Associates.

Los enlaces externos se abren en un nuevo recuadro y llevan a sitios web ajenos al UNICEF.


 

 

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