Panorama: República Árabe Siria

Diario de campo: las familias en la República Árabe Siria desafían a la violencia para vacunar a sus hijos

Imagen del UNICEF
© UNICEF Syrian Arab Republic/2012/Halabi
A pesar de la intensa violencia, las familias sirias en Homs garantizan que sus hijos reciban las vacunas contra las enfermedades infecciosas mediante un programa que recibe apoyo de UNICEF.

Por Mahmoud Allouh

Mahmoud Allouh trabaja para UNICEF en la República Árabe Siria y pasó recientemente dos días en la ciudad de Homs –una zona que ha visto intensos combates en los últimos meses– para hacer el seguimiento de una campaña de vacunación contra la poliomielitis y el sarampión para niños menores de cinco años de edad.

HOMS, República Árabe Siria, 6 de diciembre de 2012. En las clínicas de vacunación que visité, el llanto de los niños después recibir las inyecciones se mezcla con las explosiones causadas por los disparos y los bombardeos afuera en las calles.

A pesar de todo, los progenitores hacían fila para asegurarse de que sus hijos recibieran las vacunas que los protegen contra las enfermedades y que pueden salvar potencialmente sus vidas.

La vacunación se llevó a cabo en los centros de salud y en las clínicas temporales que se han instalado en los refugios para los desplazados internos, así como  en las escuelas. En muchas zonas ya no hay centros reales de salud, pues quedaron destruidos tras los combates.

A pesar de los riesgos y la violencia, resultaba fundamental para nosotros vacunar a todos estos niños. Muchos no habían podido recibir sus vacunas habituales durante varios meses debido al conflicto y esto pondría sus vidas en peligro. El sarampión y la poliomielitis son, de hecho, enfermedades altamente infecciosas que se propagan fácilmente en las situaciones de hacinamiento.

Por desgracia, éste es el caso de muchos niños y sus familias no solamente en Homs, sino también en varias partes de la República Árabe Siria.

Un trabajador de la salud en Homs que me acompañó durante las visitas dijo que vacunar a los niños en medio de un conflicto puede resultar muy complicado. “El problema más grave que tenemos es transporte de las vacunas y los materiales de inmunización desde el almacén principal en Damasco hasta Homs. A veces, se produce una escasez de artículos esenciales en los centros de salud”, dijo.

Además de trabajar en un entorno peligroso, los equipos de salud tienen que hacer frente a los daños en la infraestructura causados por el conflicto. El almacén principal en Homs fue destruido hace algún tiempo y las cámaras frigoríficas sufrieron desperfectos. Ahora se utilizan camiones acondicionados para almacenar las vacunas que deben mantenerse por debajo de ciertas temperaturas.

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© UNICEF Syrian Arab Republic/2012
Además de trabajar en un entorno peligroso, los equipos de salud tienen que hacer frente a los daños a la infraestructura causados por el conflicto.

Pero a pesar de todos los obstáculos, la campaña apunta maneras de ser un gran éxito. Para garantizar que los progenitores sepan que pueden vacunar a sus hijos, difundimos el mensaje a través de las mezquitas, iglesias, guarderías, canales de televisión y telefonía móvil.

Una madre que conocí en una de las clínicas de vacunación me dijo que había llevado a su hijo Mohamed(3 años) a que le administrarán las inyecciones después de escuchar en la mezquita, durante las oraciones del viernes, que había una campaña de vacunación en marcha.

Otra mujer con un hijo de 1 año dijo que lo había escuchado por medio de la Asociación siria para la promoción y el desarrollo de la salud, uno de los aliados de UNICEF en la República Árabe Siria. Según ella, era un alivio vacunar a su hijo. “Tenía miedo de no poder inmunizar a mi bebé porque vivimos en Homs y estaba preocupada de no poder llegar al centro de salud”, comentó.

Mientras me encontraba en Homs, visité también un centro para desplazados internos en el vecindario de Al-Wa’er. El lugar estaba atestado: según un trabajador de la salud, viven actualmente allí alrededor de 2.000 personas. Más de 500 son niños menores de 5 años y hay 15 mujeres embarazadas.

Una niña pequeña en el refugio, Rasha (5 años), me dijo que estaban vacunando a su hermano de 18 . También me dijo que extrañaba su casa. “Echo de menos a mis amigos en el lugar donde vivíamos”, dijo en un murmullo.

UNICEF trabaja actualmente con sus aliados para vacunar a unos 1,4 millones de niños sirios como Rasha y su hermano pequeño contra el sarampión y la poliomielitis. UNICEF suministra vacunas y suplementos de vitamina A, materiales para transportar vacunas, cajas de seguridad, cajas de frío, jeringas, tarjetas de vacunación, refrigeradores y cuatro cámaras frigoríficas.

Hasta el 3 de diciembre, por lo menos 630.000 niños habían recibido gotas antipoliomelíticas y más de 510.000 habían sido vacunados contra el sarampión. Se cree que el número real de niños y niñas vacunados es bastante mayor, pero debido a la situación en materia de seguridad no se han recibido datos de todas las prefecturas.


 

 

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