Swazilandia

Swazilandia convoca el primer diálogo nacional sobre la violencia contra los niños y niñas en las escuelas

Imagen del UNICEF
© UNICEF Swaziland/2011/Fesser
Unos niños y niñas representantes de las cuatro regiones del país: Hhohho, Manzini, Lubombo y Shiselweni.

MATSAPHA, Swazilandia, 27 de octubre de 2011. “¡Fuera los maestros que abusan de los niños, fuera!” cantó Wilson Ntshangase, Ministro de Educación y Formación de Swazilandia, en un diálogo nacional sobre la violencia contra los niños y las niñas en las escuelas y en torno a ellas, un problema generalizado en el país.

El diálogo nacional, organizado por el Ministerio de Educación y Formación con el apoyo de UNICEF y otros aliados, reunió por primera vez a profesores, padres, líderes religiosos, representantes de la comunidad y funcionarios del gobierno para abordar la seguridad y el bienestar de los estudiantes.

Cultura del silencio

Andile Kunene (9 años) es un representante infantil en la actividad que  ilustró los peligros que afrontan los niños y las niñas para recibir una educación. Según Kunene, a muchos “les asaltan, les roban o les violan” en el largo camino hacia la escuela o de regreso a casa. Una vez en la escuela, las agresiones se producen en las letrinas, en las aulas vacías y en otras zonas aisladas.

Sin embargo, en Swazilandia el abuso infantil se considera ampliamente un asunto personal y por ello no suele denunciarse. Por lo general, a las víctimas no se les alienta a buscar ayuda.

El diálogo nacional tiene como objetivo romper esta cultura del silencio.

“El hogar y la escuela son los dos lugares más frecuentes donde se produce la violencia contra los niños”, dijo el reverendo Absalón Dlamini, en representación de la comunidad religiosa. “¡Esto está mal, y debe acabar!”. 

Un esfuerzo de la comunidad

Los asistentes al diálogo propusieron una serie de medidas para poner fin a los abusos y ayudar a los sobrevivientes de la violencia.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Swaziland/2011/Fesser
Wilson Ntshangase, Ministro de Educación y Formación de Swazilandia.

Ntshangase subrayó en su discurso de apertura que su ministerio adoptará una posición firme respecto de la violencia en las escuelas. Los maestros deben denunciar a quienes hacen daño a los niños, dijo.

Los maestros estuvieron de acuerdo “Vamos a promover una disciplina positiva en lugar de los castigos corporales”, dijo el profesor Mbokodvo Tsabedze. “No se debe permitir que maestros que sean declarados culpables de abusar de los alumnos sigan impartiendo clases. No es suficiente que comparezcan ante la comisión del servicio docente o que les transfieran a otras escuelas”.

Los maestros también recomendaron la contratación a tiempo completo de especialistas en orientación y asesoramiento para que brinden apoyo psicosocial a los niños y niñas que han sufrido abusos.

Los representantes de los niños en el acto también se comprometieron a luchar contra el abuso. Abogaron a favor del uso de tecnologías para protegerse contra el ciberacoso y el abuso. Asimismo, se comprometieron a denunciar el abuso, la intimidación y la violencia.

Dlamini destacó que acabar con la violencia contra los niños requiere el esfuerzo y la vigilancia de todos los miembros de la comunidad, y se comprometió a trabajar con los líderes religiosos para asegurar su participación. “Tenemos la confianza y la influencia de nuestros fieles”, dijo. “Nos tiene que impulsar la responsabilidad moral que nos han confiado y debemos asegurarnos de que las mezquitas, las iglesias y los templos sean lugares seguros para los niños”.

“La violencia contra los niños es asunto de todos”, dijo.


 

 

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