Tanzanía, República Unida de

En la República Unida de Tanzanía, encuentran soluciones innovadoras para registrar los nacimientos

Por Sandra Bisin

Este año –25 aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño– UNICEF reta al mundo a pensar en algo diferente sobre cómo impulsar cambios en la vida de las niñas y los niños más vulnerables y que viven en lugares apartados del mundo.

La celebración de UNICEF de la CDN arranca el 30 de enero con la publicación del Estado Mundial de la Infancia en cifras. Este buque insignia de las publicaciones es la principal fuente de datos e información sobre el bienestar de los niños de todo el mundo. A partir de 2014, las tablas estadísticas estandarizadas saldrán a la luz cada enero, seguidas por un informe descriptivo que se publicará en noviembre para señalar la fecha en que se adoptó la CDN.

Los datos en sí mismos no transforman el mundo, pero hacen que el cambio sea posible al proporcionar una base de pruebas para la acción, la inversión y la responsabilidad.

Un innovador programa piloto llevado a cabo en la región de Mbeya en Tanzanía utiliza la tecnología de los teléfonos móviles para hacer que las inscripciones de nacimientos sean sencillas, poco costosas y muy accesibles, un paso importante para conseguir que todos los niños tengan un buen comienzo en la vida.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Tanzania/2014/Bisin
“Todas las madres que vienen al hospital tienen que salir con una partida de nacimiento de su niño. Esa es mi misión”, dice Adela Mwakala (a la derecha), una técnico de atención médica del Hospital Meta en Mbeya.

MBEYA, República Unida de Tanzanía, 27 de enero de 2014 – “Es muy fácil, yo te enseño”, dice Adela Mwakala con una sonrisa. En solo 30 segundos, la señora Mwakala anota en su teléfono móvil el nombre del bebé, su número de registro, la fecha de nacimiento, el nombre de la madre y la ciudad de residencia. Luego, envía los datos vía SMS a una central de base de datos de Dar es Salaam.

La Sra. Mwakala es una técnico de atención médica del Hospital Meta en Mbeya, la capital de una de las más populosas regiones de Tanzanía. “Todas las madres que vienen al hospital tienen que salir con una partida de nacimiento de su niño. Esa es mi misión”, dice con orgullo.

La nueva ciudadana tanzana que se ha inscrito hoy es una niña de una semana de vida llamada Gloria Celestine. “Nada más que di a luz, la enfermera me informó de que tenía que sacar un certificado del nacimiento de mi bebé”, dice su madre, Yovina Constantino, de 18 años de edad. “Sé que es importante. Lo piden en todas partes, para que el niño pueda escolarizarse y luego para poder conseguir un trabajo”.

No hay nada que parezca más sencillo que registrar el nombre, el sexo, la edad de la madre y lugar de nacimiento del niño. Pero en Tanzanía los hechos prueban que no es así. El país tiene la segunda tasa más baja de registros de nacimiento en las regiones del este y el sur oriental de África.

El derecho a una identidad

“Desde el momento en que una niña como Gloria Celestine nace, goza de unos derechos, incluido el de tener una identidad. El certificado de nacimiento es uno de los documentos más importantes que va a tener un niño en su vida”, dice Birgithe Lund-Henriksen, Jefa de Protección infantil de UNICEF en Tanzanía. “Es la evidencia de que el niño existe y el Gobierno tiene ciertas obligaciones para con él”.

Como la señora Lund-Henriksen señala, un niño sin un certificado de nacimiento se puede enfrentar a muchas dificultades en la vida, como demostrar su edad ante un tribunal de justicia, acceder a determinados servicios como abrir una cuenta bancaria o conseguir un pasaporte, y poder presentarse a algunos trabajos.

“El Gobierno de Tanzanía también da importancia al hecho de que sin un sistema de registros de nacimientos en funcionamiento no existe en ningún momento un panorama del número de niños, clasificados por edades, que hay en Tanzanía”, añade la señora Lund-Henriksen. “Esta información es de suma importancia para el abastecimiento de los servicios sociales básicos”.

Hay muchas razones por las que no se llega a registrar a las niñas y los niños. A veces los costes son prohibitivos y los servicios de registro están muy alejados de donde viven las familias como para acceder a ellos. En otros casos, las familias simplemente no tienen ni idea de cómo registrar un nacimiento ni la importancia de hacerlo.

“Es muy caro conseguir un certificado de nacimiento para tu niño”, dice la señora Constantino. “Esa es la razón por la que mis padres nunca sacaron el mío. Hay que pagar 3.500 chelines [unos 2,20 dólares americanos] si se pide dentro de los primeros 90 días del nacimiento del bebé, y 4.000 chelines [unos 2,75] si se solicita después. A eso hay que añadir el gasto del viaje a la oficina gubernamental del distrito para recoger el documento”.

Innovación

En 2013, el Gobierno de Tanzanía, UNICEF y la compañía de telecomunicación Tigo, con el respaldo del VSO internacional, aunó esfuerzos para desarrollar y poner en práctica una nueva aplicación para inscribir en el teléfono móvil a menores de 5 años, lo que simplifica el proceso ya que los datos se anotan en el teléfono y se envían por SMS a la delegación del gobierno responsable de la inscripción del nacimiento.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Tanzania/2014/Bisin
El hospital ha puesto en marcha un procedimiento simplificado de registro de nacimientos, presentando la información necesaria por SMS. De este modo, se garantiza que recién nacidos, como Gloria Celestine (arriba), puedan salir del hospital con su partida de nacimiento.

La aplicación está diseñada para que funcione en todos los teléfonos móviles y sistemas operativos, y solo requiere la cobertura del móvil para enviar y recibir datos. Julio de 2013 marcó la implantación de un nuevo sistema para la inscripción de nacimientos en la región de Mbeya utilizando la aplicación del móvil.

“Nuestra estrategia es integrar los servicios de salud y de inscripción de nacimiento, como en el Hospital Meta donde Yovina dio a luz a su hija Gloria Celestine”, explica Noela Gabriel Itunga, Funcionaria Auxiliar de Registros en la Agencia Fiduciaria, de Insolvencia e Inscripción (RITA, en sus siglas en ingles), un organismo gubernamental asociado con UNICEF y Tigo en la iniciativa. “Además, este servicio es gratuito, lo que significa que solo un par de días después de que su hija naciera, Yovina pudo irse a su casa con un certificado de nacimiento en la mano”.

Antes de que comenzar la nueva estrategia de inscripción de nacimientos en la región de Mbeya, había más de 383.000 niñas y niños menores de 5 años sin partida de nacimiento (aproximadamente el 90% de los que se encuentran en ese rango de edad). Seis meses después, más de 150.000 de dichos menores, lo que representa el 36%, ya estaban registrados y tenían sus partidas de nacimiento.

Tras el éxito logrado en Mbeya, el sistema se programó para darlo a conocer en otras cuatro regiones, con el propósito de inscribir a más de un millón de niñas y niños menores de 5 años antes de 2015.

Esta innovación ha llegado en un momento en el que las soluciones que ofrecen los teléfonos móviles son esenciales para garantizar que la próxima generación tanzana alcance un buen comienzo de vida.

“Sueño con que mi hija reciba una educación buena que le permita algún día llegar a tener un buen trabajo, como ser médica, por ejemplo”, dice la señora Constantino. “Sé que con la partida de nacimiento le estoy ofreciendo la mejor oportunidad para lograrlo”.


 

 

Fotografía UNICEF: El registro de nacimiento

 

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