Panorama: Yemen

Detener el ciclo de la desnutrición en favor de los niños yemenitas

Mayo de 2013: Vea cómo las familias yemeníes están recibiendo tratamiento para la desnutrición de sus hijos.  Véalo en RealPlayer

 

SANA’A, Yemen, 21 de mayo de 2013 – Nacidas con poco más de un año de diferencia, puede que las hermanas Onood y Ohood Nassar Al Hajria se enfrenten a futuros muy diferentes. Los ojos de Ohood brillan y relucen cuando juega con su hermano menor. Con una cierta inseguridad, Onood, de 3 años, mira a su hermana mayor para recibir su aprobación.

Cuando Onood tenía tan sólo 4 meses de edad, su madre se dio cuenta de que algo andaba mal: “Tenía fiebre y diarrea, y no era como mi primera hija”, dice. “Estaba perdiendo peso”.

A pesar de sus visitas al médico y al hospital durante el par de años siguientes, no fue sino hasta que Latifah, una voluntaria de salud local, realizó una visita, que se supo que la niña no estaba recibiendo la cantidad adecuada de nutrientes y sufría de desnutrición.

La madre de Onood recibió suministros de alimentos terapéuticos para una semana y le dijeron que volviera a la semana siguiente a por más.

Pero ella no volvió.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Yemen/2013/Rose
Amat Hassan tiene 9 meses de edad. Su madre lo llevó al hospital cuando empezó a vomitar y a sufrir diarrea. Las pruebas revelaron que estaba gravemente desnutrido y necesitaba atención inmediata.

Complicaciones

Ella y el padre de Onood estaban teniendo problemas, por lo que se mudó con sus hijas a casa de su madre. Quería ir al hospital, pero no había nadie para llevarla: no tiene hermanos ni hijos, sólo hermanas.

En Yemen, una mujer no sale de la casa sin un hombre que la acompañe.

Por ello se quedaron en casa, la madre y la niña, y Onood empeoró. Se puso más débil y volvió a sufrir de diarrea y vómitos.

“Estoy muy cansada, porque quiero que mi hija se cure. Pero cada vez que vamos al hospital o a la farmacia gastamos 5.000 riales [unos 25 dólares]”, dice la madre. “Y ahora debemos a la farmacia 8.000 riales [unos 40 dólares]”.

Además de las crecientes deudas, el padre de Onood no está satisfecho con tener dos hijas. Él anhela un niño y ha dicho que si no consigue uno, se casa con otra mujer. Su salario diario no es suficiente para que vivan los cuatro.

La madre de Onood dice: “Un niño no va a resolver nuestros problemas, va a crear más”.

Detener el ciclo

Si Onood no recibe pronto el tratamiento que necesita, se enfrentará a un futuro muy difícil. No morirá, pero tendrá retraso en el crecimiento para su edad y no alcanzará su pleno potencial. Estará rezagada con respecto a sus compañeros en la escuela y no se desarrollará adecuadamente en la edad adulta. Si tiene hijos, es probable que sean pequeños y desnutridos, y así el ciclo continuará.

Afortunadamente, Latifah entiende esta situación. En el último año desde que trabaja como voluntaria para el hospital, ha referido a alrededor de 55 niños con desnutrición grave aguda para que reciban tratamiento, y siempre realiza un seguimiento de los que lo abandonan. Onood es uno de esos casos, y Latifah ha estado cuidándola desde su última cita. Una medición rápida de la circunferencia del brazo superior muestra que Onood está gravemente desnutrida, mientras que Ohood es saludable.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Yemen/2013/Rose
A pesar de que padece desnutrición grave, la madre de Amat quiere sacarlo de hospital porque tiene que cuidar el resto de su familia.

En 2011, el retraso del crecimiento afectó a más de la cuarta parte de los niños menores de 5 años en todo el mundo. Estos niños corren el riesgo de sufrir complicaciones de enfermedades comunes de la que un niño sano puede recuperarse fácilmente. Los niños con desnutrición grave aguda tienen nueve veces más probabilidades de morir que los niños bien nutridos.

En Yemen, donde el 58% de los niños menores de 5 años sufren de desnutrición crónica, muchas personas no son conscientes de los síntomas que hay que vigilar ni de la gravedad que supone no hacer nada.

A pesar de que ya han pasado los primeros mil días del desarrollo –la “ventana de oportunidad” fundamental– aún no es demasiado tarde para Onood. El enfoque correcto puede revertir gran parte del daño potencial que la continuación de la desnutrición traería: se espera que el 75% de los niños con desnutrición grave aguda que reciben tratamiento apropiado mediante una intervención coordinada se recuperen.

Esta visita ha sido positiva. Después de haber encontrado a Onood de nuevo, Latifah está decidida a inscribirla en el programa esta misma semana y ha ayudado a la familia a encontrar un pariente varón para acompañarlos. Latifah no los dejará caer de nuevo en la misma situación, por lo que ahora hay esperanzas de que las vidas de las hermanas sigan caminos similares en el futuro, después de todo.


 

 

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