Panorama: Estados Unidos

El comienzo de una nueva vida después del huracán

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
David y su familia han decidido quedarse en esta ciudad luego de haber perdido todo en el huracán Katrina.

Por J.B. Silvers

LITTLE ROCK, Arkansas, 8 de septiembre de 2005 – El estado de ánimo en los terrenos de la Feria Estatal de Arkansas es cualquier cosa menos festivo en estos días. La feria se ha convertido en un albergue temporal para más de cien familias de Nueva Orleáns, todas ellas desplazadas por el huracán Katrina.

Muchos perdieron todo lo que poseían en la tormenta y en la inundación que siguió. Patrina Walker llegó exhausta a Little Rock con su esposo y sus cuatro hijos hace tres días, luego de haber pasado una semana en albergues improvisados y en autobuses.

“Uno siente una especie de desamparo, porque no sólo está tu propia vida en juego, sino también la vida de tus hijos”, dijo Patrina.

“Temía por su seguridad física, porque antes de que enviaran la Guarda Nacional, había montones de personas armadas merodeando, sobre todo de noche. Teníamos que mantenernos despiertos de noche para velar por la casa donde estábamos, para estar seguros de que nadie entraría”.

Nuevas raíces

Little Rock recibió a la familia Walker –al igual que a otros 50.000 afectados por el huracán– con albergue temporal, comida y atención médica.

Las necesidades inmediatas de su familia han sido atendidas por la Cruz Roja. Ahora Patrina y su marido han comenzado el proceso de echar nuevas raíces.

“Debemos intentar hacer la transición nosotros mismos en esta comunidad y quedarnos aquí y hacer aquí nuestras vidas”, dijo Patrina. “Hemos decidido que no queremos regresar a Nueva Orleáns. Aun después que la levanten, yo no quiero volver”.

El esposo de Patrina ya ha encontrado empleo en Little Rock y un grupo de voluntarios está ayudando a la familia a encontrar una casa en la vecindad.

La dislocación ha sido particularmente difícil para David, el hijo mayor de Patrina, de sólo 11 años. Sin contar con ninguna escuela en el terreno de la feria, tiene muy pocas cosas que hacer.

“Echo de menos a mi escuela”, reconoce David. “Echo de menos a todos mis maestros y a mis cosas. Quiero aprender ciencia y tecnología. Me gustaría ser técnico”.

Necesidades emocionales

La Dra. Charity Smith, del Departamento de Educación de Little Rock, está preocupada por las necesidades emocionales de niños como David.

“Veo demasiada alienación, demasiado miedo, demasiados traumas en estos jovencitos”, dijo. “Tenemos que reinsertarlos académicamente, pero nuestro primer paso es atender a sus necesidades emocionales”.

El trabajo de UNICEF en otras zonas de desastre ha demostrado que lograr que los niños y las niñas regresen a la escuela es un paso decisivo para ayudarles en su recuperación emocional después del trauma. Un ambiente educativo les proporciona a niños y niñas la seguridad y protección necesarias para comenzar su recuperación emocional.


 

 

Vídeo (en inglés)

8 de septiembre de 2005:
J.B. Silvers, corresponsal de UNICEF, informa desde Little Rock, Arkansas, sobre el empeño de una familia de comenzar una nueva vida después del huracán.

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