Ucrania

Una ciudad de Ucrania se adapta a las necesidades de los niños con discapacidad y les abre nuevas puertas

Imagen del UNICEF
© UNICEF UKRAINE/2012
Sasha Berehuta (13 años) tomaba sus lecciones en casa. A comienzos de este año, la escuela nº33 de Vinnytsya se adaptó a las necesidades de los niños con discapacidad. Se construyó una rampa para el acceso en silla de ruedas y se modificaron un aula y unos baños a nivel de la calle.

Por Veronika Vashchenko

VINNYTSYA, Ucrania, 4 de diciembre de 2012. Hace muy poco que Oleksandra (Sasha) Berehuta (13 años) asistió a la escuela por primera vez.

Sasha llevaba toda su infancia estudiando en casa. Va en una silla de ruedas y los edificios escolares no estaban adaptados a estudiantes como ella, es decir a los niños y niñas con discapacidad.

“Quería estudiar con otros niños y niñas”

Los días de Sasha eran muy aburridos. No podía comunicarse normalmente con otros niños de su edad. Le resultaba especialmente doloroso escuchar las interesantes historias sobre la vida escolar que le contaba su mejor amiga, Nastya. Se sentía atrapada y privada de actividades y aventuras interesantes.

“Estoy en una silla de ruedas desde que era muy pequeña, pero sólo me di cuenta de lo difícil que era cuando llegó la hora de ir a la escuela: no podía estudiar en un aula con otros niños”, explica. “Por supuesto, estoy muy agradecida a mi primera maestra, que me ofreció una educación básica muy buena para continuar mi aprendizaje, pero quería estudiar con otros niños”.

Una escuela se adapta

Este verano pasado, la escuela nº33 de Vinnytsya fue adaptada a las necesidades de los niños con discapacidad. Se construyó una rampa para el acceso en sillas de ruedas y se modificaron un aula y unos baños a nivel de la calle.

Estas y otras mejoras han sido posibles gracias a la Iniciativa de las ciudades acogedoras para la infancia. Mediante esta iniciativa, en alianza con las ONG y las municipalidades locales, UNICEF contribuye a establecer cambios que hacen que las vidas de los niños en las ciudades sean más cómodas y seguras, incluidas las vidas de los niños con necesidades especiales.

La integración parcial o total de los niños con necesidades especiales en los centros educativos, así como la incorporación de la educación integradora, son esferas esenciales para garantizar el derecho de estos niños y niñas a una educación accesible de calidad.

“¡Usted no puede ni siquiera imaginar lo feliz que soy!”, dice Sasha. “Finalmente tengo la oportunidad de reunirme con mis compañeros, de estudiar con ellos, de comunicarme. Es estupendo formar parte del grupo. Mi vida ha cambiado a medida que me he vuelto más independiente: puedo moverme libremente por la planta baja de la escuela y comer en la cafetería. Cuando tenemos lecciones sobre salud y seguridad al aire libre, todos vamos al estadio y mis compañeros me ayudan. Algunos me piden a veces que les ayude con los deberes y yo siempre estoy dispuesta a hacerlo”.

Sasha participa activamente en las actividades públicas de su escuela. Es miembro de la junta asesora infantil del ayuntamiento de Vinnytsya, donde presenta cuestiones que afectan a los niños y niñas con necesidades especiales. Asiste a grupos de aficiones en el palacio de la Ciudad de Vinnytsya, organizados para los niños y los jóvenes. Sasha también realiza prácticas profesionales de natación.

Imagen del UNICEF
© UNICEF UKRAINE/2012
Sasha ahora tiene amigos y asiste a clase como cualquier otro estudiante. Su vida ha cambiado a medida que se ha vuelto más independiente.

Un programa que llega a decenas de niños

Según los aliados en Vinnytsya, dos proyectos realizados en 2011 –”Estudiar en términos de igualdad” y “Ofrece la mano a tu compañero”– beneficiaron a más de 100 de los 226 niños y niñas que estudian en su hogar en Vinnytsya y les integraron en los procesos educativos y pedagógicos.

Un seguimiento realizado en octubre de 2012 mostró que, durante el año académico de 2012–2013, un número parecido de niños asisten parcialmente a clases y/o actividades extraescolares en las escuelas que proporcionan educación general. Además, durante 2012, más de 20 niños con necesidades especiales han participado en varios grupos y círculos de aficiones organizados en el palacio para niños y jóvenes.

Ocho edificios educativos de la ciudad de Vinnytsya disponen en la actualidad de rampas para sillas de ruedas. Dos escuelas han modificado las aulas y baños a nivel de calle para garantizar un acceso libre y fácil a los niños con discapacidad. Se han organizado sesiones especiales de capacitación para los maestros, los progenitores y los estudiantes, con el fin de crear un clima favorable en la escuela para los niños con necesidades especiales.

“¡No hay nada imposible!”, dice Sasha. “No te detengas. No te encierres en casa con tus problemas, ¡trata de avanzar! Hay muchas personas cariñosas a tu alrededor que están dispuestas a ayudarte y hacer que nuestra ciudad sea más acogedora para la infancia”.

Sasha espera que las oportunidades que han surgido para ella y otros niños y niñas en su ciudad natal estén disponibles en el futuro en toda Ucrania.

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La iniciativa Ciudades acogedoras para la infancia comenzó en 1996 como consecuencia de la resolución aprobada durante la segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos. La Conferencia declaró que el bienestar de los niños y niñas es el indicador más importante de un hábitat sano, una sociedad democrática y una buena gobernanza.

Para obtener más información sobre las Ciudades acogedoras para la infancia, haga clic aquí.


 

 

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