Panorama: Estados Unidos

El huracán Katrina y su secuela en niños y niñas

Imagen del UNICEF
© REUTERS/Jason Reed
Un pequeño sobreviviente del huracán Katrina en Nueva Orleáns recibe su ración de comida.

NUEVA YORK, 7 de septiembre de 2005 – Más de una semana después de que el huracán Katrina azotara la costa sur de los Estados Unidos, una parte desigual del sufrimiento recae sobre la infancia.

Muchos de los niños y jóvenes que sobrevivieron a la tormenta han perdido sus hogares y sus escuelas y se encuentran ahora viviendo en albergues temporales lejos de sus comunidades y sus amigos.

Manuel Fontaine, Asesor Superior de Protección Infantil de UNICEF, dijo que el desastre natural había tenido gigantescas repercusiones sobre los niños.

“Han perdido a sus padres, han perdido a seres queridos, sus casas, se los han llevado lejos y ahora tienen que encontrar un nuevo sitio para ir a la escuela, tienen que ser capaces de funcionar en una situación y en un ambiente completamente distintos”, dijo el funcionario.
Fontaine resaltó también la capacidad natural de niños y niñas, si cuentan con el apoyo adecuado, de reponerse de un desastre de esta magnitud.

Imagen del UNICEF
© REUTERS/Richard Carson
Niños y niñas duermen en camas plegables en el interior del Reliant Hall de Houston, Texas.

“Sabemos por nuestra experiencia en todas las regiones del mundo que los niños tienen una increíble capacidad de recuperación y resistencia para enfrentar esta clase de sucesos y reponerse”, afirmó.

“La mayoría de ellos no necesitará ni asistencia médica muy especializada ni terapia. La gran mayoría va a ser capaz de recuperarse con sólo participar en las actividades habituales, regresar al seno de sus familias, de sus hermanos, volver a relacionarse socialmente y ser consolados y atendidos”.

Restaurar la enseñanza

Si bien es esencial garantizar que haya alimentos, agua, medicinas, saneamiento y albergue adecuados a disposición de todos los afectados por el huracán, UNICEF cree que también es imperativo mitigar las consecuencias que el desastre ha causado a la población infantil.

Esto puede hacerse propiciando tan pronto como sea posible la reunión de niños y niñas extraviados con sus padres, miembros de su familia o tutores, y lograr que la población infantil recobre sus hábitos normales mediante las actividades recreativas y la matriculación escolar, ya sea en escuelas temporales o permanentes.

La evidencia ha mostrado que en tiempos de desastre, devolver a los niños y niñas a un ambiente escolar es uno de los medios más efectivos para ayudarles a sentirse seguros, a que se sobrepongan al trauma y comiencen su recuperación emocional. Es de suma importancia restaurar el funcionamiento de la enseñanza tan pronto como sea posible.


 

 

Vídeo (en inglés)


1 de septiembre de 2005:
Manuel Fontaine, Asesor Superior de Protección Infantil de UNICEF, habla acerca del huracán Katrina y sus secuelas sobre las niñas y los niños.

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Audio (en inglés)

7 de septiembre del 2005: La familia de David, de 10 años, fue la última en salir de New Orleans.


7 de septiembre del 2005: Las familias de Biloxi, Mississippi  intentan reconstruir sus vidas.


7 de septiembre del 2005: Algunas familias se están refugiando en Litlle Rock, Arkansas.

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