Uganda

UNICEF y la Unión Europea combaten la desnutrición en Uganda, que sufre los efectos de la sequía

Por Jeremy Green

KARAMOJA, Uganda, 27 de junio de 2011. No es raro presenciar el paso de un rebaño por las calles de Karamoja, donde las ráfagas de viento arrastran el polvo que levantan los animales muy lejos de los límites de la aldea.

VÍDEO (en inglés): 20 de junio de 2011. Dheepa Pandian, de UNICEF, informa sobre las labores que lleva a cabo el organismo internacional para reducir los niveles de desnutrición en Karamoja, una apartada región de Uganda.  Véalo en RealPlayer

 

Esa escena cotidiana es un recordatorio de los graves problemas que afectan a esta aislada localidad de la región nororiental de Uganda, donde la combinación de franjas de suelos áridos y estériles, así como la cultura pastoril nómada dan lugar a una grave escasez de alimentos y a una catastrófica situación de hambruna.

Karamoja tiene una de las tasas más elevadas de desnutrición del mundo. En 2010, el 16% de los niños y niñas menores de cinco años de la región sufría desnutrición aguda y casi un 40% de los menores de esa edad tenía peso inferior al normal para su edad.

Con el fin de dar respuesta a ese grave problema, la Oficina de Ayuda Humanitaria de la Comunidad Europea, UNICEF y la ONG Acción contra el Hambre colaboran con el Ministerio de Salud de Uganda, los hospitales de consulta, los centros de salud y las comunidades para lograr la integración del tratamiento y la prevención de la desnutrición en los servicios ordinarios de atención de la salud.

Imagen del UNICEF
© UNICEF VIDEO
En Karamoja, una remota región del noreste de Uganda que sufre los efectos de la sequía, un 40% de los niños menores de cinco años sufre desnutrición.

Ese esfuerzo conjunto, que en Karamoja se lleva a cabo mediante el programa de Gestión integrada de la desnutrición aguda, está ayudando a lograr avances en la lucha contra la desnutrición y a salvar las vidas de muchos niños de la región.

La lucha por la supervivencia

Tanto Lochoto Lochero como Francis Lokiru, de uno y dos años de edad respectivamente, siguen vivos gracias a ese programa. Lochoto sufría kwashiorkor, un tipo común de desnutrición aguda causado por la carencia de proteínas en su régimen alimentario. La enfermedad le provocó erupciones cutáneas y edemas, así como la inflamación del cuerpo debido a agua la retención de líquidos.

Francis, por su parte, sufría marasmo, un tipo de desnutrición provocado por la carencia prolongada de suficientes calorías y proteínas. Debido a esta dolencia, el pequeño cuerpo de Francis estaba gravemente demacrado.

Cuando los niños fueron internados en el hospital sus probabilidades de supervivencia eran reducidas. Sin embargo, tras siete días de intensa atención médica y terapia nutricional, ambos se recuperaron y fueron dados de alta.

Imagen del UNICEF
© UNICEF VIDEO
Una enfermera del centro de salud Moroto, en la región ugandesa de Karamoja, entrega a la madre de un niño llamado Francis una ración de plumpy nut, una pasta de cacahuete de alto contenido proteínico que servirá para tratar la desnutrición aguda del niño.

La salud y el bienestar de los dos niños continuaron mejorando debido a que sus familias cumplieron con el plan de visitas semanales a un centro de salud cercano, como lo recomienda el programa de atención médica complementaria de la Gestión integrada de la desnutrición aguda. Apenas dos semanas después de que Lochoto regresara a su hogar, las erupciones estaban a punto de desaparecer y su cuerpo estaba notablemente menos hinchado. Francis, por su parte, no sólo había aumentado siete kilogramos de peso sino que tenía muchas más energías y estaba más animado y vivaz.

El programa de Gestión integrada de la desnutrición aguda brinda servicios domiciliarios a los niños como Lochoto y Francis mediante los equipos de salud comunitarios, que verifican semanalmente el estado de salud de los niños y les toman las medidas antropométricas.

Los equipos de salud en acción

Con el objetivo de atacar las raíces profundas de la desnutrición, el programa también brinda capacitación a los integrantes de los equipos de salud en materia de fomento de la salud dirigidas a las madres, con especial hincapié en la nutrición, la seguridad alimentaria, el agua y el saneamiento.

A medida que transcurren las semanas, Francis tiene cada vez más apetito y su cuerpo sigue aumentando de peso y adquiriendo más energía. La piel de Lochoto también está en mucho mejor estado y el rostro del niño luce una sonrisa mucho más amplia.


 

 

Alianza de UNICEF y la Unión Europea

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